Alba
El apellido Alba es un linaje noble, antiguo y de un enorme prestigio histórico en la península ibérica. Presenta una naturaleza dual: cuenta con ramas de origen toponímico (ligadas a castillos y villas) y ramas de origen descriptivo-cronológico (ligadas al significado físico o astronómico de la palabra).
Deriva de los numerosos núcleos de población, fortalezas o ríos denominados Alba en la geografía peninsular. Los portadores originales adoptaban el nombre de su lugar de procedencia o señorío al desplazarse ("el de Alba"). Los focos más antiguos se localizan en Castilla (Alba de Tormes, Alba de Cerrato), Aragón (Alba del Campo en Teruel) y Cataluña / Galicia.
Es imposible hablar de este apellido sin mencionar la villa de Alba de Tormes (Salamanca). En el siglo XIV, el rey Juan II de Castilla otorgó el señorío de dicha villa a la familia Álvarez de Toledo. En 1472, este señorío se elevó a Ducado de Alba de Tormes, convirtiéndose en uno de los títulos nobiliarios más importantes, poderosos e influyentes de la historia de España y de Europa (cuyo exponente más célebre fue el Gran Duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo). Miembros de las ramas menores o caballeros al servicio del ducado adoptaron el totopónimo como apellido.
Existieron casas de infanzones de gran antigüedad en las provincias de Teruel (Alba del Campo) y Zaragoza, así como solares en el Principado de Cataluña. Probaron repetidamente su hidalguía ante la Real Audiencia de Aragón y las Chancillerías castellanas para gozar de los privilegios del estamento noble.
Sus mayores concentraciones demográficas se localizan en Andalucía (provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén, debido a las repoblaciones de la Baja Edad Media), la Comunidad de Madrid, Cataluña (Barcelona) y Aragón.
Goza de una enorme difusión en países como México, Colombia, Argentina, Cuba y Perú, fruto de la llegada de funcionarios, militares y colonos desde los primeros siglos de la época virreinal.
Armas

Las primitivas del apellido, esto es, las que los Alba tomaron del caballero alemán que se considera su fundador y que usan especialmente los de Villafranca de Penedés y en otros puntos de Cataluña, y en Alcolea de Cinca y otras pueblos de Aragón y Navarra, según el Cronista y Rey de Armas Juan Francisco de Hita, son: En campo de gules, un águila de plata, picada y membrada de oro. Bordura de azur, con ocho estrellas de oro.
Estas armas fueron después modificadas y comenzaron a traerlas muy distintas en diversas regiones las ramas del linaje.

Lorenzo de Padilla dice que en Cataluña ostentaban algunos Alba: En campo de azur, una estrella de oro, de veinte rayos.
Bernabé Moreno de Vargas, confirma que la estrella la traían en su escudo los Alba.

La casa de Vitoria y sus líneas en Castilla, Andalucía y Extremadura, según el Cronista Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de azur, un castillo de oro, de tres torreones, sumados de un cuervo de sable cada uno, y al pie del castillo dos lobos de oro, afrontados, atados uno a cada lado de la puerta.

Según algunos autores la casa de Vitoria trae: En campo de azur, un castillo de oro, de tres torreones, sumados de un cuervo de sable cada uno, y al pie del castillo dos lobos de oro, afrontados, atados con cadena negra a la puerta del castillo.

Rodrigo Méndez Silva y otros tratadistas dicen que los Alba de esa casa de Vitoria traen las mismas armas de esta ciudad, que se diferencian de las anteriores en que el campo es de plata y el castillo de piedra, sostenido de dos leones de gules, sobre cuyas espaldas se asienta: De plata y en él, castillo natural almenado, puertas y ventanas sinople, sostenido de dos Leones gules encontrados en posición natural andante, y sobre las almenas del costado dos cuervos sable mirando al frente; sobre la puerta principal escusón de gules y en él las iniciales de Isabel II, de oro.

Otros de la casa de Vitoria traen: En azur, un castillo de oro, aclarado de gules y con tres torreones, sumado cada uno de ellos de un pájaro posado, de plata. Atados a la puerta con cadena de plata, dos lebreles también de plata con manchas de sable y afrontados. Divisa: "Firme el pie y alta la frente", puesta en letras de oro, sobre un volante de azur.

J.-B. Rietstap señala que el árbol esta sobre una terrasa aislada de sinople, y que el lobo es de sable.

Los originarios de Cacabelos (León) y radicados en León, Madrid y Colombia, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, un castillo, de oro, almenado y mazonado de sable y aclarado de azur, con una bandera de plata en su homenaje.

Los de Vizcaya, según testimonio del Cronista Juan José Vilar y Psayla, usaron: En campo de oro, un árbol de sinople, y un lobo pardo, pasante al pie del tronco.

Otros: Escudo ajedrezado de plata y de azur, tres órdenes verticales por cinco horizontales.

Los del lugar de Somoza, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, una brújula, de azur, con la aguja de plata.

Los de la ciudad de Vitoria y sus ramas en Vizcaya y Portugal traen: Escudo verado de plata y azur. Jefe de azur, cargado de una estrella de ocho rayos de plata. Por timbre: Una estrella de ocho rayos de plata.

Los Alba o Alva, de Asturias, según José Pellicer y Tobar y Antonio Gómez de Arévalo, traen: En gules, una faja de oro, cargada de una cigüeña blanca al natural.


