Ahumada
El apellido Ahumada es un linaje noble de origen toponímico y habitacional de gran antigüedad y prestigio en la península ibérica. Sus raíces históricas se hunden en el corazón del norte de la Corona de Castilla, concretamente en la provincia de Burgos, desde donde sus ramas se extendieron con gran protagonismo militar hacia el sur peninsular durante la Reconquista y, posteriormente, hacia América.
La casa de los Ahumada pertenece a la vieja hidalguía de sangre de Castilla. Sus miembros están documentados desde el siglo XII como caballeros de frontera, participando activamente en las batallas de las Navas de Tolosa y en las conquistas de Andalucía.
La Rama de Santa Teresa de Jesús: La mística abulense nació con el nombre de Teresa de Cepeda y Ahumada. Su madre, Doña Beatriz de Ahumada, pertenecía a una noble e ilustre rama de este linaje asentada en las tierras de Ávila y Olmedo. Santa Teresa sentía un profundo aprecio por su apellido materno, utilizándolo de forma preferente en sus escritos y fundaciones conventuales.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, decenas de caballeros de las diferentes ramas del apellido Ahumada (asentados en Burgos, Ávila, Toledo y Andalucía) probaron de forma rigurosa su nobleza y limpieza de sangre ante la Sala de los Hijosdalgos de las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada para ingresar en las prestigiosas Órdenes Militares de Santiago, Calatrava y Carlos III.
La Corona premió los servicios de esta estirpe otorgando diversos títulos de nobleza, destacando el Marquesado de las Amarillas (concedido en 1747) y el Ducado de Ahumada (creado en 1836 por la reina Isabel II).
Armas

Las armas primitivas eran: En campo de azur, tres luceros, de oro, bien ordenados.

Otros añaden al anterior escudo una bordura de oro, con ocho aspas de gules.

También usaron en la antigüedad estas otras, en memoria de la torre que quemaron los moros a Fernando de Ahumada: En campo de plata, una torre de piedra, por cuyas puertas y ventanas salen llamas, colocada sobre ondas de azur y plata y acompañada de tres panelas de gules, una en jefe y dos en los flancos. Bordura de gules, con cuatro estrellas de oro.

Los de Aragón, según J.-B. Rietstap, traen: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, un ciervo corriendo de su color, y 2º, en campo de gules, dos barras de plata.

Hay una rama, según Francisco Lozano, que trae: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, tres calderas de sable, puestas en palo, acostadas de dos árboles de sinople, y 2º, en campo de oro, tres barras de gules.

Otra rama, según atestigua Piferrer, basado en documentos auténticos y fidedignos que obraban en el archivo del señor Marqués de Liédena, en Catadau, ostenta: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, un ciervo de su color, pasante, sobre una terraza de sinople, y 2º, en campo de gules, dos palos o barras de plata.

Otros, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de plata, un ciervo, sobre una terraza al natural; cortado de gules, con tres bandas de plata.
Sobre la celada llevan una cinta de plata con esta letra: "Pietate vincit, fovet clementia".


