Alazán
El apellido Alazán es un apellido extraordinariamente infrecuente, exótico y de baja frecuencia en España e Hispanoamérica. Su origen está ligado a la cultura ecuestre y a la lengua árabe, y su presencia como apellido responde fundamentalmente a apodos medievales o a toponimia menor.
En la península ibérica, el término se especializó desde la Edad Media para designar el pelaje de los caballos cuyas crines y cola son del mismo color que el pelo del cuerpo (un tono marrón rojizo, similar al de la canela).
Nació en la Baja Edad Media o la Edad Moderna como un sobrenombre asignado a un individuo debido a sus características físicas, fundamentalmente a personas pelirrojas, de tez tostada o con barbas rojizas. Con el paso de las generaciones, el apodo del antepasado se consolidó como apellido hereditario para sus descendientes.
También pudo asignarse originalmente a criadores de caballos, tratantes de ganado o caballeros que eran conocidos en su comarca por poseer o destacar en la monta de un caballo alazán muy característico.
Al no tratarse de un apellido patronímico ni de un gran linaje de la hidalguía castellana o aragonesa, no existen casas solariegas principales ni troncos nobles documentados bajo el apellido Alazán en los archivos de las Reales Chancillerías.
Su aparición en la historia se da de forma dispersa, principalmente en la mitad sur de la península ibérica (Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha), regiones donde la cultura del caballo y la influencia lingüística del árabe del sur de Al-Ándalus calaron con mayor profundidad en el habla cotidiana y en la antroponimia.
Armas

En campo de gules, un rey armado, de plata, jinete sobre un caballo alazán, y a los pies del caballo, un hombre muerto.

Otros: En campo de plata, doce merletas, de azur, puestas en cuatro fajas de a tres.

Otros: En campo de oro, un árbol, de sinople, acostado de dos calderas, de sable. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.


