Aguilón, Aguiló
El linaje Aguiló (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Aguilón, d'Aguiló, d'En Aguiló, Aguyló, Aguylón o latinizada de Aquilone) constituye una de las más ilustres, preclaras e inmemoriales estirpes de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza feudal, príncipes de armería, magistratura foral, gobernación regia y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con raíces legendarias que los antiguos cronistas remontan a la nobleza patricia romana de los Eguileos y al episcopado visigodo barcelonés, teniendo su primer solar histórico documentado de padres a hijos en el principesco feudo de la ciudad y el campo de Tarragona, concedido en 1129 por el conde de Barcelona a don Roberto de Aguiló, desde donde sus ilustres caballeros participaron en la conquista y repoblación de los reinos de Mallorca y Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del cognomen latino Aquilo, Aquilonis (alusivo originariamente al viento septentrional del norte, aquilō, o bien al derivado adjetival y gentilicio sobre aquila, «águila»), evolucionado en romance catalán y aragonés hacia la forma aguda Aguiló y la forma con conservación de nasal final Aguilón.
Crónicas antiguas recogen la tradición de que la estirpe procede de los Eguileos, ilustres patricios de Roma entre cuyos miembros se contó el mártir San Aguileo.
Diversos tratadistas constatan en tierras valencianas la célebre sepultura del esforzado capitán romano Marco Aguilio, caído en combate cerca de Sagunto, cuya inscripción sepulcral reza: «Lucio Racio puso esta piedra a la buena memoria de su grande amigo Marco Aguilio, que murió de treinta y seis años». Señalan los autores que este cognomen evolucionó fonéticamente hacia Aguilio, Aguileo y finalmente Aguiló o Aguilón.
Como testimonio de su inmemorial antigüedad en Cataluña, figura en época de los reyes godos don Raimundo de Aguilón, quien rigió la sede episcopal como obispo de Barcelona desde el año 663, prolongándose su pontificado durante once años.
Quedó consignado en las cartas pueblas de Tarragona, en el Llibre del Repartiment de Mallorca y de Valencia, y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XII como linaje de príncipes feudales y personas de condición generosa e hijosdalgo notorios (de Aquilone).
Sea oriundo de Alemania como rico y poderoso príncipe de estirpe imperial según sostienen ciertos nobiliarios, o bien sucesor directo de la secular estirpe hispanorromana, Roberto de Aguiló se tiene unánimemente por el primer varón y fundador del primer solar conocido del linaje con sucesión continuada de padres a hijos.
En 1129, el conde de Barcelona don Ramón Berenguer IV concedió en feudo soberano a Roberto de Aguiló la restaurada ciudad metropolitana y todo el Campo de Tarragona, otorgándole el título y dignidad de príncipe de Tarragona para defender y repoblar la frontera meridional catalana frente a las incursiones sarracenas.
En Tarragona alzaron su palacio y torre condal, ejerciendo jurisdicción civil y militar, y dotando a la iglesia metropolitana de ricas heredades alodiales.
Procedente del casal de Tarragona, Guillermo de Aguiló acudió con sus mesnadas a las campañas de conquista del Reino de Valencia al lado del rey don Jaime I el Conquistador. Realizó singulares proezas militares en los asedios y batallas de campaña. Cayó prisionero de los musulmanes, y el rey don Jaime I, en testimonio de la extraordinaria estima que profesaba a su persona y valor bélico, dio sesenta cautivos árabes por su rescate. Una vez liberado, el monarca lo premió en el repartimiento foral con cuantiosas y ricas alquerías en tierras valencianas, cimentando una de las ramas patricias más preclaras del reino.
Nacido en la capital foral y perteneciente al estamento militar, don Juan Aguiló y Centellas sirvió a la Corona en la alta magistratura de baile general de la ciudad y reino de Valencia, administrando con probada rectitud el patrimonio regio. Fue comendador de Pozo Rubio e ingresó solemnemente como caballero en la Orden Militar de Santiago en 1530.
Desde el solar de Tarragona, caballeros y eclesiásticos de la casa de Aguiló se asentaron de inmediato en las Baleares tras su conquista:
Don Gerardo Aguiló, noble tarraconense, figuraba en 1248 como canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Palma de Mallorca y procurador general del obispado, rigiendo los destinos eclesiásticos y temporales de la diócesis.
El noble Pedro de Aguiló, actuando en calidad de representante y síndico de la villa de Alcúdia (Mallorca), prestó solemne juramento de fidelidad y homenaje al rey don Alfonso III de Aragón el Franco tras la toma temporal del reino insular.
En 1343, al reincorporarse el reino insular a la Corona de Aragón por don Pedro IV el Ceremonioso, Arnaldo Aguiló, caballero de Tarragona avecindado en la isla, actuó con alto relieve como diputado por Mallorca, prestando juramento foral y pleito homenaje ante el monarca.
Además de su solar histórico en la ciudad y campo de Tarragona, miembros de esta estirpe mantuvieron posesiones alodiales, torres señoriales y vínculos de parentesco en las veguerías de Girona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.
Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XVI y XVII, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.
Caballeros de este apellido mantuvieron ilustre presencia tanto en la capital foral como en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el Gran i General Consell de Mallorca y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Mallorca y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia, Mallorca y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía, con señalada presencia en la Orden de Santiago, la Orden de Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III.
Armas
Según A. y A. Garcia Carraffa, las que traía el príncipe Guillermo de Aguiló, fundador del apellido en España: En campo de oro, un águila de sable, coronada de plata y picada y membrada de gules.
Los de Tortosa, según A. y A. Garcia Carraffa: En campo de oro, un águila de sable, membrada, y picada de gules y con el pecho cargado de un losange de gules con un chevrón de plata.
Otros de Cataluña, según F.X. de Garma y Duran: En campo de oro, un águila de sable, membrada, armada y picada de oro y con el pecho cargado de un losange de gules con un chevrón de plata.
Otros, según A. y A. Garcia Carraffa: En campo de oro, un peñasco de sinople sobre ondas de agua, y sobre el peñasco un águila de sable coronada.
Otros, según A. y A. Garcia Carraffa:Escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, un águila de sable con el pecho cargado de un escusón de oro con dos fajas de gules, y 3º y 4º, dos palos ondeados de gules.
Los Aguilón, según Vicente de Cadenas: En oro, un águila de sable.
Otros Aguilón, según Vicente de Cadenas: En sinople, un nogal de oro.
Los Aguiló, de Cerdeña según José Gramunt: De oro, un grifo de sable coronado de oro.


