Adarró

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El linaje Adarró (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Adarró, d'En Adarró, Adaró, Adarrone o latinizada de Adarrone) constituye una nobilísima, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta magistratura foral, gobernación regia, embajadas cortesanas y señorío alodial originaria del Principado de Cataluña, cuyos caballeros pasaron con sus mesnadas al Reino de Mallorca en los tiempos mismos de la conquista insular con el rey don Jaime I el Conquistador, alcanzando en la isla balear las más encumbradas dignidades de jurados por el estamento militar, bailes generales de la Corona, jueces de la Taula de Canvi y embajadores ante las cortes de Aragón, manteniendo vínculos con la ciudad condal de Barcelona y el Reino de Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede de la evolución romance catalana sobre la base toponímica prerromana e ibérica *adarr- / *adauro- («promontorio costero, atalaya rocosa sobre el agua o cerro vigía»), fosilizada célebremente en el enclave litoral de Adarró (antiguo asentamiento ibérico y marítimo en el término de Vilanova i la Geltrú, en la comarca del Garraf), de donde tomó nombre la primitiva torre y heredad señorial de este linaje en Cataluña.

En los protocolos de la Real Cancillería, libros del Gran i General Consell y registros notariales alternó la grafía con vibrante múltiple Adarró con la simplificada Adaró, así como fórmulas nobiliarias de filiación catalana (d'Adarró o d'En Adarró), tratando las escribanías de una misma y singular casa de reconocida nobleza de sangre.

Quedó consignado en el Llibre del Repartiment de Mallorca, en los registros de la Bailía General del Reino de Mallorca y en las actas de homenajes feudales desde el siglo XIII como linaje hereditario de solar y condición de personas de condición generosa e hijosdalgo (de Adarrone).

Procedentes del Principado de Cataluña, caballeros de este linaje se incorporaron a las fuerzas navales y terrestres de don Jaime I el Conquistador en la histórica expedición de 1229 para la toma del Reino de Mallorca.

Consolidada la pacificación insular, Arnaldo Adarró figuraba ya plenamente establecido en la isla balear, constando documentalmente que en 1232 poseía por título de repartimiento y merced regia tres yugadas de tierra franca en la alquería de Benicatzar, donde levantó casa solariega y heredades agrícolas alodiales libres de cargas serviles.

Siglos XIV y XV: Magistratura Foral, Bailía General y Embajadas Regias A lo largo de los siglos XIV y XV, los miembros de la casa de Adarró alcanzaron el cénit del poder político, administrativo y diplomático en las islas:

Guerau Adarró fue elegido en 1322 para servir la alta dignidad de jurado de la ciudad y reino de Mallorca por el estamento de caballeros, reservado con exclusividad a la nobleza de sangre.

En 1343, con motivo de la reincorporación formal de Mallorca a la Corona de Aragón por don Pedro IV el Ceremonioso, Guerau Adarró figuró con extraordinario relieve como uno de los diputados que, en representación de las islas, prestaron solemne juramento de fidelidad y vasallaje al monarca aragonés.

Ramón Adarró desempeñaba en 1366 el cargo de baile general del Reino de Mallorca, máxima autoridad real encargada de la administración del patrimonio regio, la jurisdicción civil ordinaria y las finanzas de la Corona en la isla.

Posteriormente, en 1378, sirvió asimismo la preeminente magistratura de jurado del reino por la clase de caballeros.

En 1416, Juan Adarró fue designado juez de la Taula-Banco de Mallorca (Taula de Canvi), empleo de singularísima responsabilidad financiera y judicial que en aquella época histórica regentaban exclusivamente los caballeros y nobles titulados.

La confianza depositada por las instituciones insulares en la capacidad política del linaje culminó en 1446, cuando Ramón Adarró, calificado en las actas como «caballero principal», fue nombrado solemnemente embajador de Mallorca en la corte del rey de Aragón, representando los privilegios y franquicias del reino insular ante la corte regia.

En el Principado de Cataluña, solar de procedencia del linaje, miembros de esta estirpe mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en las veguerías litorales del Garraf, Girona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de hueste y somatén.

Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.

Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento de caballeros en el Gran i General Consell de Mallorca, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.

Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Mallorca, la Real Audiencia de Cataluña, la Chancillería y las salas de justicia forales de Valencia.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Mallorca, Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron beneficios canonicales en la Seo de Mallorca.


Armas

Escudo de armas

Las armas de Adarró son: En campo de gules, una espada desenvainada, con la punta hacia arriba y acostada de dos estrellas de oro. La hoja de esa espada es de azur, y el puño de oro.

Escudo de armas

Los Adarró, de Barcelona, según Ferran de Sagarra: De…tres fajas de…cargadas cada una de cinco escudetes de…