Albert
El linaje Albert (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Albert, d'En Albert,) constituye una nobilísima, esclarecida e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de las Cortes del Principado, Ciutadans Honrats, alta magistratura foral y gobernación señorial en el Principado de Cataluña, el Reino de Mallorca, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con una secular dimensión nobiliaria ultrapirenaica en Francia y Flandes (donde ramas de su estirpe alcanzaron títulos soberanos y ducales, como los duques de Luynes), cuyas casas solariegas matrices se documentan en Girona, Barcelona y la ciudad episcopal de Vic, desde donde sus caballeros se sumaron a las empresas bélicas del rey don Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, quedando heredado Guillermo Albert en la conquista del reino insular de Mallorca y consolidando influyentes solares en Xàtiva, Alicante y la capital foral de Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del antropónimo germánico continental *Adalberht (compuesto por las raíces *athal / *adal, «noble, preclaro, ilustre linaje», y *berht, «resplandeciente, brillante»), que en el occitano medieval y en el romance catalán evolucionó tempranamente hacia la forma patronímica sincopada Albert.
El linaje presenta una doble dimensión de enorme prestigio: su vertiente germánica y occitana (francesa), y su secular hidalguía en la Corona de Aragón. En los protocolos y escribanías alternó la forma canónica Albert con la variante romance catalana culta Alberti, la castellanizada con vocal de apoyo Alberto, el plural familiar Alberts y las fórmulas nobiliarias (d'Albert o d'En Albert), reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la identidad originaria de su sangre.
Quedó consignado en los cartularios comtales de Barcelona, Osona y Girona, en el Llibre del Repartiment de Mallorca y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XII y XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Alberto).
En el Principado de Cataluña, los genealogistas sitúan las casas solariegas más antiguas y nobles del linaje en la ciudad condal y episcopal de Vic (provincia de Barcelona) y en la ciudad de Girona, donde sus miembros levantaron casales solariegos francos de tributos y disfrutaron de sepulturas de armas privativas en sus templos mayores.
Miembros de la estirpe figuraron formalmente como caballeros asistentes al brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, convocados por el rey en razón de su hidalguía de sangre.
Avecindados en la capital condal, ingresaron en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats), ostentando cargos de consellers en el Consell de Cent, magistrados en la Real Audiencia de Cataluña y administradores patrimoniales de la Generalitat de Catalunya.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los de 1497 y 1553), constan registrados hogares bajo la grafía Albert y d'Albert en Vic, Girona, Barcelona y comarcas leridanas como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
En el siglo XIII, caballeros de la casa de Albert sirvieron bajo el estandarte de don Jaime I el Conquistador en las operaciones marítimas y terrestres de la toma de Mallorca.
Descolló de manera heroica el noble don Guillermo Albert, quien por sus esforzados servicios bélicos en los asedios y batallas campales contra los sarracenos fue premiado por el monarca en el reparto foral con cuantiosas y ricas heredades alodiales en la isla, fundando una rama patricia de continuo predicamento en el archipiélago balear.
Siguiendo el avance militar hacia el Levante, la estirpe fundó casales de sólida influencia en el Reino de Valencia:
Xàtiva: Establecieron un ilustre solar militar, desempeñando sus caballeros el gobierno concejil y las capitanías de milicias forales.
Alicante: Ramas de esta casa radicaron en la comarca de l'Alacantí, ocupando las máximas judicaturas y regidurías locales.
Ciudad de Valencia: Asentados en la capital foral, sus individuos ejercieron como jurados, justicias y gobernadores, enlazando con los linajes más distinguidos del estamento militar foral.
Al tratarse de un linaje de amplísima y secular implantación en el ámbito occitano, diversas ramas ultrapirenaicas de la casa de Albert alcanzaron la cúspide de la alta nobleza del Reino de Francia.
Descolla sobremanera la nobilísima rama de los Albert de Luynes, que obtuvo la dignidad de Duques de Luynes, pares de Francia, gobernadores de provincias y grandes dignatarios de la Corona francesa, contrayendo alianzas matrimoniales con príncipes de la sangre y casas soberanas de Europa.
En los Países Bajos y Flandes, caballeros de esta estirpe sirvieron en los tercios reales y en la administración de la Monarquía Hispánica, ostentando baronías y cargos en los consejos áulicos.
Además de sus solares de Valencia, Xàtiva y Alicante, caballeros de este apellido mantuvieron presencia en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la familia pasaron asimismo a villas aragonesas del valle del Ebro, figurando empadronados como infanzones de sangre y casal conocido.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el Gran i General Consell de Mallorca y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Mallorca y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia, Mallorca y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes militares de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén, Santiago y Carlos III).
Armas

En campo de oro, un monte de gules, sumado de un árbol de sinople.
Estas son las armas generalmente usadas por los del linaje de Cataluña.

Según Francisco Piferrer la rama originario del apellido, trae: En campo de gules, dos ramas de aliso, de plata, puestas en sotuer, surmontadas de un escusón de oro con un león de gules, coronado de lo mismo.

Una rama originaria del apellido trae también estas otras: En campo de gules, dos ramas de aliso, de plata, puestas en sotuer, surmontadas de un escusón de oro con un león de gules, coronado de lo mismo; el jefe, componado de tres piezas de plata y tres de azur.

Otra línea ostenta: En campo de gules, tres crecientes de oro.

Otros traen: En campo de oro un árbol de sinople, acompañado de dos leones rampantes de gules, uno a cada lado; el jefe de azur, con un creciente de oro, acostado de dos estrellas del mismo metal.

Los del Rosselló, traen: En campo de sinople una banda componada de oro y gules.

Otros del Rosselló, traen: En campo de sinople, un palo componado de gules y oro.

Los originarios de Francia, según Francisco Piferrer, traen: En campo de gules, un león alado o grifo de plata; bordura de azur, con una cadena de plata.

Los originarios de Francia, y difundidos en toda la Península, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una llave, de azur, puesta en banda.


