Adsor

Versión de impresión

El apellido Adsor (con sus variantes gráficas, notariales y dialectales históricas Atsor, Atzor, d'Adsor, Adsar y sus formas emparentadas Adserà o Adzarà) es un linaje noble de origen catalán, de escasa difusión demográfica y carácter marcadamente toponímico u onomástico local, cuyo origen y desarrollo histórico se encuentran íntimamente ligados a las comarcas del sur del Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, principalmente en la provincia de Tarragona a lo largo de la época bajomedieval y durante la época de la Monarquía.

El origen de este linaje se sitúa en los procesos de repoblación, colonización alodial y ordenación territorial de la Cataluña Nova, localizándose su núcleo solariego y primigenio en la provincia de Tarragona, con especial implantación histórica en las comarcas del Baix Camp, el Priorat y el Tarragonès, desde donde sus miembros figuraron como hacendados rurales, señores de heredades francas y administradores de rentas vinculadas a las baronías y dignidades eclesiásticas del arzobispado de Tarragona.

Etimológicamente procede de la evolución romance meridional catalana de un antiguo antropónimo medieval o microtopónimo de raíz germánica (posiblemente de un nombre compuesto con el elemento gótico ath- o haist- y -ward / -hari, o bien emparentado con el visigótico Audasor / Adasor) o mozárabe levantina, presentando intercambios paleográficos con topónimos de fincas y alquerías afines a Adserà, Adzarà o Atsor (asociados en ocasiones por etimología popular al fitotopónimo de la atzerola o acerola); en su consolidación onomástica se fijó entre los siglos XIV y XVI como apellido familiar de linaje y solar conocido en las escribanías tarraconenses.

Históricamente se distribuyó por la Cataluña Nova, con foco neurálgico en el Camp de Tarragona (Reus, Alcover, Valls, Riudoms y Tarragona capital), extendiéndose de manera secundaria hacia la comarca del Priorat, la ciudad de Barcelona y las comarcas septentrionales del Reino de Valencia (el Maestrat y la Plana de Castellón); en la actualidad es un apellido de frecuencia estadística extraordinariamente baja y selecta en España (clasificado como linaje infrecuente o de reducidísima densidad), conservándose sus escasos portadores principalmente en las provincias de Tarragona y Barcelona, con ramificaciones residuales en la Comunidad Valenciana e Hispanoamérica originadas en los siglos XIX y XX.

Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros y hombres buenos de la casa de Adsor mantuvieron una destacada participación en el régimen municipal y foral: gobernaron patrimonios alodiales y rústicos, desempeñaron oficios concejiles de jurados (jurats), clavarios y consejeros en villas del Camp de Tarragona, participaron en los somatenes comarcales convocados para la defensa de la costa tarraconense frente al corso marítimo, e intervinieron en la gestión y administración de bienes de cofradías y aniversarios píos.

El linaje cuenta con testimonios documentales en los censos y fogatges históricos del Principado de Cataluña de 1497 y 1553, donde constan registrados fuegos bajo las formas Adsor, Atsor o Adserà en diversas villas y parroquias del Camp de Tarragona en calidad de hacendados del estamento generoso; en los protocolos notariales de los distritos de Tarragona, Reus y Valls conservados en el Archivo Histórico Comarcal de Reus y en el Archivo Histórico de Tarragona; en los libros de apeos, capbreus y censales del Arzobispado y del Monasterio de Santa Maria de Poblet; y en los libros sacramentales de las parroquias del Baix Camp y el Priorat desde el siglo XVI.

Entre sus personajes destacaron hacendados y tenedores de heredades alodiales del Baix Camp y del Priorat que figuraron en los repartimientos y asambleas vecinales durante los siglos XV y XVI; jurados concejiles y procuradores que rigieron términos de la diócesis tarraconense a lo largo de los siglos XVI y XVII; capitanes de milicias comarcales y de somatén que participaron en las levas territoriales del principado; y beneficiados eclesiásticos que rigieron capellanías y curatos en el arzobispado tarraconense durante la época bajomedieval y moderna.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de probada nobleza rural, hidalguía de paraje y franqueza alodial de solar conocido según el derecho foral catalán; sus miembros acreditaron su condición de propietarios francos de toda pecha pechera ante las justicias ordinarias y ante la Real Audiencia de Cataluña, gozando del tratamiento de personas distinguidas, de la aptitud para el desempeño de cargos públicos honoríficos y del derecho inmemorial al uso de escudo de armas familiar esculpido en sus casales.

Sus casas solares radicaron principalmente en el Camp de Tarragona, con casales solariegos y heredades francas en los términos de Reus, Alcover, Riudoms y Tarragona capital; en casas solariegas abiertas en comarcas del Priorat; y en las casas solariegas fundadas con posterioridad a partir del siglo XVII en la ciudad de Barcelona, desde donde mantuvieron vínculos con la nobleza civil del principado.

Su difusión territorial se caracterizó por su profunda fidelidad y arraigo a los términos meridionales catalanes desde la época medieval, manteniendo una evolución geográfica concentrada en torno al eje patrimonial tarraconense, con desplazamientos muy puntuales hacia Barcelona y el norte valenciano por razones comerciales o administrativas, y la posterior emigración decimonónica de pequeños núcleos familiares hacia América.


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, una cabeza de dama, atravesada su cuello por una daga.