Aguiler
El linaje Aguiler (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Aguiler, d'En Aguiler, Aguilera, Aguilar o latinizada de Aguilare) constituye una noble, distinguida y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzonía inmemorial, servicios de caballería militar y señorío alodial en la Corona de Castilla, el Reino de Aragón, el Principado de Cataluña y el Reino de Valencia, acerca de cuyo primitivo origen diversos tratadistas señalan con inconcreción su radicación en una villa y castillo de «Aguilar», siendo opinión sólidamente fundada y mayoritaria entre los principales genealogistas que esta forma no es sino una variante fonética, arcaica o dialectal directa del esclarecido linaje toponímico de Aguilar, originario de la histórica villa palentina de Aguilar de Campoo, desde donde sus ramas se extendieron hacia el valle del Ebro, las tierras catalanas y levantinas a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la evolución del término latino aquilare («lugar donde habitan o anidan las águilas, risco elevado, atalaya rocosa»), derivado colectivo sobre aquila. La terminación vocálica en -er (Aguiler) obedece a una vacilación fonética romance bajomedieval, propia de transcripciones notariales en la Franja oriental, el romance aragonés septentrional y el catalán antiguo, donde el sufijo latino -are derivó con frecuencia en -er (frente al castellano general -ar).
Si bien diversos cronistas consignan de modo escueto que el solar radicó «en la villa y castillo de Aguilar» —lo que por sí solo ofrece poca luz dada la pluralidad de localidades homónimas en la península—, el análisis heráldico, documental y territorial demuestra que se trata de una derivación directa del primitivo solar montañés de Aguilar de Campoo (Palencia), cuna de la célebre casa señorial e infanzona que proyectó caballeros con idénticas armas parlantes del águila por los reinos de la Corona de Aragón y Castilla.
En los cartularios medievales, libros de vecindades y procesos de hidalguía alternó la forma arcaica Aguiler con las dominantes Aguilar y Aguilera, así como las fórmulas nobiliarias de pertenencia (de Aguiler, d'Aguiler o d'En Aguiler), reconociéndose unívocamente la comunidad de tronco y sangre.
Quedó consignado en los libros de acuerdos concejiles, censos de infanzones y registros de la Real Cancillería desde los siglos XIII y XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Aguilare).
Caballeros procedentes del primitivo solar de Aguilar de Campoo pasaron al servicio de los reyes de Aragón en las empresas bélicas del valle del Ebro y la frontera pirenaica.
Quedaron radicados en comarcas aragonesas donde el apellido fue registrado frecuentemente bajo la desinencia Aguiler, manteniendo casa solariega franca, enterramiento propio y exención de tributos pecheros por calidad de infanzones notorios de sangre.
Desde las tierras aragonesas, miembros de la familia se sumaron a las mesnadas que auxiliaron a los soberanos de la Corona de Aragón en las campañas de recuperación territorial y defensa litoral en Cataluña y Valencia.
En el Principado de Cataluña, miembros de este linaje mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en las veguerías de Lleida (con notable entronque con las casas nobles de La Seu d'Urgell y la Noguera), el campo de Tarragona y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de hueste y somatén.
Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XVI y XVII, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.
Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Justificaron su nobleza e infanzonía de sangre ante la Real Audiencia de Aragón, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Sala de Hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid y de Granada.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Barcelona, Valencia y Logroño para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén, Santiago y Carlos III).
Armas
En campo de oro, un águila de sable, que son las primitivas del solar de Aguilar de Campoo.
Según Baños de Velasco: Escudo cuartelado, 1º y 4º, en campo de oro, un árbol de sinople, y 2º y 3º, un león que asoma medio cuerpo por la entrada de una cueva, con la boca y las uñas ensangrentadas. Pero no indica el esmalte del campo de estos dos últimos cuarteles, ni el del león ni el de la cueva.
Según Baños de Velasco, otros Aguiler, traen: En campo de gules, una cruz de San Juan, de plata.


