Albalate

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El linaje Albalate (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Albalate, d'En Albalate, Albalat, Alvalate o latinizada de Albalato) constituye una preclara, nobilísima e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzonía aragonesa de ejecutoria ganada en contradictorio juicio, alta magistratura eclesiástica y foral, cancilleres regios y señorío alodial en el Reino de Valencia, el Reino de Aragón, el Principado de Cataluña y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitivo arraigo documentado en el reino foral de Valencia, desde donde sus caballeros pasaron al de Aragón, constituyendo en el sentir unánime de la onomástica y la heráldica comparada la modalidad romance aragonesa y castellana (mediante el añadido regular de la vocal paragógica o de apoyo final -e) del esclarecido apellido de señorío Albalat, personificado en figuras de la talla universal de fray Andrés de Albalate, obispo de Valencia, canciller y juez de don Jaime I el Conquistador y fundador de Porta Coeli (fallecido en Viterbo, Italia), y consolidando solares infanzones en la comarca de La Almunia de Doña Godina y el lugar de Grisén (Zaragoza), donde sus varones ganaron probanzas formales de nobleza a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede del étimo árabe andalusí al-balāṭ («el camino empedrado, la calzada, la vía militar o el palacio fortificado»). La variante Albalate obedece a la tendencia fonética del romance aragonés y castellano medieval a incorporar una vocal paragógica o de apoyo (-e) tras la consonante dental final /-t/ para adaptar la pronunciación a los usos dialectales del interior peninsular, frente a la conservación de la consonante final nuda Albalat propia del romance catalán y valenciano.

Aunque ciertos cronistas no explicitan la directa filiación entre ambas variantes, la documentación cancilleresca de la Corona de Aragón, las actas notariales y los procesos de infanzonía evidencian que se trata de un mismo y único tronco de sangre: las ramas radicadas en el Reino de Valencia y el Principado de Cataluña mantuvieron indistintamente la forma Albalat o Albalate, pasando esta última con fijeza ortográfica a las tierras aragonesas del valle del Ebro.

Quedó consignado en los censos de infanzones de la Real Audiencia de Zaragoza, en los libros del repartimiento foral y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Albalato).

Procedente de esta esclarecida estirpe valenciana, el ilustre religioso dominico fray Andrés de Albalate (consignado bajo ambas grafías en las crónicas de la época) fue una de las personalidades de mayor relieve eclesiástico, jurídico y político del siglo XIII.

Consagrado como obispo de Valencia en 1248, fue nombrado juez y árbitro supremo por el rey don Jaime I el Conquistador para emprender la trascendental reforma jurídica, administrativa y moral del Reino de Valencia, pacificando pleitos territoriales y colaborando en la fijación de los Furs.

Pasó a la inmortalidad como insigne fundador del monasterio cartujo de Porta Coeli en el año 1272 (en el término de Serra), erigiendo uno de los cenobios de mayor trascendencia espiritual, histórica y artística de la Corona de Aragón.

Encontrándose en Italia comisionado por el soberano y asistiendo a misiones pontificias, el prelado falleció en la ciudad de Viterbo (Italia).

En testimonio de la veneración y respeto que se le profesaba en el reino foral, su cadáver fue solemnemente trasladado por mar desde Italia a la ciudad de Valencia, recibiendo sepultura de honor en el coro de la Santa Iglesia Catedral.

Caballeros procedentes de la rama valenciana pasaron al Reino de Aragón, avecindándose en el partido judicial de La Almunia de Doña Godina y estableciendo su casa solariega principal en el lugar de Grisén (en la comarca de la Ribera Alta del Ebro, provincia de Zaragoza).

Don Bernardo de Albalate: Noble infanzón, señor y vecino del lugar de Grisén, cabeza de familia de probada hidalguía de sangre y persona de voto en los acuerdos de la comarca.

Hijo del anterior fue Francisco de Albalate, vecino asimismo de Grisén, quien para el pleno amparo y goce de sus privilegios de exención fiscal, derecho de portar armas y preeminencias de asiento foral litigó formalmente ante la Real Audiencia de Zaragoza.

Tras exhibir testimonios notariales, escrituras de parentesco y declaraciones de testigos jurados que justificaban su ascendencia limpia y solar de hijosdalgo, obtuvo solemne sentencia de infanzonía el 16 de junio de 1589.

Manteniendo intactos los lazos históricos con el casal matriz de Tarragona, miembros de este linaje mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en el campo de Tarragona, comarcas de Lleida y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.

Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido bajo las variantes Albalat y Albalate en el campo de Tarragona, Lleida y Barcelona, gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre.

Además de su presencia histórica en la capital del reino y de los señoríos fundados en la época de la conquista, caballeros de este apellido mantuvieron asiento en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña.

Justificaron su infanzonía y nobleza de sangre ante la Real Audiencia de Zaragoza (como Francisco de Albalate en 1589), la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Valencia y Barcelona para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron beneficios canonicales en diversas colegiatas y catedrales del ámbito foral.


Armas

Escudo de armas

Los de Valencia traen: En campo de sinople, un castillo de piedra; a la puerta del castillo y atado a la aldaba, un lebrel blanco. Bordura de gules, con cuatro flores de lis de oro, alternando con cuatro estrellas del mismo metal.

Escudo de armas

Otros de Valencia traen: En campo de sinople, un castillo de piedra; a la puerta del castillo y atado a la aldaba, un lebrel blanco. Bordura de gules, con cuatro flores de lis de plata, alternando con cuatro estrellas del mismo metal.