Agulló
El linaje Agulló (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Agulló, d'En Agulló, Agulloo, Agullon o latinizada de Aculeo) constituye una nobilísima, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza militar, hábitos en las órdenes de caballería de la Monarquía, regimiento en clase de nobles y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y la Corona de Aragón, con primitivas casas solariegas de inmemorial antigüedad radicadas en la provincia de Lleida, en la noble e histórica ciudad episcopal de La Seu d'Urgell y en la ciudad condal de Cervera (comarca de la Segarra), desde donde sus caballeros proyectaron florecientes ramas hacia las veguerías catalanas, el reino de Valencia y tierras alicantinas, descollando de modo señero la preclara línea de la ciudad de Xàtiva (posteriormente denominada San Felipe tras la Guerra de Sucesión), cuna de coroneles de infantería, regidores nobles de la capital foral y calificados caballeros de la Orden de Montesa a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del diminutivo latino acucula / acicula (derivado de acus, «aguja, instrumento agudo y punzante de metal»), que en romance catalán evolucionó con vocal temática aguda hacia la voz agulla y su derivado o forma masculina aumentativo-afectiva Agulló, adoptada tempranamente por sus primeros varones como apellido y divisa heráldica parlante representativa de agudeza militar, presteza en el combate y temple inquebrantable.
En los cartularios monásticos, procesos del estamento militar, registros de insaculación y expedientes nobiliarios alternó con regularidad la grafía habitual Agulló con las formas arcaicas Agulloo, Agullo (sin tilde gráfica en protocolos castellanos) y las fórmulas de filiación catalana (d'Agulló o d'En Agulló), respondiendo todas las escribanías a un mismo tronco linajudo de acreditada nobleza de sangre.
Quedó consignado en los censos de donceles del condado de Urgell y la Segarra, en las actas de Cortes y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XIII y XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Aculeo).
En la histórica ciudad episcopal de La Seu d'Urgell, los caballeros de este apellido mantuvieron una de sus casas solariegas más principales, gozando de enterramiento privativo de armas, capellanías fundadas en la catedral y amplias heredades alodiales en el valle del Segre.
Formaron parte activa del estamento noble del vizcondado de Castellbò y del obispado de Urgell, acudiendo a las llamadas de somatén y cortes del Principado.
Paralelamente, en la ciudad de Cervera, cabeza histórica de la comarca de la Segarra, floreció otro ilustre casal solariego de los Agulló.
En esta plaza alcanzaron la dignidad de paheres mayores, desempeñando oficios concejiles y emparentando con las primeras familias de la nobleza e infanzonía de la comarca.
La Señera Línea de Xàtiva y los Caballeros de Montesa Desde los solares catalanes, caballeros del linaje pasaron a las empresas de reconquista y repoblación del Reino de Valencia, estableciendo ramas de gran predicamento en tierras de Valencia y de Alicante, descollando sobremanera la nobilísima línea radicada en la histórica ciudad de Xàtiva:
Don Tomás Agulló y Alzamora: Natural de la ciudad de Xàtiva, perteneciente a la nobleza militar del reino foral. Tras acreditar ante los informantes del Consejo de las Órdenes la limpieza de sangre e hidalguía notoria de sus cuatro costados, ingresó solemnemente en la Orden Militar de Nuestra Señora de Montesa en el año 1662.
Don Francisco Agulló y Cebrián: Nacido en la misma ciudad de Xàtiva (en aquella época denominada formalmente San Felipe), continuó la ilustre tradición de armas familiar, vistiendo el hábito de caballero de la Orden de Montesa en 1757.
Don Manuel Agulló y Sánchez: Insigne figura militar y política del siglo XIX, nacido en Xàtiva. Alcanzó el alto empleo de coronel de infantería de los reales ejércitos, sirviendo con distinción en el mando de tropas. Fue elegido para ejercer el cargo de regidor en clase de nobles del Ayuntamiento de la ciudad de Valencia, reservado estrictamente a los individuos del estamento de la nobleza titulada y de sangre. Ingresó como solemne caballero de la Orden Militar de Montesa en el año 1827.
Además de sus solares matrices de La Seu d'Urgell y Cervera, miembros de la familia mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en la ciudad de Lleida, el campo de Tarragona y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.
Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XVI y XVII, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los de 1497 y 1553), constan inscripciones de individuos del apellido bajo las grafías Agulló y d'Agulló en Cervera, Urgell, Lleida y Barcelona, gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.
Además de la encumbrada rama de Xàtiva y de la capital foral, la estirpe extendió solares por las comarcas meridionales alicantinas (Alicante, Elche y Orihuela) y por villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía, con preeminente devoción y membresía en la Orden Militar de Montesa (1662, 1757 y 1827), así como en San Juan de Jerusalén y Carlos III.
Armas

Los de Valencia, traen: En campo de sinople, un águila, de sable, perfilada de oro, llevando en el pico un hacha encendida.

Las casas de Xátiva y Elx, traen: En campo de sinople, un águila, de sable, llevando en el pico un hacha encendida.
Estas armas constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Montesa, Francisco Agulló y Cebrián.

Los Agulló del solar de la ciudad de Seo de Urgel, traen: En campo de oro, una pera, de gules.

Otros modifican estas armas y ponen: En campo de plata, un alfiletero para guardar agujas, de gules.
Como la forma en que pintan este alfiletero es muy semejante a la de una pera, cabe pensar si esta o aquel eran la misma figura. Sin embargo, los autores que describen estos escudos diferencian claramente esta pieza, llamándola en el primero pera y en el segundo alfiletero.

Los de Barcelona, según el Cronista Juan José Vila y Psayla, traen: En campo de oro, un acerico (almohadilla para alfileres), de gules, con diez alfileres de plata clavados en él.

Los del solar de la ciudad de Cervera usan: Escudo de oro, enrejado o celosiado por seis cotizas, de gules, clavadas de plata.

Otros traen: En campo de azur con tres agujones, de plata, puestos en palo.

Otros, según Lorenzo Padilla, traen: En campo de gules, cuatro losanges, de oro, colocados 2, y 2.

Otros, según Lorenzo de Padilla, traen: En campo de gules, cuatro losanges, de oro, colocados 1, 2, 1.

Los Agulló, del castillo de Belvehi (Lleida), usan: En campo de oro, un cojinete, de gules, con siete agujas de plata clavadas en él, en tres hileras.

Otros traen: En campo de azur, tres puntas de lanza, de oro, con el mango de plata, puestas dos y una.


