Aduanes, Aduanas
El apellido Aduanes (junto con su variante castellana Aduanas, así como las fórmulas notariales e históricas de las Aduanas, de Aduanas, d'Aduanes o Adouanes) es un linaje noble de escasa difusión, de naturaleza toponímica, funcional y administrativa, vinculado históricamente a los antiguos puestos de control de mercancías, pasos fronterizos de frontera fiscal y puertos secos de la península ibérica, con presencia documentada en la Corona de Aragón y en la Corona de Castilla a lo largo de la época bajomedieval y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje se sitúa en los enclaves aduaneros, peajes y puertos secos de recaudación fiscal de la península ibérica: en el ámbito de la Corona de Aragón (Cataluña y el Reino de Valencia), la forma Aduanes surgió ligada a familias de condición hidalga y patricia asentadas en puertos marítimos y pasos de recaudación (portatges y lezdas); en la Corona de Castilla, la variante Aduanas cobró especial relevancia en Andalucía oriental (Granada, Jaén y Almería) tras la reorganización de las aduanas reales y rentas del almojarifazgo a finales del siglo XV; registrándose asimismo en protocolos del norte peninsular como deformación gráfica o asimilación fonética de linajes vasconavarros como Aduaín o Alduain.
Etimológicamente procede del sustantivo romance aduana (o su plural aduanes en catalán y valenciano, y aduanas en castellano), derivado del árabe hispánico ad-dīwān, «registro», «oficina de recaudación», «tribunal aduanero»); en su génesis onomástica surgió tanto a partir de la designación toponímica de heredades, barrios y caseríos próximos a los edificios de la aduana real, como del sobrenombre y dignidad funcional conferido a receptores mayores, alcaides de aduana y administradores de rentas que convirtieron dicha denominación en apellido hereditario de solar y condición distinguida.
Históricamente se distribuyó por el Principado de Cataluña (Barcelona, Tarragona y puertos del litoral), el Reino de Valencia (Valencia capital, Alicante y comarcas costeras), Andalucía oriental (Granada, Jaén, Almería y Sevilla), Castilla la Nueva (Toledo y Madrid) y de forma secundaria en Navarra y Aragón; en la actualidad es un apellido de muy baja densidad demográfica (clasificado como linaje infrecuente o selecto), conservándose la variante Aduanas en pequeños núcleos de Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana, con presencia en Hispanoamérica (principalmente en Perú y México), mientras que la grafía Aduanes subsiste de modo residual en el levante español.
Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros de la casa de Aduanes mantuvieron un activo protagonismo en la administración hacendística, la gobernación concejil y la milicia: administraron rentas del Real Patrimonio y almojarifazgos mayores, desempeñaron oficios de jurados (jurats), regidores y escribanos de cámara en cabildos municipales, intervinieron en la defensa de plazas costeras y fronteras aduaneras mediante la capitanía de compañías de milicias concejiles, y concertaron alianzas matrimoniales con ilustres familias del estamento noble de sus respectivas demarcaciones.
El linaje cuenta con testimonios documentales en los fondos de la Real Audiencia y de la Bailía General del Archivo del Reino de Valencia; en los registros de la Real Chancillería de Granada y de la Real Chancillería de Valladolid, donde constan informaciones de nobleza y exenciones de pechos; en los libros de alcabalas, almojarifazgos y rentas de las aduanas reales del Archivo General de Simancas; en los protocolos notariales de Granada, Almería, Jaén y Barcelona; y en los libros sacramentales de las diócesis de Granada, Jaén y Valencia desde el siglo XVI.
Entre sus personajes destacaron alcaides y administradores de rentas aduaneras y portatges reales en los puertos de Levante durante los siglos XIV y XV; regidores y oficiales por el estado noble que sirvieron en los concejos de Granada y Almería tras la culminación de la Reconquista en el siglo XVI; escribanos de número y letrados de audiencias reales; y capitanes de infantería que tomaron parte en las campañas del Mediterráneo durante la época de la Monarquía.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de hijosdalgo notorios de solar conocido y personas de condición generosa según las leyes de Castilla y los fueros de Aragón: sus miembros acreditaron su condición de cristianos viejos, legitimidad de cuna y nobleza de sangre ante las justicias ordinarias y chancillerías reales para asegurar la exención de pechas pecheras ordinarias, disfrutar de inmunidades forales y acceder a cargos públicos y preeminencias reservadas con exclusividad al estamento noble.
Sus casas solares radicaron principalmente en casales urbanos y solariegos de Granada y Jaén, con ramificaciones señoriales abiertas en Almería tras la repoblación del reino granadino; en las casas solariegas fundadas en el Reino de Valencia (Valencia capital y distritos litorales); en casales de la costa del Principado de Cataluña vinculados a la administración de puertos; y en las ramas avecindadas a partir del siglo XVII en la corte de Madrid, desde donde pasaron oficiales a los virreinatos de Nueva España y del Perú.
Su difusión territorial y ultramarina se produjo a partir del siglo XV desde los pasos fronterizos y puertos litorales hacia los centros administrativos y capitales de reino, consolidando una presencia patrimonial en Andalucía oriental que sirvió de puente, durante los siglos XVI y XVII, para el traslado de oficiales y hacendados hacia los puertos de Indias y las principales capitales virreinales americanas, conservando en España una presencia muy focalizada en el cuadrante sureste y levantino.
Armas
En campo de plata, tres fajas de gules.
Otros: En campo de gules, una banda, de oro.
Otros traen: En campo de plata, una rueda de molino, al natural.
Otros: En campo de azur, una torre de plata, mazonada de gules y sinople, con un hombre armado con lanza a su puerta.


