Abenoja
El apellido Abenoja (a menudo documentado históricamente en sus variantes gráficas Abenoxat o Abenoja) es un linaje noble de origen mudéjar y morisco, dotado de una gran antigüedad y profundamente ligado a la historia bajomedieval y a los procesos de repoblación de la Corona de Aragón y del Reino de Valencia, de carácter marcadamente regional y con una baja frecuencia demográfica.
El origen de este linaje se sitúa en el Reino de Valencia tras las campañas de conquista de Jaime I el Conquistador, donde diversas familias mudéjares y moriscas permanecieron vinculadas al cultivo de las ricas tierras de regadío de las huertas levantinas y a la artesanía local, integrándose plenamente con el paso de los siglos en el tejido social, institucional y religioso cristiano.
Etimológicamente procede de la onomástica hispanoárabe, estructurado sobre el patronímico Ibn o Aben («hijo de»), seguido de un étimo o antropónimo andalusí romanceado en el ámbito lingüístico catalán-valenciano como Abenoxat (con la grafía medieval «x» para el sonido fricativo palatal), adaptándose posteriormente a la fonética y grafía castellana con la terminación en -ja (Abenoja); en su génesis constituyó una designación de filiación y pertenencia a un tronco o clan familiar andalusí de notable arraigo territorial en el levante peninsular.
Históricamente se distribuyó de manera principal por el Reino de Valencia (comarcas de la Ribera, l'Horta y el Camp de Túria), extendiéndose de forma secundaria hacia el sur del Reino de Aragón (comarcas turolenses de la cuenca del Mijares y el Jiloca) y áreas limítrofes de Castilla-La Mancha (Cuenca y Albacete); en la actualidad es un apellido de frecuencia estadística sumamente baja y exclusiva, concentrándose la mayor parte de sus escasos portadores en la Comunidad Valenciana y de manera residual en Madrid y Barcelona.
Durante la época bajomedieval y moderna, los miembros del linaje experimentaron un proceso de asimilación e integración plena en las estructuras concejiles, superando las transformaciones sociales derivadas de las conversiones forzosas y las crisis de expulsión mediante el arraigo como labradores acomodados, artesanos de gremios cualificados y hombres buenos en las comunidades locales, interviniendo en la administración de riegos, el gobierno municipal y las milicias forales de defensa costera e interior.
El apellido cuenta con testimonios documentales en los libros de repartimiento y censos parroquiales tempranos del Reino de Valencia; en los fondos notariales de los distritos de Valencia, Xàtiva y Alzira; en los registros de las bailías y gobernaciones forales valencianas custodiados en el Archivo del Reino de Valencia; en los protocolos de justicias ordinarias y jurados municipales; y en los expedientes de probanzas de vecindad y dispensas sacramentales conservados en los archivos diocesanos de Valencia y Teruel.
Entre sus personajes destacaron síndicos y jurados en concejos de villas y lugres de realengo del Reino de Valencia durante los siglos XVI y XVII; prohombres y oficiales de acequias mayores en las comunidades de regantes de la huerta valenciana; y miembros que ejercieron oficios de república y milicia local en villas de la frontera turolense y conquense durante la época bajomedieval y moderna.
En su estatus nobiliario, miembros de este linaje probaron su condición de vecinos de pleno derecho, su hidalguía local y su reconocimiento como ciudadanos de consideración ante las justicias e instituciones del levante, lo que les facultó para ejercer cargos en los concejos municipales, certificar la limpieza de sangre tras los bautismos y gozar de privilegios caballerescos locales e inmunidades tributarias reconocidas por los fueros a las familias distinguidas de las villas.
Sus casas solares radicaron principalmente en el Reino de Valencia, con solares urbanos y heredades rústicas situadas en términos de la huerta valenciana y valles fluviales de la ribera del Xúquer; secundadas por casas abiertas con posterioridad en villas del sur de Aragón (provincia de Teruel) y en demarcaciones rurales fronterizas de Castilla-La Mancha.
Su difusión territorial se caracterizó por su concentración en el arco mediterráneo valenciano, produciéndose una irradiación moderada y lenta desde los valles levantinos hacia el interior montañoso de Teruel y las llanuras orientales manchegas al compás de los intercambios comerciales y ganaderos, manteniéndose hasta la época contemporánea como un linaje de ámbito esencialmente circunscrito al este peninsular.
Armas

En campo de azur, un cabrío recortado, surmontado de una cabeza de moro y acompañada de tres estrellas, de oro.


