Aimerich, Aymerich, Aimaric, Aimarich, Aimeric, Eimeric
El linaje Aimerich (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Aymerich, d'Aimerich, d'Aymerich, d'En Aymerich, Eimeric, Eymeric o latinizada de Aimerico) constituye una nobilísima, ilustre e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza feudal de la Marca Hispánica, ricoshombres, caballeros de conquista, magistratura foral, gobernación virreinal y títulos de Castilla y Cerdeña en el Principado de Cataluña, el Reino de Mallorca, el Reino de Cerdeña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, cuyas ramas principales se documentan desde los siglos XI y XII en los condados de Barcelona, Rosellón y Pallars, descollando la poderosa baronía y señorío del castillo de La Manresana en la Cataluña central, el señorío feudal en Baleares, el Marquesado de Laconi en Cerdeña y la concesión regia del Marquesado de Aymerich en 1705, proyectando señaladas figuras a la cultura y la milicia virreinal en América a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del antropónimo germánico *Haimirich / *Aimery (compuesto por los elementos proto-germánicos *haim-, «hogar, territorio solariego, casa patricia», y *rīk- / *ric, «poderoso, príncipe, soberano»), de amplísima difusión en la aristocracia franca y carolingia tras la figura de san Aimery y los condes de Narbona.
En la Marca Hispánica y el occitano pirenaico evolucionó de forma regular hacia la forma Aimerich (concluida en la fricativa palatal romance catalana escrita como -ch clásica final), alternando con la grafía normalizada moderna Aymerich, la forma asimilada Eymeric / Eimeric y las fórmulas de filiación señorial (d'Aimerich, d'Aymerich o d'En Aymerich).
Consta inscrito en los cartularios comtales de Barcelona, Girona, Urgell y los condados de Rosellón y Pallars desde los siglos XI y XII como linaje de infanzonía militar y personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Aimerico).
La estirpe figura en la documentación altomedieval de los condados de Barcelona, el Rosellón y el Pallars, interviniendo sus señores como testigos en donaciones pías, asambleas de Paz y Tregua de Dios y pactos de vasallaje con los condes soberanos.
Una de las ramas más poderosas y encumbradas del linaje se asentó en las comarcas centrales del Principado de Cataluña, donde ostentaron la baronía y el señorío alodial del castillo de La Manresana (en Els Prats de Rei, comarca de la Anoia / Manresa).
Desde este baluarte fortificado, los Aimerich actuaron como firmes aliados de los Condes de Barcelona en la custodia y avance de la frontera frente a las acometidas del califato y los reinos de taifas, disfrutando de jurisdicción civil y criminal (mer i mixt imperi).
Caballeros de la casa Aimerich tomaron parte principal en las expediciones marítimas de don Jaime I el Conquistador para la conquista de Mallorca en 1229.
Por sus señalados hechos de armas fueron heredados en el Llibre del Repartiment con extensas caballerías, alquerías y tierras alodiales en el llano y la marina mallorquina, fundando una rama insular de continuo protagonismo en el Gran i General Consell.
En el siglo XIV, miembros del linaje acudieron a la expedición militar y pacificación del Reino de Cerdeña bajo el estandarte de la Corona de Aragón.
En tierras sardas fundaron una opulenta casa aristocrática que acumuló feudos, baronías y tenencias militares, alcanzando la cúspide nobiliaria al ostentar la dignidad del Marquesado de Laconi, encabezando uno de los linajes rectores de la nobleza sarda.
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, los miembros de este linaje justificaron de forma rigurosa su nobleza de sangre e hidalguía notoria ante las Corts Catalanes (incorporándose plenamente a los estamentos del Brazo Militar) y ante el Real Acuerdo.
La Corona española reconoció los dilatados servicios militares, políticos y diplomáticos prestados por la estirpe confiriendo en 1705 el título de Marqués de Aymerich a don Bernardo de Aymerich y de Cruïlles de Santa Pau, dignidad que refrendó la primacía de la casa en el estamento nobiliario.
Mateu Aimerich (Mateo Aymerich, 1715–1799): Célebre filósofo, humanista y teólogo jesuita, nacido en Bordils / llano de Urgell. Alcanzó la dignidad de rector de la Universidad de Gandía, destacando como uno de los máximos exponentes intelectuales de la Ilustración cristiana española y autor de fundamentales obras lexicográficas y filosóficas en su exilio de Ferrara.
Melchor de Aymerich y Vilajuana (1754–1836): Preclaro militar y administrador español. Sirvió a la Corona en el ejército de América, llegando a ser Presidente de la Real Audiencia de Quito (en el actual Ecuador) y Capitán General, actuando con señalada lealtad y pericia castrense durante las guerras de independencia hispanoamericanas.
El solar de la estirpe mantuvo su núcleo vital indiscutible en Cataluña, con extraordinaria densidad y solares históricos en las comarcas de Barcelona y Girona, así como en las veguerías de Lleida y el campo de Tarragona.
Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los de 1497 y 1553), constan inscripciones de individuos del apellido bajo las grafías Aimerich y Aymerich en Barcelona, Manresa, Urgell y Girona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Con las corrientes coloniales e intelectuales de los siglos XVIII y XIX, ramas del linaje pasaron a Ultramar, estableciendo líneas familiares estables de notoria distinción en Cuba, México y el Cono Sur (Argentina).
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en los estamentos del Reino de Cerdeña, en el Gran i General Consell de Mallorca y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cerdeña y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia, Mallorca y Cerdeña para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Santiago, Calatrava, Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas

Los Aymerich, originarios de Francia, pasados a España en el siglo XII y posteriormente a Cerdeña y Sicilia, con ramas en Cataluña, Valencia, Baleares, Madrid y San Sebastián, según Vicente de Cadenas: Escudo cortado: 1º, cuartelado en aspa: primero y cuarto, en oro, cuatro palos de gules, y segundo y tercero, en plata, un águila de sable, coronada de oro, lampasada y armada de gules, y 2º, en azur, cuatro palos de plata.

Otros Aymerich, originarios de Francia, pasados a España en el siglo XII y posteriormente a Cerdeña y Sicilia, con ramas en Cataluña, Valencia, Baleares, Madrid y San Sebastián, según Vicente de Cadenas: Escudo cortado: 1º, cuartelado en aspa: primero y cuarto, en oro, cuatro palos de gules, y segundo y tercero, en plata, un águila de sable, coronada de oro, lampasada y armada de gules, y 2º, en azur, cuatro palos de oro.

Otros no señalan que las águilas están coronadas, ni membradas ni picadas.

La casa de Aymerich, de Cervera, emparentada troncalmente con la casa de Manresa, usaba un blasón cortado en faja: cuartel superior: cuartelado en aspa: jefe y punta: de oro, cuatro palos de gules (armas Reales de Aragón). Flancos: de plata, un águila bicéfala de sable (armas Reales de las Dos Sicilias). Cuartel inferior: de azur, cuatro palos de plata (armas de la casa de Aymerich de Manresa).

Algunos Aymeric, de Cataluña, según Gregorio García Ciprés: Escudo cuartelado en sotuer: 1º y 4º, en plata, un águila de sable, y 2º y 3º, en azur, cuatro bastones de plata.

Los Aymerich, de Cataluña, según M. Jouffroy D’Eschavannes, traen: En campo de plata, cuatro palos de azur. Jefe de oro, con cuatro palos de gules, flanqueado de plata con dos águilas de sable, picadas y membradas de gules, coronadas de oro.

Otros Aymerich: En campo de sinople, un castillo de oro. Bordura de gules, con tres veneras, de oro.

Otros, de Cataluña, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, un sol de plata.

Otros, en Mallorca, ostentan, según Bover, contra las leyes heráldicas: En campo de oro, un sol de plata.

Otros, de origen castellano, según Vicente de Cadenas: En campo de plata, un dragón de sinople, de siete cabezas, coronadas de oro.

Los de Chile, según Vicente de Cadenas: En campo de plata, un árbol, de sinople y un jabalí, de sable, empinado al tronco. Bordura jaquelada de oro y plata.

Los Aymerich, de Cagliari (Italia), según G.B. Di Crollalanza, y los de Cerdeña, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, cuartelado en sotuer: primero y cuarto, las armas de Aragón, y segundo y tercero, armas Reales de las Dos Sicilias, es decir, en campo de plata, un águila de sable, y 2º y 3º, en campo de azur, una torre de plata, aclarada de sable, surmontada de tres bezantes de plata, puestos en faja.


