Alapont, Alpont, Espont
El linaje Alapont (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Alpont, d'Alapont, d'Alpont, d'En Alapont, Espont, Aspont o latinizada ad Pontem) constituye una nobilísima, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza militar, servicios de caballería en las empresas de la Reconquista, juradurías de primer voto en la capital foral, señorío alodial y preclaros enlaces con la nobleza titulada en el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, el Principado de Cataluña, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, cuyo origen bélico se remonta a la célebre gesta del río Ródano en tiempos del rey Pipino de Francia junto al mítico caudillo Otger Golant (u Otger Cataló), donde el esforzado grito de auxilio en lengua romance («Al pont, caballers, al pont») dio motivo a este renombrado apellido, consolidando su arraigo peninsular con Pedro Alapont en la conquista de Mallorca y Valencia junto al rey don Jaime I el Conquistador, e identificada por el insigne historiador Gaspar Escolano con la ilustre casa foral de Espont a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la locución adverbial y militar romance al pont (del latín ad pontem, «hacia el puente, en el puente»), surgida como grito de combate, consigna marcial o señalamiento orográfico táctico durante los enfrentamientos altomedievales contra las fuerzas sarracenas.
Diversos tratadistas y cronistas antiguos, haciéndose eco de la célebre trova de Mosén Jaume Febrer, relatan que hallándose Otger Golant (u Otger Cataló / Catazlón), afamado general y caudillo de las huestes del rey Pipino el Breve de Francia, apostado en las inmediaciones del río Ródano observando las maniobras de las tropas musulmanas, cruzó la corriente por uno de sus puentes para calibrar mejor las posiciones enemigas.
Acometido de improviso por un nutrido escuadrón sarraceno que le forzó a una retirada apurada y peligrosa, un esforzado soldado apostado en la orilla opuesta comenzó a clamar en alta voz en lengua lemosina o romance para convocar socorro: «¡Al pont, caballers, al pont, que corren perill Otger i sa gent!».
Acudieron de inmediato los caballeros cristianos al paso del puente, salvando al general y deshaciendo a los enemigos. En memoria perpetua de aquella decisiva acción militar, quedó al esforzado combatiente y a su ilustre estirpe el apellido de Alpont o Alapont.
En los diplomas reales, protocolos notariales y censos de nobleza alternó la forma sincopada Alpont con la variante extendida Alapont, las formas asimiladas Espont y Aspont, y las fórmulas señoriales de pertenencia (d'Alapont, d'Alpont o d'En Alapont), reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la indiscutible unidad del tronco de armas.
Quedó consignado en los censos de jurados de Valencia, en las trovas heráldicas y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XIII y XIV como linaje de hijosdalgo y personas de condición generosa (ad Pontem).
Descendiente directo del primitivo caballero del Ródano fue Pedro Alapont, insigne militar que acudió con sus armas, caballos y mesnadas a las expediciones de don Jaime I el Conquistador para la toma del Reino de Mallorca.
Se distinguió por su denuedo en el asalto a las murallas de Madina Mayurqa, siendo premiado con haciendas en el reparto insular.
Sin detener su servicio a la Corona, Pedro Alapont pasó de inmediato a las campañas del Reino de Valencia, acompañando de nuevo al monarca aragonés en las operaciones del asedio y capitulación de la capital foral.
El soberano lo heredó en el término general con casas francas y alquerías de regadío, fundando allí su casal solariego definitivo y dejando una dilatada sucesión patricia que extendió el apellido por todo el reino.
El insigne cronista e historiador Gaspar Escolano, en su monumental Década Primera de la Historia de la Insigne y Coronada Ciudad y Reino de Valencia, confirma de manera concluyente que la ilustre familia de Alapont o Alpont es la misma e idéntica que la de Espont.
De esta encumbrada casa foral procedió la nobilísima dama doña Leonor de Espont (o de Alpont), señora del feudo y baronía de Rellén, quien contrajo ilustre matrimonio con el conde don Fernando Pujadas, uniendo patrimonios señoriales de gran relieve en el reino.
Asimismo, doña Francisca de Aspont (o de Alpont) contrajo matrimonio con el conde de Anna, emparentando directamente con los más altos linajes de la nobleza titulada y de grandeza de la Corona.
La estirpe ostentó la más alta magistratura de gobierno concejil en el estamento noble de la capital foral, constando documentalmente:
Ponce Espont (o Alpont): Elegido y actuando como jurado de la ciudad de Valencia en 1376.
Jaime Espont (o Alpont): Ejerciendo la preeminente dignidad de jurado de Valencia en 1407.
Paralelamente a la rama valenciana, miembros de este linaje mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en las veguerías de Girona, el campo de Tarragona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.
Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.
Además de su casa solariega principal en la capital foral y sus señoríos comarcales, caballeros de este apellido mantuvieron presencia en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron beneficios canonicales en diversas colegiatas y catedrales del ámbito foral.
Armas

Los Alapont, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, traen las siguientes armas: En campo de sinople, un puente de piedra, surmontado de un ala de oro. Estas armas son parlantes alusivas a la palabra ala y a la palabra pont (puente).

Otros de este linaje, generalmente los que usan la modalidad de Alpont, traen: En campo de plata, el puente de piedra solamente.

El caballero Alpont, que se distinguió en aquellas guerras, particularmente en Mallorca, ostentaba: En campo de oro, un tridente de azur, porque solía ir armado de un tridente, con el cual salió siempre victorioso de los sarracenos.


