Alabanya, Alabaña
El linaje Alabaña (con su grafía tradicional y normativa en el ámbito lingüístico catalán-valenciano Alabanya, y sus variantes notariales d'Alabanya, d'Alabaña, d'En Alabanya, Alavanya o latinizada de Albanea) constituye una noble, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, servicios de caballería militar en las empresas de la Reconquista, tenencias señoriales, magistratura foral y señorío alodial en el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña, la Corona de Castilla, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, de neta raíz toponímica rural, cuya andadura señera en tierras levantinas arranca con la figura del esforzado caballero castellano Perot Nanfas de Alabaña —celebrado en las célebres Trovas de Mosén Jaume Febrer por su bizarría en la conquista de Valencia y en el sitio de Xàtiva—, a partir de cuyos descendientes directos, partícipes en las tomas de Biar, Orihuela y Murcia, dimanaron las esclarecidas ramas forales de las provincias de Valencia y Alicante, con proyección patricia hacia Tortosa, Barcelona y la comarca de la Plana a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de un microtopónimo o partida rural vinculado a la raíz latina Albana (propiedad predial o villa rústica perteneciente a Albanus, derivado de albus, «blanco»), o bien a la voz orográfica romance pirenaica llavanya / lavanya («laja, peña viva, losa plana de piedra») con aglutinación del artículo arcaico (l'Alabanya / la Lavanya), aludiendo de manera descriptiva a parajes rocosos, altiplanos pedregosos o heredades situadas sobre bancos de piedra plana.
La forma Alabanya constituye la grafía original histórica y normativa del ámbito lingüístico catalán y valenciano, mientras que Alabaña representa la adaptación fonética castellana mediante la adopción del dígrafo ñ para transcribir el sonido palatal nasal sonoro (/-ɲ/), tratándose en todas las escribanías de una misma estirpe de reconocida nobleza.
Quedó consignado en los censos medievales, protocolos notariales y registros de cancillería desde el siglo XIII como linaje de hijosdalgo y personas de condición generosa (de Albanea / d'En Alabanya).
Tal como relata de forma pormenorizada Mosén Jaume Febrer en sus Trovas, el caballero castellano Perot Nanfas de Alabaña acudió con sus armas, caballos y mesnada a las campañas del rey don Jaime I el Conquistador para la toma del Reino de Valencia.
Se distinguió con singular denuedo y arrojo en las operaciones de asedio y en el sitio de la histórica ciudad de Xàtiva, plaza fuerte musulmana de primer orden.
Tras culminarse la pacificación de la zona, el soberano premió su fidelidad militar otorgándole heredades y haciendas francas de tributos, haciendo asiento definitivo en tierras valencianas.
Descendientes de don Perot Nanfas de Alabaña continuaron la vanguardia militar en las fronteras del sur, hallándose presentes en la toma del castillo de Biar, en la expugnación y aseguramiento de Orihuela y en la campaña de pacificación del Reino de Murcia, siendo estos caballeros el tronco directo de las ramas de Alabaña radicadas secularmente en las provincias de Valencia y Alicante.
Paralelamente a la rama militar de don Perot, la estirpe contó con raíces y asientos alodiales documentados en comarcas de Girona, el campo de Tarragona y tierras de Lleida, acudiendo sus hombres de armas a los llamamientos de somatén y levas forales.
Miembros de este linaje pasaron a residir en centros urbanos preeminentes como Tortosa y la capital condal de Barcelona, desempeñando oficios en la notaría pública, el alto comercio regulado y la administración concejil.
En Barcelona, individuos de esta casa ingresaron en el calificado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo en las deliberaciones del Consell de Cent y en la gestión de la Generalitat de Catalunya.
En los censos y fogatges bajomedievales de Cataluña constan registrados hogares bajo la grafía Alabanya y d'Alabanya como propietarios francos y personas exentas de pechas pecheras por calidad de hidalguía de sangre.
La descendencia de Perot Nanfas de Alabaña consolidó casas nobles en la capital foral de Valencia y en villas del marquesado y gobernación de Alicante y Xàtiva, conservándose en los archivos notariales levantinos capitulaciones matrimoniales, testamentos y contratos de censo que acreditan su continuo arraigo y alianzas con la nobleza comarcal.
Ramas secundarias establecieron casal solariego en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando enlaces con familias ilustres de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Con el transcurso de los siglos, caballeros de esta familia se establecieron en el Reino de Aragón, en el Reino de Murcia y en Andalucía Oriental, adoptando de forma mayoritaria en la documentación cancilleresca la grafía castellanizada Alabaña.
Miembros de las ramas de este apellido probaron reiteradamente su legitimidad de cuna, limpieza de sangre e hidalguía notoria de condición para acceder a cargos concejiles, oficios de judicatura y representaciones estamentales.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y las Salas de Hijosdalgo de la Chancillería de Granada y de Valladolid.
Probaron calificación genealógica y pureza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Murcia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes militares de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas
Escudo cuartelado en sotuer: 1º, y 4º, de gules con un lambel, de oro, y 2º, y 3º, de plata. con tres palos de azur.
Otros: Escudo cuartelado en sotuer: 1º, y 4º, de gules con un lambel, de oro, y 2º, y 3º, de plata, con tres palos de sable.
Según Martí de Riquer: Escudo cuartelado en sotuer: 1º, y 4º, de gules una faja contramerleteada, de oro, y 2º, y 3º, de plata, con tres palos de sable.


