Albertí
El linaje Albertí (junto a sus variantes gráficas e históricas Alberti y d'Albertí) constituye una de las estirpes patronímicas de mayor arraigo, nobleza y trascendencia institucional en los territorios de la antigua Corona de Aragón —particularmente en el Principado de Cataluña y el Reino de Mallorca—, con ramificaciones notables en el Reino de Valencia, la península itálica y los virreinatos americanos.
El apellido tiene su raíz en el antropónimo germánico Adalberto (latinizado frecuentemente como Albertus o Adalbertus).
La desinencia en -í (Albertí) representa el sufijo patronímico y de filiación característico de la onomástica catalana medieval (fill d'Albert, equivalente a «hijo o descendiente de Alberto»), compartiendo desarrollo histórico con la forma genitiva latina e italiana Alberti.
Las primeras noticias documentales sitúan casas solariegas y masías solariegas de esta estirpe en las comarcas catalanas del Baix Empordà, La Selva, Osona y el Gironès desde los siglos XII y XIII.
En los censos y fogatges medievales de Cataluña (1365, 1497 y 1553), constan inscritas diversas familias de este nombre ostentando el rango de hombres de paratge, ciudadanos honrados y donceles vinculados a la administración municipal y al señorío rural en localidades como Girona, Hostalric, Vic y Barcelona.
La rama de mayor relieve nobiliario del linaje se consolidó en las Islas Baleares a raíz de la conquista de Mallorca por el rey Jaime I de Aragón en 1229. Varios caballeros apellidados Albertí figuraron entre los conquistadores y beneficiarios de caballerías y heredades de labor en el reparto general de tierras.
A lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía, los Albertí fundaron casas señoriales y posesiones de gran entidad en Palma de Mallorca, Sóller, Banyalbufar, Manacor y Felanitx.
Miembros de esta familia ocuparon de forma continuada los cargos de jurats en cap, clavarios, consejeros del Gran i General Consell de Mallorca y vegueres de la ciudad y del término foráneo.
Ramas procedentes de Cataluña y Mallorca se avecindaron en tierras valencianas durante los siglos XV al XVII, ocupando cargos de procuradores, magistrados de la Real Audiencia y escribanos de cámara.
A partir del siglo XVIII, oficiales, letrados y eclesiásticos de este apellido pasaron a América. En el Río de la Plata destaca de manera insigne la figura del sacerdote, jurista y patriota Manuel Alberti (1763–1811), vocal de la Primera Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata y protagonista de la Revolución de Mayo.
Caballeros de la casa Albertí concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas a lo largo de los siglos XVI y XVII.
En el Reino de Mallorca, los miembros de este linaje figuraron inscritos ininterrumpidamente en los estamentos de cavallers y ciudadanos honrados.
Constan expedientes de pruebas de nobleza, cristiandad y limpieza de sangre de caballeros de este apellido para ingresar en la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), en la Real Maestranza de Caballería de Valencia y en el Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña.
Armas
Los Albertí de las casas solares de Mallorca y Menorca traen: En campo de oro, un fresno de sinople, que sala del mar.
Los del solar de la villa de Llagostera, de la provincia de Girona, usan: Escudo de gules con cuatro A de oro apuntadas al centro, donde hay otra del mismo metal, y entrelazadas por una malla, también, de oro, que en el ángulo superior remata en una P, del propio esmalte.
Otros del solar de la villa de Llagostera, de la provincia de Girona, usan: Escudo de gules con cuatro A de oro apuntadas al centro, donde hay otra del mismo metal, y entrelazadas por una malla, también, de oro, que en el ángulo superior remata en una P, del propio esmalte. En los cuatro huecos que dejan las A, una cabeza de león al natural.
Otros Albertí, en Cataluña, traen: En campo de plata, un álamo verde, puesto sobre un río.
Según Jaume Ramón Vila, traen: De plata, un árbol de sinople.
La rama que radicó en Venecia ostenta: En campo de azur, un león rampante, de plata.


