Albalat, Alvalat

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El linaje Albalat (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Albalat, d'En Albalat, Alvalat,) constituye una preclara, nobilísima e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza militar de la Reconquista, prelados de la Iglesia, cancilleres reales y fundadores monásticos en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, cuyas casas solariegas más antiguas y nobles documentadas radicaron en el campo de Tarragona, desde donde pasaron en el siglo XIII al servicio directo del rey don Jaime I el Conquistador para la toma y repoblación del Reino de Valencia, descollando de manera excelsa la figura bélica de Benet de Albalat (inmortalizado en las Trovas de Mosén Jaume Febrer) y la de su hermano Andrés de Albalat, obispo de Valencia, canciller regio y fundador de la célebre Cartuja de Porta Coeli en 1272, proyectando florecientes ramas hacia la Plana de Castellón, Lleida, Girona y Barcelona a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede de la voz árabe andalusí al-balāṭ (derivada a su vez del latín balteus o plattus a través del árabe, con el significado de «el camino empedrado, la calzada romana, la vía fortificada o el palacio»), topónimo recurrente en la geografía hispánica medieval para designar enclaves estratégicos situados sobre vías romanas y calzadas empedradas militares.

Los principales genealogistas e historiadores sitúan el casal solariego más antiguo y noble documentado en tierras catalanas, concretamente en la ciudad y campo de Tarragona, adoptando sus caballeros el topónimo por apellido familiar de señorío y armería tras la consolidación de la frontera meridional catalana.

En los diplomas de cancillería, libros del repartimiento y procesos nobiliarios alternó la forma propia catalana y valenciana Albalat con la variante romance aragonesa y castellana terminada en vocal de apoyo Albalate, la variante gráfica arcaica Alvalat y las fórmulas nobiliarias de pertenencia (d'Albalat o d'En Albalat), reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la indivisible unidad del linaje.

Quedó consignado en el Llibre del Repartiment de València, en las bulas pontificias de la diócesis valentina y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de barones de conquista y personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Albalato).

En el siglo XIII, el esforzado caballero catalán Benet de Albalat (o Benito de Albalat), procedente de la casa señorial de Tarragona, acudió con sus armas, mesnadas y caballos al llamamiento de don Jaime I el Conquistador para emprender la definitiva sumisión del Reino de Valencia.

Su bravura militar, pericia en el mando y denuedo en los combates campales y en los asedios de fortalezas musulmanas fueron célebres y quedaron inmortalizados en las famosas Trovas del cronista e historiador Mosén Jaume Febrer.

En justa recompensa a sus dilatados servicios castrenses, el rey don Jaime I lo favoreció ampliamente en el reparto general de las tierras ganadas, otorgando a la casa de Albalat cuantiosas heredades, castillos, alquerías francas y derechos de señorío en el reino recién fundado, donde la familia consolidó un poder territorial e institucional de primer orden.

Además de su primitiva cuna y casal de Tarragona, miembros de este linaje mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en las veguerías de Girona y tierras de Lleida, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.

Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los de 1497 y 1553), constan registrados hogares bajo la grafía Albalat y d'Albalat en el campo de Tarragona, Barcelona y comarcas leridanas como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.

A raíz de las donaciones del Repartimiento y de las fundaciones episcopales, la estirpe mantuvo una presencia señera tanto en la capital foral de Valencia como en diversos señoríos comarcales, extendiendo su arraigo patrimonial a villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la familia radicaron asimismo en villas aragonesas del valle del Ebro (Albalate del Arzobispo y Albalate de Cinca), donde fueron reconocidos en el estamento de infanzones de sangre y solar conocido.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron beneficios canonicales y dignidades mitradas en diversas catedrales del ámbito de la Corona.


Armas

Escudo de armas

Las de Benet de Albalat que estuvo en la conquista de Valencia y lo nombra en sus Trovas Jaume Febrer y los de Tarragona traen: En campo de azur, medio vuelo bajado, de oro.

Escudo de armas

Otros de Tarragona traen: En campo de azur, medio vuelo, de oro.

Escudo de armas

Los Albalat, de Cataluña, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de azur, un medio vuelo de oro, puesto en faja.

Escudo de armas

Los Alvalat, originarios de Cataluña, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, cinco cabezas de dardos, de sable, puestas tres y dos, en dos fajas.