MUNICIPIO DE EL TORO
(ALTO PALANCIA - CASTELLÓN)
Colaboración de Rafael Tudón Presas
La villa de El Toro (Castellón), segundo municipio con más extensión (110,13 Kms2) de la treintena que la componen la comarca del Alto Palancia. La población incluida en la turística "Ruta de los manantiales", posee excelentes fuentes y parajes naturales, y es cuna del río Palancia, cuyo nacimiento en el Estrecho del Cascajar ha sido declarado microreserva vegetal por la Generalitat Valenciana (6,792 ha.). Las explotaciones agrico-ganaderas, la industria maderera y el turismo de montaña son las principales actividades socio-económicas de la localidad, destacando la producción de trufa, hongo muy preciado en la alta cocina.
El nombre de la villa se fundamenta en los radicales prerromanos "Tor" o "Tar" y "Turris" asociado a torre o castillo. Identificado por otros eruditos como "Torus", es decir, protuberancia en el terreno o montículo.
Después del asentamiento ibero (250 años antes de J.C) en la Peña de las Majadas, se conoce que Proculo, Obispo de Segorbe en el año 589 después de J.C, evangelizó las nuevas gentes procedentes de las incursiones bárbaras.
El 28 de noviembre de 1260 Don Jaime I, otorgó privilegios a todos los habitantes de El Toro y a sus alquerías (caseríos) dentro del término, dando varios derechos y franquicias, conocidos como Carta-Puebla. Fueron testigos su lugarteniente D. Ximén Pérez de Arenós y los nobles D. Galcerán de Pinós; D. García Ortiz de Azagra; D. Carroz, señor de Rebollet y D. Sancho de Antillón.
La villa continuó en poder del Señorío de Jérica hasta extinguirse su línea sucesoria volviendo a la corona. El rey Martín "El Humano" le confirmó los privilegios otorgando la jurisdicción absoluta el 20 de febrero de 1403.
Francisco Zarzuela -tesorero de Aragón- adquirió la villa y retuvo para sus descendientes. Los sucesores la vendieron en 1537 al Duque de Calabria, Fernando de Aragón. Éste testamentó en 1550 a favor de los monjes jerónimos del monasterio de San Miguel de los Reyes que la rigieron hasta la desamortización del siglo XIX (1837) pasando a ser una villa libre.
Después de la guerra civil 1936-39 se acusó una disminución de la población y no fue hasta 1960 cuando proliferó la zona residencial anexa al núcleo urbano. Hoy día la localidad a mejorado sensiblemente los espacios de esparcimiento y acampada, próximos a los manantiales.
MONUMENTOS
Castillo e Iglesia rómanica de Santa María: Fortaleza con torre Mayor o del Homenaje y templo del siglo XII, más tarde consagrado como ermita de San Miguel.
Ermita de San Roque. Con ábside del siglo XIV, fue engrandecida en el año 1603. Su entrada está dotada con un atrio cubierto y su encolumnado denota la influencia del estilo aragonés.
Casa Consistorial o Ayuntamiento. Construido en 1570. Cuenta con un pórtico de tres arcos de medio punto y un blasón de la villa. Fue pósito o banco de labradores hasta los inicios del siglo XX y es hoy uno de los edificios más emblemáticos de la Comunidad Valenciana.
Iglesia parroquial Ntra. Sª. de los Ángeles: Fue construida en el primer tercio del siglo XVII. La bóveda de la iglesia es de cañón con lunetos y sus pilares son de capitel toscano, ofreciendo cierto influjo jesuítico. La nave es bastante capaz y su portada de dintel recto se termino en 1649. La torre se compone de tres cuerpos y remate, renovada en 1927.
Típicas casas medievales (portales y fachadas): Del siglo XVII en el casco antiguo.
Fuente del Járiz: La fuente data del año 1799. En ella se observa un relieve del escudo de El Toro y un amplio abrevadero que utilizaron las caballerías.
Neveras Honda, Alta y El Cerrito: Realizadas entre los siglos XVIII-XIX para conservar y comerciar con nieve y hielo. Se encuentran en la Sierra de El Toro y junto al castillo.
Refugios, trincheras y aeródromo guerra civil (1936-39): La caseta de mando y comunicaciones se localizan en dirección hacia la Ctra. de Alcotas (Manzanera - Teruel). Existen tramos de las antiguas líneas de trincheras (línea XYZ) en las sierra y Peña Salada.
Molino harinero cooperativa San Roque : Edificado en 1942, en el núcleo urbano.
Es destacable el retablo de "Las Almas y Misa de San Gregorio", del círculo del Maestro de Perea (año 1490), conservada por el Museo Catedralicio de Segorbe (Castellón) entre otras pinturas. También es reconocida la cruz procesional gótica (año 1395) de Pere Capellades.
FIESTAS
La típica torrada de embutidos es uno de los principales atractivos y se realiza en el mes de enero por San Antón -en el fin de semana anterior o posterior al día 17-, invitando a vino a todos los que quieran acompañarles. Durante Semana Santa se ofrecen diversos actos litúrgicos y culturales de interés. La fiesta de la Siega y la Trilla se celebra en el último fin de semana de julio o primero de agosto, donde se observan los métodos y costumbres de antaño en estas labores, antes de la mecanización del campo. Se continua con las fiestas patronales de San Roque, momento álgido en que se realiza la procesión en su honor y la de la Virgen de la Divina Pastora, llamada cariñosamente "La Pastorica". La festividad engloba desde las espectáculos artísticos y pirotécnicos a las orquestas, concursos, pasacalles, cabalgatas de disfraces y tardes de toros, resaltando el "embolado" a media noche. Los actos se inician con la presentación de la Reina de las Fiestas con su Corte de Honor vestidas con los trajes regionales. La popular "cordá", se realiza durante la noche del 16 de agosto, donde quien lo desee puede tirar cohetes en las calles y plazas. Eso sí, convenientemente ataviado de gruesas ropas para evitar las quemaduras.
GASTRONOMÍA
Entre los platos típicos destacan la olla trufada, las patatas viudas, la fritura de cerdo, el rustido de conejo, las carnes a la brasa, el arroz caldoso o la paella condimentada con los productos de la zona. Los embutidos son muy apreciados, sobresaliendo las morcillas de arroz, longanizas, sobrasadas, chorizos y jamones. La repostería se compone de roscos, tortas, sequillos, la típica mona de Pascua o el excelente pingano llamado también "pan quemao".; bizcocho de forma circular con azúcar tostado.
