Abbad, Abades, Abad
El apellido Abd (frecuentemente encontrado también como parte de apellidos compuestos como Abdallah, Abdel, Abdelnour o Abdo) es un apellido de origen árabe y de carácter patronímico y religioso.
Cuando se registra únicamente "Abd" como apellido en los países occidentales, suele ser el resultado de la adaptación o acortamiento del nombre de un antepasado durante los procesos de registro de inmigración, donde los nombres compuestos árabes a menudo se fragmentaban.
Durante los casi ochocientos años de presencia islámica en la Península Ibérica, los nombres que comenzaban por Abd eran sumamente comunes entre la población (tanto árabe como bereber y muladí). Tras la Reconquista y los edictos de conversión forzosa de los moriscos (1502 en Castilla, 1526 en Aragón), estos nombres fueron prohibidos y sustituidos obligatoriamente por apellidos castellanos, aragoneses o catalanes, lo que cortó la continuidad del linaje original en España.
La presencia actual del apellido en España e Hispanoamérica (especialmente en países con grandes colonias sirio-libanesas como Argentina, México, Colombia y Chile) procede de la emigración de los últimos dos siglos. Muchos de estos inmigrantes eran cristianos ortodoxos o maronitas que portaban nombres como Abdo o compuestos con Abd, que terminaron fijándose como apellidos familiares estables.
Armas

Sus armas primitivas y las de toda Cantabria son: En campo de gules, un castillo de oro con puertas y ventanas de azur; bordura de oro y en letras de azur el lema “Castro-Abad”

Según Juan Alfonso de Guerra traen: En campo de gules, un castillo de oro, abjurado de gules. Bordura de oro y en ella, con letras de azur, este lema: "Castro-Abad".

Los de Alcoi, Muro, Xàtiva, Elda, Novelda, Valencia, y los de Andalucía y América, según los Cronistas Juan José Vilar y Psayla, Jorge de Montemayor y Juan Francisco de Hita, traen: En campo de azur, un león rampante de oro, y en el jefe, tres crecientes ranversados de plata, el del centro mayor que los otros dos.
Los de Murcia, Extremadura, Andalucía y América usan las mismas armas que los anteriores, porque de ellos proceden.

Los Abad de la villa de Grandas, en Asturias, traen armas distintas de los otros Abad de la misma región, pues su escudo es el siguiente: En azur, un castillo de oro, al pie de éste, dos lobos de oro afrontados, y encima de las torrecillas del castillo dos cuervos de sable.
los de Aragón traen: En campo de azur, tres estrellas de ocho puntas, de oro colocadas una y dos y sobre la alta, un creciente de oro ranversado.

Los Abad de Loporzano, y su rama en Ayerbe (Huesca) modificaron estas armas de la rama aragonesa, dejando en el centro del escudo una sola estrella, de plata, surmontada del creciente ranversado de oro.

Y una nueva modificación hicieron aún en ellas los Abad de Alagón, y fue la de suprimir el creciente que surmontaba la estrella.

Los de la rama de Valencia y Puig, según Juan José Vilar Psayla, traen: En campo de azur, un perro (lebrel) rampante al natural, según las concedió Don Jaime I.

Los que se apellidaban Abbad (como los de Estadilla, en Aragón), pero que son de Vizcaya, con casa solariega en la anteiglesia de Ceánuri, según Miguel de Salazar, traen: En campo de sinople, una torre de plata, y a la puerta de ésta, dos lebreles pardos con manchas de plata, atados con cadena de oro.

Otros Abbad (como los de Estadilla, en Aragón), pero que son de Vizcaya, con casa solariega en la anteiglesia de Ceánuri, según Miguel de Salazar, traen: En campo de sinople, una torre de plata, y a la puerta de ésta, dos lebreles pardos con manchas blancas, atados con cadena de oro.

Los que proceden de Aragón, Asturias y Vizcaya, según Francisco Piferrer, traen: En azur, una torre de plata. Bordura de gules, con el nombre "Castro Abad", en letras de oro.

Otros de Aragón, según el Cronista Ave de Gracia Dei, usaron: En campo de azur, una torre de plata, y puesto sobre la torre un mote que dice "Castro-Abad", en letras de oro.

Otros: En campo de azur, un elefante de oro. Bordura de gules

Los originarios de Cueto (Cantabria), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, tres roeles de azur, bien ordenados. Bordura de gules, con ocho panelas, de oro.

Los Abad, radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, un Abad, de oro, con báculo y mitra, mirando ésta hacia dentro.

Los Abades, según Vicente de Cadenas, usan: En plata, una mata de hinojos, de sinople, sobre ondas de agua de azur y plata. Bordura de plata, con esta leyenda en letras de sable: "Tárdase el Cid".

Los originarios del lugar de Viaña, en el valle de Cabuérniga (Cantabria), según Argote de Molina, traen: En campo de sinople, tres veneras de oro. Bordura componada de ocho piezas, cuatro de oro y cuatro de gules.

Los Abad, de Jaca, traen: En campo de azur, tres abarcas de oro con las abarqueras anudadas y dispuestas en triángulo mayor.
Los Abad, de Loporzano y Biescas de Tena, usan: Escudo cuartelado: 1º, en campo de azur, una estrella de ocho puntas surmontada de un menguante con las puntas hacia abajo; 2º, en campo de azur, tres estrellas, puestas en triángulo; 3º, en campo de oro, una cruz flordelisada de gules, y 4º, en campo de sinople, un girasol de oro, con un pájaro.

Los de la rama de Sicilia, según el anterior Cronista Juan José Vilar y Psayla, y los de Aragón según el Cronista Juan Francisco de Hita, traen: En campo de azur, una garra de león de oro, moviente del flanco siniestro, acompañada de tres estrellas de oro de ocho puntas, colocadas una y dos.

Los de Nápoles según Miguel de Salazar usan las estrellas puestas dos y una.


