Agullana

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El linaje Agullana (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Agullana, d'En Agullana, Aguyllana, Agullanes o latinizada de Aculeana) constituye una nobilísima, ilustre e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza feudal, caballeros de la Orden de Santiago, magistratura foral y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitiva cuna toponímica vinculada a la histórica villa amurallada de Agullana (en la comarca del Alt Empordà, provincia de Girona), de donde dimanaron casales de extraordinario predicamento nobiliario con sepultura preeminente de armas en el convento de San Francisco de Barcelona y con un señero palacio y linaje patricio radicado en la ciudad de Girona, desde donde don Rafael Agullana vistió el hábito de Santiago en 1602, proyectando asimismo ramas hacia la comarca de la Plana y tierras valencianas a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede del latín tardío aculeana (derivado adjetival colectivo sobre aculeus, «aguja, punta, cima afilada o espina»), evolucionado en el romance catalán altomedieval hacia el topónimo Agullana para designar un promontorio agudo, una crestería montañosa afilada o un asentamiento erigido en terreno abrupto y escarpado en las estribaciones pirenaicas.

La estirpe tomó su denominación directa de la villa de Agullana (partido de Figueres, Girona), plaza fortificada de notable valor fronterizo cuyos caballeros y donceles tomaron parte en las empresas militares de los condes de Empúries y de Barcelona, adoptando el topónimo como apellido patronímico de solar y condición militar.

En los cartularios medievales, procesos del brazo militar y registros de cancillería alternó la grafía clásica Agullana con la arcaica Aguyllana y las fórmulas de filiación y señorío (d'Agullana o d'En Agullana), reconociéndose en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco linajudo.

Quedó consignado en los cartularios monásticos de Sant Pere de Rodes y Santa Maria de Vilabertran, en los censos de insaculación del Principado y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XIII y XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios (de Aculeana).

Una de las ramas más antiguas y calificadas del linaje radicó en la ciudad condal de Barcelona, donde sus miembros alcanzaron la más alta consideración de nobleza de sangre y patronato religioso.

Gozaron del singularísimo privilegio de poseer sepultura y panteón familiar labrado en piedra detrás del altar mayor de la iglesia de los Frailes Menores (convento de San Francisco) de Barcelona, uno de los templos de enterramiento más selectos de la monarquía y la nobleza catalana, donde reposaban miembros de la familia condal y los más encumbrados linajes de la oligarquía feudal.

Miembros de esta rama ingresaron formalmente en el ilustre estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

Otra rama de extraordinario poder señorial y prestigio patrimonial se estableció en la ciudad de Girona, erigiendo en el corazón del Barri Vell el emblemático Palacio o Casa Agullana (célebre por su monumental arco sobre la escalinata de Sant Domènec), dotado de torres defensivas, blasones heráldicos y capilla privativa.

Los Agullana de Girona se vincularon mediante alianzas matrimoniales con los primeros linajes de la nobleza gerundense y ampurdanesa (como los Camós, Cartellà y Sarriera), desempeñando los oficios de vegueres, jurados mayores y procuradores del estamento militar.

La preeminencia social y militar de la rama gerundense culminó en la persona de don Rafael Agullana, natural de la ciudad de Girona, quien tras instruir plenas probanzas de hidalguía, nobleza de sangre limpia y legitimidad de cuna de sus cuatro costados ante el Consejo de las Órdenes, ingresó solemnemente como caballero en la Orden Militar de Santiago en el año 1602.

Además de su señero palacio de Girona y su presencia en Barcelona, caballeros de esta estirpe mantuvieron posesiones alodiales, casas de campo y vínculos de parentesco en las veguerías del campo de Tarragona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (muy especialmente en los fogatges de 1497 y 1553), constan registrados hogares bajo la grafía Agullana y d'Agullana en las veguerías de Girona, Empúries y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.

Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía, destacando de modo insigne su incorporación a la Orden Militar de Santiago (con don Rafael Agullana en 1602), así como a la Orden de Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III.


Armas

Escudo de armas

Los de la casa solar de Barcelona son: En campo de oro, tres pirámides, de piedra.

Escudo de armas

Otra rama, de Cataluña trae, según Miguel de Salazar y Vicente de Cadenas, escudo partido en palo, en el primer cuartel, en campo de azur, una estrella de oro y bordura del mismo metal; y en el segundo cuartel, en campo de oro, una herradura de azur.

Escudo de armas

Otra rama, según Lorenzo de Padilla, trae escudo de azur con tres rosas de oro en faja, surmontada cada una de ellas de un águila también de oro.

Escudo de armas

Otros según Ferran de Sagarra: De oro, tres agujas, de gules en tres palos.

Escudo de armas

Otros según Martí de Riquer: De azur, tres pirámides, de oro, mal ordenadas.

Escudo de armas

Otros según Ferran de Sagarra: De azur, tres roques, de oro, sumados cada uno de una pirámide también de oro y puestas en tres palos.