Aicart, Aycart

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El linaje Aicart (registrado con gran frecuencia en fuentes paleográficas y notariales históricas bajo la grafía arcaica Aycart, así como en las formas d'Aicart, de Aycart o sus variantes de entronque romance oriental Haycart y Aicardo) constituye una preclara estirpe de carácter estrictamente antroponímico, dotada de inmemorial antigüedad, rancio abolengo y probada hidalguía de sangre en la Corona de Aragón, con una geolocalización histórica y cultural sumamente precisa que sitúa su cuna secular en el Principado de Cataluña y su expansión señorial, militar y repobladora más fecunda y masiva en el Reino de Valencia a partir de las campañas del rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, proyectándose con posterioridad hacia las islas Baleares, la Corona de Castilla y los virreinatos de Ultramar a lo largo de la Baja Edad Media y durante la época de la Monarquía.

El origen de este linaje se sitúa en los condados altomedievales de la Cataluña Vieja (con solares primitivos documentados en las demarcaciones señoriales de Girona —comarcas de l'Empordà y la Selva— y de Barcelona —el Vallès y el Maresme—), desde donde caballeros y prohombres de mesnada se incorporaron a las huestes feudales de Jaime I para la conquista de las tierras levantinas; tras la rendición de las plazas musulmanas, el linaje arraigó con una fuerza colosal en las comarcas septentrionales del Reino de Valencia, muy especialmente en el territorio foral de la Tenencia de l'Alcalatén y en la Plana Alta (provincia de Castellón), donde los censos de repoblación y fogatges de los siglos XIII y XIV documentan la fundación de prósperos casales hidalgos y heredades francas en Les Useres, Xodos (Chodos), l'Alcora, Vilafamés, Llucena y Castelló de la Plana, erigiéndose en señores rurales, terratenientes de fuero militar y caballeros concejiles.

Etimológicamente procede de la antroponimia germánica occidental antigua a través de su adaptación romance catalano-occitana medieval: deriva del nombre de pila germánico *Eggihard / *Agihard (articulado a partir de las raíces protogermánicas *agjō / egge, «filo de la espada», «punta acerada», y *hardu- / hart, «duro», «fuerte», «audaz» o «valeroso en el combate», con el significado primordial de «aquel que es diestro y temible en el filo de la espada»); la forma latinizada Aicardus evolucionó en la Romania oriental peninsular mediante la elisión consonántica y la apócope típica romance (Aicard > Aicart / Aycart), consolidándose entre los siglos XII y XIV como apellido patronímico hereditario indiscutible de linaje, solar y armas conocido al transmitirse de generación en generación en los descendientes legítimos del tronco fundador.

Históricamente se distribuyó de forma masiva por el Reino de Valencia (comarcas de l'Alcalatén, Plana Alta, Plana Baixa, el Maestrat, València capital, Sagunt y la Ribera del Xúquer), el Principado de Cataluña (Barcelona, Girona, Tarragona y Tortosa), las islas Baleares (Mallorca y Menorca), el Reino de Murcia, la corte de Madrid y puertos andaluces, protagonizando con posterioridad al siglo XVI el pase de oficiales, letrados y clérigos hacia los virreinatos de Nueva España y el Perú; en la actualidad es un apellido de notable solera onomástica y extraordinaria vitalidad demográfica regional, con su epicentro indiscutible en la provincia de Castellón y la Comunidad Valenciana, registrando asimismo núcleos familiares consolidados en Cataluña (particularmente Barcelona y Tarragona) y la Comunidad de Madrid.

Durante la época bajomedieval y moderna, los hidalgos y ciudadanos de la casa de Aicart mantuvieron una continuada y distinguida presencia en el autogobierno municipal, la judicatura foral y el servicio de armas: gobernaron casales solariegos francos y masías fortificadas con escudo de armas sobre sus portales de sillería, ostentaron durante generaciones los oficios de jurados concejiles, justicias ordinarios, síndicos procuradores y bayles en los municipios de l'Alcalatén y Castelló de la Plana, y sirvieron con monturas, ballestas y arneses militares en las milicias gremiales y compañías de caballeros organizadas para la defensa del litoral valenciano frente a las incursiones berberiscas; a finales del siglo XVII, la preeminencia social y patrimonial de sus ramas culminó en la concesión y confirmación de privilegios de nobleza militar y caballería por parte de la Corona de Aragón (destacando las prerrogativas y provisiones de nobleza despachadas en la década de 1680 para miembros destacados de la estirpe).

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en los fondos de la Real Cancillería, Maestre Racional y Procesos de las Cortes del Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona); en los libros de Fogatges del Reino de Valencia de los siglos XIV y XV; en el Archivo del Reino de Valencia, en las series de Gobernación, Bailía General y Procesos de Hidalguía y Nobleza; en los protocolos notariales históricos de los distritos de Castelló de la Plana, Llucena y Viver; en los archivos municipales de Les Useres, l'Alcora y Castellón; en los fondos de la Real Chancillería de Valladolid y de Granada para sus ramas castellanas; y en los libros sacramentales de las parroquias castellonenses y valencianas desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron caballeros de la mesnada catalana que tomaron parte en los asedios y repartimientos del norte valenciano durante el siglo XIII; justicias y jurados de Les Useres y Chodos que defendieron los fueros locales frente a las presiones de las órdenes militares comarcanas a lo largo de los siglos XV y XVI; don Gaspar Aicart y don Vicente Aicart, prohombres de l'Alcalatén con privilegios de nobleza personal y militar reconocidos en el siglo XVII; canónigos y letrados que sirvieron en los tribunales eclesiásticos de Tortosa y Segorbe; y oficiales de milicias que acudieron a la defensa del reino en las guerras de Sucesión y de la Independencia.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de solar de hidalguía de sangre, nobleza rural notoria, caballería y de armas poner, amparada en los Furs del Reino de Valencia y las constituciones de Cataluña: sus miembros gozaron de absoluta exención del pago de pechas, tallas, cuarteles y pechos ordinarios comunes, ostentando el fuero privativo militar y el derecho preferente a los cargos de república concejil del estamento noble; al avecindarse fuera de sus términos patrimoniales, justificaron solemnemente su legítima filiación hidalga y la limpieza de sangre de sus cuatro costados ante la Real Audiencia de Valencia y los tribunales de insaculación, preservando intacto el uso legal y público de sus blasones familiares.

Sus casas solares radicaron principalmente en los casales primitivos de la Cataluña Vieja (en comarcas de Girona y Barcelona); en las casas solariegas y caseríos solariegos de Les Useres, Xodos (Chodos) y l'Alcora en la comarca de l'Alcalatén (Castellón); en las casas principales de la ciudad de Castelló de la Plana; en los casales avecindados en la ciudad de València y villas de la ribera; y en las ramas establecidas con posterioridad en Tortosa, Barcelona y la corte de Madrid.

Su difusión territorial se articuló orgánicamente a lomos de la Reconquista aragonesa desde el nordeste catalán hacia el corredor interior y prelitoral del norte valenciano, afianzándose en el señorío de l'Alcalatén como núcleo demográfico de irradiación familiar hacia las llanuras de la Plana y la capital del reino, sellando alianzas matrimoniales con otros linajes de la hidalguía rural comarcana antes de proyectar a miembros de la familia hacia las letras, el comercio y la administración virreinal.


Armas

Escudo de armas

Los Aicart, de Cataluña, traen: En campo de gules, un castillo, de oro y en cada una de sus torres, una bandera, de plata.

Escudo de armas

Los de Valencia: En campo de azur, tres palomas de plata, mal ordenadas.

Escudo de armas

Otros de Cataluña: En azur, un grifo, de oro. Bordura de gules, con cuatro saetas de oro.

Escudo de armas

Algunos Aycart, originarios de Valencia, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, dos faroles, de oro, puestos en faja.