Aguader
El linaje Aguader (registrado históricamente también bajo las variantes fonéticas, dialectales y notariales aragonesas y catalanas como Aiguader, Aygüader, Aguadero, d'Aguader o de Aguader) constituye una noble estirpe de origen ocupacional e hidronímico de gran antigüedad y singularidad, cuya identidad e historia se encuentran profundamente vinculadas a los territorios forales de la antigua Corona de Aragón, con sus raíces solariegas más documentadas en el Reino de Aragón (particularmente en la provincia de Zaragoza y la vega del Ebro) y su temprana irradiación hacia el Principado de Cataluña, el Reino de Navarra y el este riojano a lo largo de los siglos bajomedievales y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje se sitúa en las ricas cuencas fluviales y sistemas hidráulicos del valle medio del Ebro, ubicándose sus casas solares primigenias en villas de la provincia de Zaragoza (en la capital del reino y en enclaves ribereños como Tarazona, Borja, Alagón y Calatayud) y en las comarcas limítrofes del sur de Navarra (Tudela) y el este de La Rioja (Alfaro y Calahorra); desde estos asientos matrices, donde sus miembros destacaron en el gobierno de las aguas y los concejos locales como ciudadanos distinguidos e hidalgos de condición alodial, varias ramas pasaron tempranamente al Principado de Cataluña, asimilando la fonética romance local (Aiguader) y fundando casales en las comarcas occidentales de Lleida y Tarragona, así como en el llano de Barcelona.
Etimológicamente procede del romance navarro-aragonés medieval, derivado del término de oficio o función pública aguader (emparentado directamente con el catalán aiguader y el castellano aguadero, a partir de la raíz latina aquator, derivado de aqua, «agua»), vocablo que designaba al oficial, maestro o custodio encargado de la distribución, aforo, guarda y conducción de las aguas en las redes de acequias, canales y azudes comunales, así como al responsable del abastecimiento de agua en castillos, campamentos y villas amuralladas; con la cristalización de los apellidos hereditarios entre los siglos XIII y XIV, el título de esta función de alto valor estratégico en las zonas de regadío del Ebro se transformó en cognomento de familia, fijándose en los protocolos notariales como apellido regular de solar y armas conocido.
Históricamente se distribuyó por el Reino de Aragón (Zaragoza, comarcas del Jalón, Borja y Tarazona), las riberas meridionales del Reino de Navarra (Tudela y Cascante), La Rioja baja, el Principado de Cataluña (Lleida, Urgell, Tarragona, Tortosa y Barcelona), el Reino de Valencia y la corte de Madrid; en la actualidad es un apellido de frecuencia estadística extraordinariamente baja en España, considerado una auténtica reliquia onomástica aragonesa (cuya variante nuclear catalana Aiguader goza de mayor presencia demográfica), conservándose de forma testimonial en censos y repertorios genealógicos de Aragón, Cataluña y Madrid.
Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros e infanzones de la casa de Aguader mantuvieron una continuada y activa intervención en la gobernación concejil, la milicia y la administración hidráulica foral: gobernaron casales solariegos y heredades de regadío francas de pecha, ejercieron de jurados, sobresequieros (oficiales de la administración de aguas), regidores y justicias ordinarias en villas aragonesas y catalanas, y sirvieron con monturas y arneses militares en las levas de caballería de infanzones convocadas para la custodia de las fronteras y el auxilio armado a los reyes aragoneses.
El linaje cuenta con testimonios documentales en los procesos de firmas e infanzonía de la Real Audiencia de Zaragoza conservados en el Archivo de la Corona de Aragón y en los fondos de la Real Audiencia aragonesa; en los registros de la Corte del Justicia de Aragón; en los censos y fogajes del Reino de Aragón de 1495; en los protocolos notariales históricos de Zaragoza, Tarazona, Borja, Tudela y Lleida; en los fondos de la Real Cancillería de la Corona de Aragón; y en los libros sacramentales de las parroquias zaragozanas y leridanas desde el siglo XVI.
Entre sus personajes más destacados figuraron jurados concejiles y procuradores que rigieron municipios en el valle del Ebro durante los siglos XIV y XV; infanzones de este linaje que comparecieron ante la Corte del Justicia de Aragón y la Real Audiencia de Zaragoza para defender sus privilegios forales y ganar sus correspondientes procesos de Salva de Infanzonía a lo largo de los siglos XVI y XVII; prohombres y ciudadanos honrados en villas catalanas que administraron patrimonios y obras públicas; y oficiales de infantería que tomaron parte en las campañas militares de la Corona de Aragón y de la Monarquía Hispánica en Europa.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de infanzonía de sangre y nobleza de armas según los fueros y libertades del Reino de Aragón y del Principado de Cataluña: sus miembros defendieron con éxito su condición nobiliaria ante la Real Audiencia de Zaragoza y las magistraturas reales mediante rigurosos procesos de contradicción fiscal, obteniendo sentencias ejecutorias de salva de infanzonía que les preservaron la total exención de tributos pecheros, pechas y alcabalas reales, amparándoles en el fuero privativo nobiliario y habilitándoles para el libre ejercicio de oficios de república y el disfrute de sus armas familiares.
Sus casas solares radicaron principalmente en los casales de sillería de la ciudad de Zaragoza y villas de su merindad; en las casas solariegas y de infanzones fundadas en la comarca de Tarazona y el somontano del Moncayo; en las heredades solariegas del sur de Navarra (Tudela); en los casales patrimoniales de las comarcas occidentales de Cataluña (Lleida y Tarragona); en las casas principales de la ciudad de Barcelona; y en las ramas avecindadas con posterioridad en la corte de Madrid.
Su difusión territorial se produjo de manera escalonada a lo largo del corredor fluvial del Ebro, avanzando desde los núcleos agrícolas y fortificados de Zaragoza hacia las tierras limítrofes navarras y riojanas, y penetrando de forma natural hacia Cataluña por las vías comerciales de Lleida y el llano litoral barcelonés, consolidando una trayectoria institucional y genealógica profundamente enraizada en las libertades forales de la Corona de Aragón.
Armas

En azur, una banda de oro engoladas en dragantes del mismo metal y linguados de gules.

Otros: En plata, cuatro fajas ondeadas, de azur.


