Ademar, Adhemar
El apellido Ademar (registrado también históricamente y en sus variantes lingüísticas y notariales como Adhémar, Azemar, Ademà, d'Ademar o Dademar) es un linaje noble de una inmensa antigüedad y de rotundo origen antroponímico germánico, dotado de un relieve histórico indiscutible y vinculado a la más alta aristocracia militar del sur de Francia (Occitania), a los caballeros que participaron en las Cruzadas y a los linajes fundacionales de la Marca Hispánica y de la Corona de Aragón.
El origen de este linaje se sitúa en los territorios ultrapirenaicos del Languedoc, la Provenza y el Delfinado, donde los señores de la ilustre Casa de Adhémar constituyeron una de las dinastías feudales más poderosas e influyentes de la región, ostentando el dominio y la jurisdicción sobre enclaves históricos como Montélimar (topónimo nacido de Mont-Adhémar o «el monte de Ademar»); desde este poderoso solar matriz, caballeros de su sangre cruzaron los Pirineos desde época altomedieval para asentarse en los condados catalanes, fundando casas nobles de solar conocido en tierras de Girona y Barcelona, proyectándose con posterioridad hacia el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca a lo largo de la época medieval y durante la época de la Monarquía.
Etimológicamente procede del antropónimo germánico (franco y visigótico) Adalmar o Audamar, compuesto por las raíces adal / aud («noble», «nobleza de cuna» o «riqueza, prosperidad») y mar / meri («famoso», «ilustre», «célebre»), significando literalmente «aquel que es célebre por su nobleza» o «el ilustre linaje»; en su evolución romance adoptó tempranamente en el ámbito occitano la forma Adhémar, derivando en Cataluña hacia las modalidades fonéticas Ademà (con apócope de la consonante final y acento agudo) y Azemar / Asemar, fijándose en los protocolos notariales y armoriales como apellido de linaje y nobleza militar.
Históricamente se distribuyó por el mediodía francés (Languedoc, Provenza y Delfinado), el Principado de Cataluña (Girona, Empordà, Osona y Barcelona), el Reino de Aragón y el Reino de Valencia, con derivaciones secundarias hacia la corte de Madrid y las Islas Baleares; en la actualidad es un apellido de frecuencia demográfica baja y muy selecta en España, concentrándose la mayor parte de sus portadores (tanto bajo las grafías Ademar, Azemar como Ademà) en las provincias de Barcelona, Girona y Valencia.
Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros de la casa de Ademar mantuvieron una posición preeminente en el mando militar, la diplomacia y el gobierno concejil: en los condados catalanes actuaron como barones, hombres de paraje y señores feudatarios de castillos y alodios; tomaron parte activa en las asambleas de paz y tregua y en las convocatorias del brazo militar; y a partir de los siglos XV y XVI ramas urbanas se integraron en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, desempeñando cargos de consellers en el Consell de Cent y participando en las campañas bélicas de la Corona en el Mediterráneo.
El linaje cuenta con abundantes testimonios documentales en las crónicas de las Cruzadas y cartularios de abadías occitanas y provenzales; en los censos y fogatges medievales de Cataluña de 1497 y 1553, donde constan registrados hogares bajo las formas Ademà, Azemar y Ademar en Girona y Barcelona en calidad de hacendados del estamento noble; en las actas de las Cortes del Principado de Cataluña; en los registros de la Real Cancillería de la Corona de Aragón; y en los fondos notariales y archivos capitulares de Girona, Vic y Barcelona desde el siglo XIII.
Entre sus personajes históricos sobresale de manera universal Adhémar de Monteil (fallecido en 1098), insigne obispo de Le Puy y legado pontificio nombrado por el papa Urbano II para la Primera Cruzada, quien ejerció como líder espiritual y comandante militar determinante en la expedición que culminó con la toma de Jerusalén, inmortalizado por los cronistas por su bravura y prudencia; asimismo destacaron barones y caballeros del linaje que sirvieron a los condes de Barcelona y a los monarcas aragoneses en las guerras contra los sarracenos y en la expansión mediterránea; y magistrados, eclesiásticos de cabildo y oficiales de armas durante la época bajomedieval y moderna.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de inmemorial nobleza de sangre, alta consideración feudal y categoría de caballeros de armas en Occitania y en la Corona de Aragón; sus miembros tuvieron llamamiento, voz y asiento en el brazo militar de las Cortes del Principado de Cataluña en diversas asambleas forales de los siglos XVI y XVII; obtuvieron confirmaciones de nobleza y privilegios de Caballero concedidos por los soberanos aragoneses; y acreditaron legitimidad y limpieza de linaje para acceder a preeminencias de la nobleza civil y canonical en las catedrales de Girona y Barcelona.
Sus casas solares radicaron principalmente en el castillo y señorío feudal de Montélimar (Delfinado/Provenza, Francia); en los casales nobles de caballeros de las comarcas gerundenses del Gironès y el Empordà; en el casal solariego de la Plana de Vic; y en la casa de Ciudadanos Honrados radicada en la ciudad de Barcelona, desde donde se ramificaron hacia el Reino de Valencia y las Islas Baleares.
Su difusión territorial se articuló a partir de las rutas de enlace político, feudal y dinástico entre Occitania y los condados pirenaicos de la Marca Hispánica durante los siglos XI y XII, asentándose firmemente en Cataluña vieja y acompañando posteriormente a las fuerzas aragonesas y catalanas en las campañas de reconquista hacia el sur peninsular y la expansión marítima, preservando hasta la época contemporánea una presencia concentrada en el ámbito nororiental mediterráneo.
Armas

Los de Cataluña y Rosellón traen: En campo de plata, tres fajas ondeadas de azur, brochante sobre el todo un pez de gules.

Otros: Verado de azur y plata, cargado de un barquillo con su timón de quilla contrapasando.

Otros: En campo de oro, una barca de gules, sobre ondas de azur y plata

Los Adhemar, de Langguedoc (Francia), traen: En campo de oro, tres bandas, de azur.


