Albero, Alberó

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El linaje Alberó (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Albero, d'Albero, d'Alberó, d'En Albero o latinizada de Alberone) constituye una nobilísima, preclara e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, ricoshombres de mesnada del Reino de Aragón, señores de vasallos y regidores concejiles en el Reino de Aragón, el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y el conjunto de la Corona de Aragón, originado en el señorío territorial del lugar de Albero (hoy Albero Alto, en la Hoya de Huesca), plaza cedida en feudo a esforzados guerreros en los albores de la Reconquista, figurando documentado desde 1089 en las donaciones de Sancho Ramírez y su hijo Pedro I al Real Monasterio de Montearagón, y descollando de forma señera en 1110 en las huestes del rey don Alfonso I el Batallador con el ricohombre Lope Fortún de Albero —confirmante y albacea del testamento del monarca—, desde donde la estirpe extendió casales hacia tierras catalanas, la comarca de la Plana y la capital valentina a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede del latín albarus / albarum (adjetivo derivado de albus, «blanco, blanquecino, yesoso, de tierra gredosa o caliza»), aludiendo al color claro de la tierra, la peña o el cerro donde se levantó la fortificación primitiva.

La estirpe tomó su denominación del lugar de Albero, situado a escasa distancia de la ciudad de Huesca. Históricamente conocido en sus orígenes como Albero de «Yuso» (topónimo arcaico que, en correlación con el enclave elevado, derivó en la denominación actual de Albero Alto para distinguirlo del posterior Albero Bajo).

La antigüedad del asentamiento es remotísima, constatada por el hallazgo de útiles neolíticos y sepulturas excavadas en la roca viva correspondientes a la época ilergete.

La primera mención diplomática fehaciente data del año 1089, cuando el rey don Sancho Ramírez de Aragón y su primogénito el infante don Pedro (futuro Pedro I) otorgaron el lugar y sus rentas al Real Monasterio de San Pedro de Montearagón.

En las escribanías reales, fueros y censos alternó la forma llana Albero con la acentuada Alberó, común en los registros de Cataluña y Valencia, y las fórmulas nobiliarias (d'Albero o d'En Albero).

En el año 1110, el linaje figuraba en la cúspide de la aristocracia militar aragonesa integrado por ricoshombres de mesnada (la más alta dignidad de la nobleza con potestad de alzar pendón y caldera y sostener hueste propia a expensas de la Corona).

Descolló de manera heroica don Lope Fortún de Albero, quien militó como capitán de mesnada a las órdenes del rey don Alfonso I el Batallador en las campañas de expansión hacia el valle del Ebro y la toma de Zaragoza.

Lope Fortún de Albero gozó de la máxima privanza y confianza del Batallador, figurando como uno de los magnates y ricoshombres que firmaron y validaron el célebre testamento militar de Alfonso I, por el cual el monarca legaba sus reinos a las órdenes militares de Tierra Santa.

Caballeros de la estirpe pasaron al Principado de Cataluña, manteniendo posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en las veguerías de Lleida (especialmente en la Franja limítrofe con Huesca), el campo de Tarragona y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.

Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña constan registrados hogares bajo la grafía Alberó y d'Alberó como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.

Justificaron su nobleza de sangre e infanzonía ante la Real Audiencia de Zaragoza, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y gozaron de preeminencias en los cabildos eclesiásticos del reino.


Armas

Escudo de armas

Según Miguel de Salazar, las del lugar de Albero, en la provincia de Huesca, traía: Escudo de veros de azur y plata.

Escudo de armas

Otras del lugar de Albero: En campo de oro, una cruz llana de veros de azur y plata.

Estas últimas armas son consideradas por diversos tratadistas como las de la rama directa.

Escudo de armas

Los de la casa de Oliete (Teruel) traen: En campo de oro, tres calderas de sable.

Escudo de armas

Los Albero de Valencia traen: En campo de oro, un árbol al natural.

Escudo de armas

Las armas que traía Pedro Luís Albero, natural de Xàtiva, ya citado, y a quien el Rey don Felipe IV concedió privilegio militar, eran: En campo de plata, un álamo de sinople.

Escudo de armas

Los de Navarra, Valencia, Castilla y Galicia, traen: En campo de oro, un álamo blanco, de sinople.

Escudo de armas

Otros: En campo de gules, un álamo de sinople.

Escudo de armas

Otros: En campo de gules, un león verado.

Escudo de armas

Otros de Navarra, traen: Escudo partido: 1º, jaquelado de plata y azur, y 2º, en campo de oro, un águila de sable, volante, el pico y pies de oro.

Escudo de armas

Los de la rama que radicó en Vizcaya traen: En campo de sinople, tres panelas de oro puestas en triángulo y bordura del mismo metal.

Escudo de armas

Otros Albero, de Navarra, usan: Escudo partido: 1º, jaquelado de plata y azur, y 2º, en campo de oro, un águila de sable.

Escudo de armas

Los de la rama que se estableció en Galicia ostentan: En campo de oro, un álamo blanco, de sinople, terrasado de gules. 

Escudo de armas

Los Albero de las ramas establecidas en Blesa y Santa Cruz, también en la provincia de Teruel, y los de la villa de Alagón, en la provincia de Zaragoza, usan por armas: En campo de azur, un monte de oro con hierbas de sinople, surmontado de una estrella de plata de ocho puntas, rodeada de otras más pequeñas.