Aguilera
El apellido Aguilera es un linaje noble de origen toponímico de extraordinaria antigüedad y prestigio en la península ibérica. Es una de las estirpes de raíz castellana más célebres, cuya andadura histórica está ligada desde el siglo XII a la alta nobleza, a las órdenes militares y a las hazañas de la Reconquista.
Procede de la localidad de Aguilera, un antiguo enclave medieval fortificado situado en la provincia de Soria (Castilla y León), perteneciente hoy al municipio de Bayubas de Abajo.
El primer personaje documentado de este linaje fue el caballero Pedro de Aguilera, quien en el siglo XII, durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla, era el señor de dicha fortaleza soriana. Sus descendientes adoptaron el nombre del feudo como apellido hereditario.
Ramas de gran importancia se establecieron en Ciudad Real y en Andalucía (principalmente en Córdoba, Jaén y Sevilla), donde recibieron cuantiosas tierras y mercedes reales por su valor en el campo de batalla frente a los reinos musulmanes.
A lo largo de los siglos, el linaje acumuló altas dignidades de la nobleza titulada. La más destacada es el Marquesado de Cerralbo (concedido en 1533 por Carlos I, más tarde ostentado por la rama Aguilera con Grandeza de España). También ostentaron el Marquesado de Flores D'Ávila y el Condado de Fuenrubia.
Sus miembros probaron de forma rigurosa su nobleza y limpieza de sangre ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para ingresar en las exclusivas órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y San Juan de Jerusalén.
Armas

Las armas primitivas del linaje, esto es, las del solar de las montañas de Trasmiera, en Cantabria, eran: En campo de oro, un águila de sable, coronada de lo mismo.
Estas mismas armas traen las ramas establecidas en Berlanga, Cuenca, Porcuna, Andújar, Córdoba, Ciudad Real, Salamanca, Peñaranda, Ciudad Rodrigo, Zamora, Toro, Toledo, Cuba y América.

Otros: En campo de oro, un águila de sable, coronada de oro.

Otros: En campo de oro, un águila de sable, coronada de lo mismo. Bordura de plata, con siete veneras de sable.

Otros: En campo de plata, un águila de sable, coronada de lo mismo. Bordura de plata, con siete veneras de sable.

Los de la casa solar de Soria y algunos de la de Cetina, en la provincia de Zaragoza, ostentan: Escudo de oro, con un águila de sable, membrada de gules.

Los de las Montañas de León, radicados en Cuenca, según Pedro Vitales; los de Cetina, según Juan del Corral, y los de Aragón, según Miguell de Salazar, traen: En campo de oro, un águila de sable.

Las casas solares de Valtueña, en la provincia de Soria, y de Aranda de Duero, en la provincia de Burgos, tienen estas otras armas: En campo de plata, un águila de sable, coronada de oro. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los de las Montañas según el Cronista Fray Prudencio de Sandoval, y los de la villa de Portugalete (Vizcaya), según el Cronista Juan de Mendoza, traen: En campo de plata, un águila de sable, gritada de oro. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los de Porcuna (Jaén), originarios de Castilla, según Miguel de Salazar, usan: En campo de oro, un águila de sable, gritada de oro. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los Aguilera de Murcia ostentan ese mismo escudo, aumentado con una bordura de oro, con cinco flores de lis, de azur, y una segunda bordura de sinople, con esta leyenda en letras de plata: "A ninguno yo me diera, si a mi propio Rey no fuera".

Otras ramas traen: Escudo partido: 1º, las armas primitivas, esto es: en campo de oro, el águila de sable, coronada de lo mismo, y 2º, en campo de gules, un castillo de oro, por cuya puerta asoma el brazo armado, de plata, entregando la espada a un león rampante, de oro, coronado del mismo metal y colocado bajo la puerta. Bordura de plata, y en ella, con letras de sable, el lema "A ninguno yo me diera, si a mi propio Rey no fuera".

Diego de Urbina manifiesta que hay una rama de Aguilera que usa estas otras armas: En campo de sinople, una torre de plata, surmontada de un águila de sable, perfilada de oro y coronada del mismo metal. En la puerta de la torre un león de oro, saliendo, coronado también de oro.

Otros tratadistas dicen que Juan de Aguilera, soldado de gran valor, que se distinguió peleando contra los moros y dejó sucesores en el Reino de Valencia, traía: Escudo de gules, con un águila de sable, perfilada de oro.

Hay también algunos Aguilera que proceden de la Montaña de Burgos, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, que traen: Escudo de azur, con un águila volante y terciada, de sable y perfilada de oro, mirando a un sol de oro colocado en el cantón diestro del jefe.

Los de Castilla la Vieja, según Dieto de Soto y Aguilar: En campo de plata, un águila de sable, picada y membrada de oro. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Los de Zaragoza, según Diego de Soto y Aguilar, traen: En campo de oro, un águila de sable. Bordura de azur, con cuatro flores de lis de oro.

Los Aguilera, originarios de Trasmiera (Cantabria), y sus ramas en Salamanca, Toro (Zamora), Mazariegos (Palencia) y Porcuna (Jaén), según Argote de Molina, traen: En campo de sinople, una torre jaquelada de plata y sable, y en lo alto de ella un águila de sable, coronada de oro, y un brazo armado que sale por la puerta de la torre con una espada en la mano y la entrega a un león rampante de oro. Bordura de plata, con el siguiente lema en letras de sable: "A ninguno no me diera si a mi mismo Rey no fuera".

Otros: En campo de gules, una cabeza de león, goteando sangre.

Otros: En campo de plata, un águila de sable. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los originarios de Guadalajara, y radicados en Perú, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, cinco lobos, de sable, corriendo y puestos en aspa.

Algunos Aguilera, de Castilla, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de plata, un águila coronada de sable.

Otros Aguilera, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de azur, un águila puesta de perfil al natural, membrada de oro, volando hacia un sol de plata, que está situado en el cantón diestro del jefe.

Los de Alemania, y su rama en España, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de plata, un águila de sable, perfilada de oro, coronada y explayada.


