Adrio
El apellido Adrio (con sus variantes históricas, notariales y documentales tradicionales como d'Adrio, de Adrio o la forma toponímica gallega do Adrio) es un linaje noble de origen gallego, de patronímico antiguo y carácter marcadamente regional y concentrado, profundamente ligado a la historia foral, hidalga y eclesiástica del Reino de Galicia, principalmente vinculado a las provincias de Pontevedra y A Coruña a lo largo de la época bajomedieval y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje se sitúa en las rías y comarcas costeras e interiores del suroeste del Reino de Galicia, teniendo su núcleo histórico y mayor densidad señorial en la provincia de Pontevedra (con destacada presencia y casas solariegas en la comarca de O Salnés, Pontevedra capital y sus términos parroquiales inmediatos), así como en términos del sur de la provincia de A Coruña (comarcas del Sar y Barbanza), desde donde sus miembros ejercieron el señorío rural, la hidalguía de pazo y la administración de foros y rentas eclesiásticas y concejiles.
Etimológicamente procede de un antiguo nombre de bautismo o patronímico gallego-portugués medieval, derivado por apócope y evolución dialectal romance del antropónimo latino Hadrianus / Adrianus («natural de la ciudad de Adria»); de forma complementaria y convergente, la onomástica gallega documenta la confluencia de microtopónimos menores y entidades de población con la voz Adrio u O Adrio (estrechamente relacionada con la voz patrimonial adro, del latín atrium, «atrio, espacio sagrado descubierto o camposanto que circunda la iglesia parroquial»), consolidándose en los protocolos notariales y censales gallegos a partir de los siglos XIV y XV como apellido hereditario de solar y filiación conocida.
Históricamente se distribuyó por el Reino de Galicia, con epicentro indiscutible en la provincia de Pontevedra (Pontevedra, Cambados, Vilagarcía de Arousa, Sanxenxo, Poio y Meis), en la provincia de A Coruña (Santiago de Compostela, Padrón y comarca del Barbanza), extendiéndose de manera secundaria hacia la corte de Madrid y, durante los siglos XIX y XX, hacia diversos países hispanoamericanos a través de las corrientes migratorias gallegas; en la actualidad es un apellido de baja frecuencia demográfica y de altísima especificidad territorial, concentrándose la inmensa mayoría de sus portadores en la provincia de Pontevedra.
Durante la época bajomedieval y moderna, los hidalgos de la casa de Adrio mantuvieron una relevante intervención en la vida concejil, la hidalguía de pazo y el estamento judicial y foral: gobernaron patrimonios rústicos y casales aforados, intervinieron como regidores y procuradores generales en los concejos de villas de realengo y de señorío en O Salnés y Pontevedra, ejercieron escribanías de número y juzgados ordinarios, y sirvieron en las milicias provinciales y compañías de guardacostas encargadas de la defensa de las rías frente a las incursiones corsarias inglesas y holandesas.
El linaje cuenta con testimonios documentales en los fondos del Real Archivo del Reino de Galicia (A Coruña), en pleitos de hidalguía, foros y ejecutorias de posesión; en los protocolos notariales de los distritos de Pontevedra, Cambados y Santiago de Compostela; en los apeos y libros de foros del Monasterio de San Martiño Pinario, San Xoán de Poio y del Cabildo de la Catedral de Santiago; en la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid; y en los registros sacramentales parroquiales de las diócesis de Santiago de Compostela y Tui desde el siglo XVI.
Entre sus personajes destacaron señores de pazos y casales solariegos en O Salnés y tierras del Lérez que figuraron en los padrones de moneda forera y estados del reino en los siglos XVI y XVII; escribanos del número y del concejo en la villa y ría de Pontevedra; capitanes y oficiales de milicias de las Rías Baixas que tomaron parte en la defensa costera; y letrados y eclesiásticos de cabildo que desempeñaron canonjías y curatos en el arzobispado compostelano durante la época moderna.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica y social de hidalguía de sangre y solar conocido en el Reino de Galicia; sus miembros probaron legitimidad de cuna, limpieza de linaje e hidalguía ante las justicias ordinarias del reino, la Real Audiencia de Galicia y la Real Chancillería de Valladolid para gozar de la exención de pechos y tributos ordinarios, asegurar el tratamiento de hombres generosos y acceder a oficios públicos reservados a los hijosdalgo en los cabildos concejiles.
Sus casas solares radicaron principalmente en pazos y casales solariegos de la comarca de O Salnés (con solares notables en términos de Cambados y Meis), en la jurisdicción urbana y términos parroquiales de Pontevedra capital; y en casas solariegas abiertas en términos de A Coruña, en las inmediaciones de Santiago de Compostela y la ría de Arousa.
Su difusión territorial se caracterizó por su acusada estabilidad y fidelidad geográfica a su comarca solariega de las Rías Baixas pontevedresas, registrándose una irradiación lenta hacia Santiago y la corte de Madrid a partir del siglo XVIII por motivos de servicio letrado y administrativo a la Corona, manteniendo hasta el presente su condición de linaje paradigmático de la toponimia y patronimia histórica del litoral suroccidental gallego.
Armas
En campo de plata, dos cureñas, de sable, puestas en palo.


