Adrián
El linaje Adrián (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Adrián, Hadrián, Adriano, d'En Adrián o la fórmula latinizada de Hadriano) constituye una noble, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzonía aragonesa con ejecutorias ganadas en la Real Audiencia de Zaragoza, capitanías de infantería, hábitos en las órdenes de caballería militar y magistratura foral en el Reino de Aragón, el Reino de Valencia y el Principado de Cataluña, con primitivos solares de acreditada nobleza radicados en el Alto Aragón en la histórica villa pirenaica de Aínsa (partido judicial de Boltaña, provincia de Huesca), en el lugar zaragozano de Grises (partido de La Almunia de Doña Godina) y en la ciudad de Teruel, desde donde sus miembros proyectaron una laureada rama patricia y militar hacia la ciudad foral de Valencia, a la que perteneció el capitán don Miguel Juan Adrián y Jordá, caballero de la Orden de Montesa en 1625, a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje se sitúa en los solares infanzones del Alto Aragón, teniendo por cuna inmemorial la histórica villa de Aínsa (comarca del Sobrarbe, Huesca), solar insigne de las libertades forales aragonesas donde radicó el primitivo casal de la familia, desde el cual sus descendientes pasaron a avecindarse en el lugar de Grises y en la villa de La Almunia de Doña Godina (Zaragoza), abriendo asimismo un encumbrado casal de sillería en la ciudad de Teruel; desde estos focos aragoneses, ramas troncales irradiaron hacia la capital foral del Reino de Valencia y villas de la Plana de Castellón, así como hacia las principales veguerías del Principado de Cataluña y la ciudad de Barcelona.
Filológicamente procede del cognomen y antropónimo latino Hadrianus / Adrianus («natural de la ciudad de Adria o Hadria», en la costa itálica, urbe marítima de origen véneto o etrusco que dio nombre al mar Adriático, cuya raíz hidronímica remite a aguas y puertos oscuros), popularizado intensamente en la cristiandad medieval por la devoción a San Adrián (mártir militar del siglo IV, patrono de soldados y guardias) y a los sucesivos pontífices de este nombre; en el ámbito foral aragonés se adoptó tempranamente como patronímico hereditario de linaje noble para distinguir a familias infanzonas de solar conocido, alternando en los protocolos notariales, procesos de infanzonía de la Real Audiencia y libros de órdenes de caballería la forma llana tradicional Adrián con variantes de aspiración culta inicial como Hadrián, la forma romance completa Adriano y fórmulas de pertenencia nobiliaria (de Adrián o d'En Adrián).
Históricamente se distribuyó por el Reino de Aragón (Aínsa, Boltaña, Grises, La Almunia de Doña Godina, Zaragoza y Teruel), el Reino de Valencia (Valencia capital, Nules, Vila-real, Castellón de la Plana y el Camp de Morvedre), el Principado de Cataluña (Girona, comarcas de Lleida, campo de Tarragona y Barcelona), la Corona de Castilla (Castilla la Vieja, Madrid y Murcia) y Andalucía; en la actualidad es un apellido de notable presencia en España, concentrándose la mayor parte de sus portadores en las provincias de Valencia, Zaragoza, Barcelona, Madrid, Alicante y Castellón.
Durante la época bajomedieval y moderna, los infanzones y caballeros de la casa de Adrián mantuvieron una señalada y continuada intervención en los asuntos de guerra, la administración de justicia y el régimen foral: en Aragón defendieron con éxito sus privilegios de nobleza de sangre en la Real Audiencia, ejerciendo juradurías y regimientos concejiles; en Valencia destacaron como oficiales de alta graduación en los tercios reales y consortes de ilustres casas nobiliarias locales, ocupando cargos de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara; y en Cataluña acudieron a las llamadas de somatén, hueste y cabalgada, ingresando en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona y rigiendo consellerías en el Consell de Cent y plazas de letrados en la Real Audiencia.
El linaje quedó consignado en los cartularios monásticos aragoneses de San Juan de la Peña, San Victorián de Sobrarbe y Montearagón, en los censos de infanzonería y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XIII y XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Hadriano); cuenta con copiosa constancia en los procesos de infanzonía de la Real Audiencia de Aragón (donde constan las solemnes sentencias y ejecutorias ganadas en 1578 y 1600); en los censos y fogatges de Cataluña; en los fondos de la Bailía General conservados en el Archivo del Reino de Valencia; en las actas de las Cortes de Aragón, Valencia y Cataluña; en la Chancillería; en los expedientes de pruebas de nobleza del Archivo Histórico Nacional para la Orden Militar de Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III; y en los registros del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Valencia y Barcelona.
Entre sus personajes históricos destacaron Domingo Adrián, vecino de Aínsa, y su hijo Mateo Adrián Ciutat, quien casó con doña Isaul de Pueyo; los hijos de este matrimonio, Antonio Adrián, Pedro Adrián y Pablo Adrián, vecinos de Grises, quienes en 1578 obtuvieron solemne sentencia de infanzonía ejecutoriada y contradictoria en la Real Audiencia de Zaragoza; Francisco Antonio Adrián, caballero de la misma rama de Grises que obtuvo ejecutoria formal de infanzonía ante el mismo tribunal en 1600; el insigne capitán de infantería don Miguel Juan Adrián y Jordá, natural de Valencia, laureado militar de los tercios en las campañas del Mediterráneo y armado solemne caballero de la Orden Militar de Nuestra Señora de Montesa en 1625; y magistrados, consellers del Consell de Cent de Barcelona y jurados de la ciudad de Valencia a lo largo de los siglos XVI y XVII.
En su estatus nobiliario, la estirpe gozó del reconocimiento formal de infanzonía inmemorial de sangre y nobleza de armas en la Corona de Aragón: sus miembros tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes del Reino de Aragón, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña; justificaron su hidalguía e infanzonía de sangre y obtuvieron ejecutorias contradictorias ante la Real Audiencia de Aragón (notorias en 1578 y 1600), la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería; vistieron hábitos de las órdenes de caballería militar de la Monarquía, destacando de forma eminente en la Orden de Montesa, así como en San Juan de Jerusalén y Carlos III; y probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Zaragoza, Valencia y Barcelona para ejercer oficios de familiares y comisarios.
Sus casas solares radicaron principalmente en la histórica villa pirenaica de Aínsa (partido de Boltaña, Huesca); en el casal infanzón de Grises (partido de La Almunia de Doña Godina, Zaragoza); en el casal de piedra de sillería con armas esculpidas de la ciudad de Teruel; en la casa palaciega y militar fundada en Valencia capital, con casales solariegos abiertos en Nules, Vila-real, Castellón de la Plana y el Camp de Morvedre; y en las casas solariegas alodiales de las veguerías catalanas del campo de Tarragona, tierras de Lleida, diócesis de Girona y la casa de Ciudadanos Honrados de la ciudad de Barcelona.
Su difusión territorial y mediterránea se articuló desde el foco pirenaico y comarcas somontanas del Alto Aragón hacia la cuenca central del Ebro y las serranías turolenses, canalizándose con posterioridad hacia las ricas huertas del Reino de Valencia al compás de la administración foral y las alianzas matrimoniales militares, proyectándose simultáneamente hacia las llanuras agrícolas y los puertos mercantiles de Cataluña, consolidando a lo largo de la época de la Monarquía un tronco de rancia prestancia militar y capitular en todo el cuadrante oriental peninsular.
Armas

Los de Teruel traen: En campo de oro, una banda de gules.

Los de la casa solar de Ainsa, en Huesca y los de Zaragoza traen: En campo de azur, un castillo de oro; bordura componada de dieciséis piezas de plata y gules.

Según Miguel de Salazar, usan: En campo de azur, un castillo de plata; bordura componada de dieciséis piezas de plata y gules.

Los del lugar de Camañas (Teruel) y sus ramas de Zaragoza y Madrid, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, cinco calderas, de sable, puestas en aspa; bordura de gules, con ocho herraduras, de oro.

Los Adrián oriundos de Aizpún (Navarra), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una banda, de gules; bordura componada de ocho piezas de plata y ocho de sable.


