Abella
El apellido Abella es un apellido de origen catalán y gallego, existiendo dos focos históricos y filológicos completamente independientes y de gran antigüedad en la Península Ibérica.
En Cataluña: Nació principalmente como un apellido ocupacional o simbólico, haciendo alusión al criador de abejas (apicultor), a un paraje abundante en colmenas o a una persona caracterizada por su laboriosidad, constancia y orden (virtudes asociadas a la abeja en la Baja Edad Media).
En Galicia: Aunque comparte el significado zoológico, posee un fuerte arraigo toponímico, adoptado por familias que procedían de alguna de las múltiples aldeas y parroquias llamadas Abella (como San Simón de Abella en Lugo o San Sadurniño de Abella en A Coruña), nombradas así por la presencia de colmenares en el paisaje rural.
El Solar Catalán (Corona de Aragón): Es uno de los linajes más antiguos del norte de Cataluña. Su foco principal se sitúa en la provincia de Lleida, con una rama noble de enorme relevancia histórica: La Baronía de Abella: Los señores de la baronía tenían su centro político en el Castillo de Abella de la Conca (en la comarca del Pallars Jussà). Documentados desde el siglo XI, los Abella formaron parte de la nobleza militar catalana que participó activamente en las cortes medievales y en las campañas de expansión por el Mediterráneo junto a los condes de Barcelona.
Mosén Jaume Febrer cita en sus Trovas a Pedro Abella, que encontrándose sólo cerca de València, fue atacado por tres moros, pero se defendió con tal denuedo y valentía, que mató a uno y puso a los otros dos en fuga. También se distinguió por su prudencia y serenidad en la conducción de víveres a la fortaleza de Morella por los ásperos montes del Forcall. Un hijo suyo, llamado Jaime Abella, se hizo igualmente notable por el valor y arrojo que demostró en el sitio de Xàtiva.
El Solar Gallego (Reino de Galicia): El apellido tiene una presencia profundísima en el noroeste peninsular, concentrado históricamente en las provincias de Lugo y A Coruña. Sus portadores estuvieron vinculados a las casas de hidalgos de pazo locales y al estamento de escribanos reales. Debido a la intensa emigración gallega de los siglos XIX y XX, esta rama del apellido se extendió con fuerza por toda Hispanoamérica, especialmente en Cuba, Argentina y Uruguay.
Armas

La casa solar de Cataluña, que estuvo en Barcelona, adoptó por armas las siguientes: En campo de oro, cuatro palos centelleantes de sable, con las llamas de gules.

Pedro Abella, traía: En campo de azur, tres bandas de oro ondeadas, cargadas de cotizas de sable, también ondeadas.

Su hijo Jaime Abella modifico las de su padre, poniendo: En campo de gules, tres fajas de plata, ondeadas.

Juan Abella traía por armas, según dice mosén Jaume Febrer: Escudo de gules, con tres abejas de oro.
Con estas armas quería significar el trabajo con que reunía los soldados que iban dispersos.

Los Abella del solar de Palma de Mallorca, que fundó el famoso soldado Ramón Abella traen: En campo de oro, tres palos de sable, ondeados.

Los Abella de Girona usan el siguiente escudo, que traía Bernardo de Abella, hijo del anterior: En campo de azur, tres palos de oro, ondeados.

Los de Barcelona, según F.X. de Garma y Durán: De oro cuatro palos vibrados de sable.

Otros, según Cadenas: En oro, tres abejas, de sable.

Los Abella de Cerdeña, según José Gramunt: De azur, un chevrón de oro acompañado de tres estrellas, de oro.

Otros de Cerdeña, según José Gramunt: De gules, tres fajas de plata.

Los Abella originarios de Villasumil (León), según Vicente de Cadenas: En plata, cinco calderas, de sable puestas en aspa y cargadas cada una de ellas de un bezante, de oro.

Otros, según Cadenas: En sinople, y junto flanco siniestro un árbol y junto al flanco diestro, una colmena de oro con abejas del mismo metal, volando alrededor del árbol y una podadera, también de oro, puesta sobre la colmena.

Otros, según Cadenas: En sinople, una colmena situada a la derecha del escudo, con varias abejas volando en torno de ella y un oso asaltando la colmena, y a la izquierda del escudo un hombre armado en acción de herir al oso, y detrás de él un castaño al natural.


