Aellos
El apellido Aellos (registrado históricamente también bajo las grafías Aello, Ayellos, o la forma normativizada aragonesa Aellos) es un linaje noble de origen toponímico aragonés. Goza de una notable antigüedad y una hidalguía documentada en los registros de la antigua Corona de Aragón, estrechamente vinculado a las zonas montañosas del Pirineo central, desde donde se expandió hacia las tierras del llano y el levante peninsular durante la Baja Edad Media.
El apellido procede de un topónimo menor o despoblado medieval pirenaico. Lingüísticamente, deriva de la evolución local y dialectal aragonesa de raíces latinas o prerromanas vinculadas a la orografía o a la vegetación de montaña (asociado en ocasiones a variantes antiguas de ayllo o allo, que hace referencia a zonas de pastos altos o pequeños valles). Los caballeros y repobladores que ostentaban el dominio o procedían de este enclave adoptaron el nombre del terreno como apellido familiar hereditario a partir de los siglos XIII y XIV, fijando la desinencia plural -os al designar a los miembros de la misma casa solariega ("los de la casa de Aello" o "los Aellos").
Las referencias históricas más estables ubican las casas solariegas primigenias en la provincia de Huesca (en las comarcas de la Jacetania o el Alto Gállego). Sus portadores figuraron en las listas de infanzones y caballeros libres de la Corona de Aragón, gozando de los privilegios correspondientes a la hidalguía de sangre.
Miembros de este tronco pasaron durante los siglos XIV y XV a servir a los reyes aragoneses en las campañas de las tierras del llano, asentando nuevas ramas en la provincia de Zaragoza. Para mantener su estatus de infanzones, el libre uso de sus armas y la exención total de las cargas fiscales reales (pecheros), defendieron y ganaron sus procesos de salva de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón.
Armas

En campo de azur, una corneta de plata, colgada por una cadena de una argolla de oro, que está en el centro del jefe. Bordura de oro, con ocho aspas de gules.

El Cronista Jorge de Montemayor, señala estas otras: En campo de oro, una corneta de gules, con sus cintas también de gules. Bordura de plata, con seis aspas.


