Abadío, Abadía
El apellido Abadía (con su variante gráfica Abadia en catalán y aragonés) es un linaje noble de gran antigüedad y prestigio en España.
Al ser un apellido de tipo toponímico, se originó para identificar a los caballeros y familias que procedían de un lugar denominado "Abadía", o bien que vivían en las inmediaciones de un monasterio o en tierras bajo su jurisdicción señorial.
Los genealogistas de mayor autoridad sitúan los solares más antiguos e influyentes en el Reino de Aragón (especialmente en la provincia de Huesca) y en el País Vasco (con casas solares en Vizcaya y Guipúzcoa), desde donde se extendió por toda la península ibérica y América.
La casa de los Abadía en la provincia de Huesca (con ramas notables en Jaca y Barbastro) fue de las más influyentes. Sus miembros probaron repetidamente su condición de infanzones e hidalgos ante la Real Audiencia de Aragón durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Las ramas vascongadas contaron con casas de gran relevancia, especialmente en Vizcaya. De estos solares procedían caballeros que probaron su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid para gozar de los privilegios de su condición de hidalgos.
El apellido contó con solares distinguidos desde los cuales pasaron caballeros a la conquista y repoblación del Reino de Valencia, donde el apellido quedó registrado desde el siglo XIII en las listas de repobladores de diversas villas.
Armas

Los de Valencia, traen: En campo de azur, un león rampante de oro.

Armas primitivas: Escudo terciado en palo: 1º en campo de plata, un roble de sinople, y al pie de éste un lobo pasante de sable; 2°, en campo de azur, cinco flores de lis de oro, puestas en sotuer, y 3°, en campo de plata, un león rampante de gules.

Julio de Atienza señala que el campo del segundo cuartel es de plata y las flores de lis de azur, quedando así: Escudo terciado en palo: 1º en campo de plata, un roble de sinople, y al pie de éste un lobo pasante de sable; 2°, en campo de plata, cinco flores de lis de azur, puestas en sotuer, y 3°, en campo de plata, un león rampante de gules.

Estas armas primitivas fueron después modificadas de esta forma: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople con un lobo pasante, de sable, atravesado al pie del tronco, armado y lampasado de gules, y 2°, en campo de azur, cinco flores de lis, de oro, puestas en sotuer; bordura componada de siete piezas de gules y siete de plata. En las de gules, flores de lis de oro, y en las de plata, leones rampantes de gules.

Julio de Atienza y Vicente de Cadenas señalan que el lobo no está ni armado ni lampasado: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un roble de sinople con un lobo pasante, de sable, atravesado al pie del tronco, y 2°, en campo de azur, cinco flores de lis, de oro, puestas en sotuer; bordura componada de siete piezas de gules y siete de plata. En las de gules, flores de lis de oro, y en las de plata, leones rampantes de gules.

Otros, traen: Escudo cuartelado: 1º, en campo de oro, un roble de sinople, con un lobo pasante, de sable, atravesado al pie del tronco; 2°, en campo de azur, cinco flores de lis, de oro; 3°, en campo de sinople, una vaca pasante, de plata, con campanilla al cuello, y 4°, en campo de oro, tres cabezas de moro con los turbantes de gules fileteados de plata; bordura componada de siete piezas de gules y siete de plata. En las de gules, flores de lis de oro, y en las de plata, leones rampantes de gules.

Los Abadía de Cataluña, traen: En gules, un losanje de plata, cargado de una B de sable.

Pellicer consigna este otro: En campo de oro, un árbol de sinople, con un lebrel de gules, atado al árbol por una cadena. Jefe de azur, cargado de un creciente de plata y dos estrellas de oro.

Los de Aragón, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, traen: Escudo cuartelado: 1° y 4°, en campo de azur, un castillo de plata: 2° y 3°, en campo de gules, una banda de oro, engolada en cabezas de dragantes del mismo metal, lampasadas de gules.


