Aibri, Arbri, Aybri
El linaje Aibrí (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Aybrí, d'Aibrí, d'Aybrí, d'En Aibrí, Aybri, Aibri o latinizada de Aybrino) constituye una noble, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta magistratura foral, donceles de real merced, oidores de cuentas en las Cortes del Principado y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitivo casal solariego de inmemorial antigüedad radicado en el lugar y término de Rosselló (en la comarca del Segrià, provincia de Lleida), desde donde sus miembros proyectaron señaladas ramas hacia la ciudad condal de Barcelona, alcanzando la dignidad de gentiles-hombres y la designación parlamentaria de oidor en Cortes en 1446, extendiéndose asimismo hacia la comarca de la Plana y tierras valencianas a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la evolución del antropónimo germánico *Adalberht / *Alberic / *Eberic (integrado por las raíces *athal / *adal, «noble, ilustre», y *berht, «brillante, resplandeciente», o bien *eber, «jabalí, fuerza impetuosa»), adaptado en el romance catalán altomedieval a través de la reducción y vocalización dialectal en Aibrí o Aybrí.
En los protocolos de la Real Cancillería, libros de actas de Cortes y procesos nobiliarios alternó con regularidad la grafía con i latina Aibrí con la variante con y griega Aybrí, así como las fórmulas nobiliarias de filiación y pertenencia (d'Aibrí, d'Aybrí o d'En Aybrí), reconociéndose unánimemente en todas las escribanías de armas la directa comunidad de sangre y solar.
Quedó consignado en los censos de donceles del Segrià, en los libros de la Generalitat de Catalunya y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Aybrino).
En el histórico lugar de Rosselló (comarca del Segrià, provincia de Lleida), a orillas del río Segre y en las inmediaciones de la capital leridana, la estirpe mantuvo su más antiguo solar documentado.
Los caballeros de este casal gozaron de franquicia de pechas, derechos de aguas y heredades alodiales, manteniendo enterramiento propio con sus armas labradas en el templo mayor y participando en el gobierno comarcal de la veguería de Lleida.
La preeminencia institucional del linaje se manifestó de modo singular en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas en 1446, donde un ilustre caballero de este apellido fue investido con la alta magistratura de oidor en Cortes (oidor de cuentas de la Generalitat de Catalunya), cargo de suma responsabilidad institucional reservado a los representantes más probos de los estamentos dirigentes del Principado para la supervisión y control de las rentas del General.
Caballeros de este apellido pasaron a avecindarse en la ciudad condal de Barcelona, donde alcanzaron el calificado rango de gentiles-hombres, estamento reservado a la nobleza militar y de cámara vinculada directamente a la corte y al servicio regio.
Formaron parte activa de la oligarquía de la capital condal, gozando de inmunidad foral y privilegios de donceles del Principado.
Miembros de esta rama ingresaron formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.
Además de su casa matriz de Rosselló y su presencia en Barcelona, miembros de este linaje mantuvieron posesiones alodiales, casas de campo y vínculos de parentesco en las veguerías de Girona, el campo de Tarragona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.
Por la inmediata contigüidad geográfica del Segrià con la Franja aragonesa, caballeros del apellido mantuvieron heredades y relaciones de linaje con infanzones del Reino de Aragón, acudiendo a convocatorias militares mancomunadas de la Corona.
Caballeros de este linaje pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron beneficios canonicales en diversas colegiatas y catedrales de la Corona de Aragón.
Armas

Los Aibri o Arbri, según Juan del Corral: En campo de oro, un árbol de sinople.

Otros terrasan el árbol.

Los Aibri, Aybri o Arbri, catalán, de Roselló (Lleida), según Miguel de Salazar: En campo de plata, dos papagayos de sinople, puestos en faja.

Otros Aybri: En campo de plata, dos papagallos de sinople, mirándose.

Otros Aybri: En campo de oro, una banda de sinople.

Algunos Aybri: En campo de oro, un árbol arrancado, de sinople.


