Adriá
El apellido Adriá (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos y armoriales como Adrià o d'Adrià) constituye una destacada estirpe patronímica de probada nobleza, hidalguía de paraje y arraigo en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con solares históricos en las comarcas gerundenses y en la Plana de Lleida, así como una notable implantación en el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca y el Reino de Aragón a lo largo de la época bajomedieval y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje se sitúa en los condados catalanes medievales, con primitivos solares de caballeros y hombres de paraje radicados en las comarcas gerundenses del Gironès, el Baix Empordà y la Selva, vinculados a la propiedad de tierras alodiales y a la custodia de fortalezas comarcales; desde estos núcleos solariegos septentrionales, ramas de la familia se establecieron en la Plana de Lleida y la Segarra al calor de las repoblaciones de frontera, proyectándose con posterioridad hacia la ciudad de Barcelona, el Reino de Valencia y las Islas Baleares a lo largo de los siglos XIV y XV.
Etimológicamente procede del cognomen y antropónimo latino Hadrianus («natural de Hadria» o «procedente de la ciudad de Adria», en el Piceno, voz vinculada a la raíz prerromana e hidronímica de la que tomó nombre el mar Adriático); el nombre cobró un enorme arraigo en la época tardorromana y altomedieval debido a la veneración de santos y mártires cristianos (de forma destacada San Adrián de Nicomedia), consolidándose en los protocolos notariales y censales catalanes y valencianos a partir de los siglos XII y XIII bajo la forma romance y oxítona Adrià (castellanizada con tilde gráfica aguda como Adriá) como apellido patronímico hereditario de linaje y solar conocido.
Históricamente se distribuyó por el Principado de Cataluña (Girona, Baix Empordà, la Selva, Lleida, Segarra, Tarragona y Barcelona), el Reino de Valencia (Valencia capital, Sagunto y comarca de la Plana de Castellón), las Islas Baleares (Palma de Mallorca y villas de la Part Forana) y el Reino de Aragón; en la actualidad es un apellido de frecuencia moderada en España, concentrándose la mayor parte de sus portadores en las provincias de Valencia, Barcelona, Girona, Alicante, Castellón y Lleida.
Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros de la casa de Adriá ejercieron una destacada y continua intervención en la gobernación civil, foral y militar: en Cataluña gestionaron patrimonios alodiales y baroniales, avecindándose desde los siglos XV y XVI en la capital catalana como miembros inscritos en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona y participando en los gremios mayores, la administración municipal y las deliberaciones del Consell de Cent; en el Reino de Valencia ejercieron de forma ininterrumpida oficios concejiles de jurados (jurats), procuradores reales y escribanos de cámara; y en Mallorca formaron parte del estamento de prohombres y caballeros vinculados a las rutas del comercio marítimo mediterráneo y a fundaciones de patronato eclesiástico.
El linaje cuenta con abundante testimonio documental en los censos y fogatges medievales de Cataluña de 1497 y 1553, donde constan empadronadas diversas familias Adrià en localidades de Girona, Lleida, Tarragona y Barcelona ostentando la condición de hacendados del estamento noble menor; en las actas y procesos de las Cortes del Principado de Cataluña y de las Cortes del Reino de Valencia; en los fondos de la Real Cancillería de la Corona de Aragón; en los libros de la Bailía General conservados en el Archivo del Reino de Valencia; en los registros de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Barcelona y Valencia; y en los protocolos notariales y capitulares de Girona, Lleida, Vic y Valencia desde el siglo XVI.
Entre sus personajes destacaron señores y caballeros alodiales de casales de la Selva y el Gironès que sirvieron en las huestes condales; hacendados y administradores de rentas señoriales en la Segarra y la Plana de Lleida en los siglos XIV y XV; prohombres y consellers del Consell de Cent matriculados en la nobleza civil de Ciudadanos Honrados de Barcelona a lo largo de los siglos XV al XVII; jurados y procuradores de la Corona en la ciudad de Valencia y la Plana de Castellón; y beneficiados eclesiásticos en cabildos catedralicios de Cataluña y Mallorca durante la época bajomedieval y moderna.
En su estatus nobiliario, la estirpe gozó del reconocimiento formal de nobleza de sangre e hidalguía de paraje en la Corona de Aragón: miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, así como en el estamento militar de las Cortes del Reino de Valencia celebradas en los siglos XVI y XVII; caballeros de este linaje obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y privilegios de Caballero del Principado de Cataluña otorgados por la Corona; y probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de linaje para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, así como para acceder a beneficios canonicales, preeminencias concejiles y colegiaturas de juristas.
Sus casas solares radicaron principalmente en casales de caballeros y hombres de paraje del Gironès, el Baix Empordà y la Selva; en las casas solariegas fundadas en la Plana de Lleida y la Segarra; en la casa de Ciudadanos Honrados de la ciudad de Barcelona; en el Reino de Valencia, con solares abiertos en Valencia capital, Sagunto y en la Plana de Castellón; y en las casas solariegas de la ciudad de Palma de Mallorca y términos de la Part Forana.
Su difusión territorial y mediterránea se articuló desde los primitivos focos solariegos de Cataluña vieja hacia el llano litoral y la capital condal, proyectándose a través de las rutas de repoblación bajomedieval hacia las comarcas occidentales de Lleida y, de forma señalada, hacia el sur por las huertas y llanuras costeras del Reino de Valencia, enlazando por mar con las Islas Baleares y manteniendo hasta la época contemporánea una presencia profundamente arraigada en el arco mediterráneo peninsular.
Armas
Según Francesc d’A. Ferrer i Vives, los de Valencia traen: De azur, un castillo, de oro: bordura componada de gules y plata.


