Alcina, Alzina, Alsina

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El linaje Alzina (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y armoriales bajo las variantes tradicionales Alcina, Alsina, d'Alzina, de l'Alzina o en sus formas latinizadas medievales Ilcina e Ilicina) constituye una de las más ilustres, preclaras y nobles estirpes de matriz toponímica foral y origen feudal en la Corona de Aragón, con solares matrices de inmemorial antigüedad en el Principado de Cataluña y una destacada proyección en el Reino de Mallorca y el Reino de Valencia, desde donde sus caballeros proyectaron casales armeros, masías señoriales fortificadas y ramas de patriciado urbano y nobleza titulada a lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna.

El origen de este linaje es rigurosamente toponímico, territorial y botánico, procediendo directamente de la voz romance catalana alzina (la encina o carrasca), árbol secular emblemático del bosque mediterráneo asociado desde la antigüedad a la fortaleza, la longevidad y la sacralidad protectora; surgió en la Alta Edad Media como sobrenombre locativo aplicado a caballeros francos, donceles y hacendados alodiales originarios de masías solariegas, casales fuertes o términos rurales situados o protegidos por encinares centenarios (l'Alzina), evolucionando a apellido patronímico hereditario a partir de los siglos XII y XIII; las referencias documentales más antiguas sitúan casas solariegas de caballeros de este apellido en comarcas de la provincia de Girona (Baix Empordà, la Selva y el Gironès), donde poseyeron importantes heredamientos rústicos, derechos de diezmo feudal y castellanías menores; paralelamente, constan masías solariegas de gran antigüedad vinculadas a los Alzina en tierras barcelonesas como Vic, Manresa, Moià y Terrassa; en los censos y fogatges forales de 1497 y 1553, diversas familias Alzina aparecen empadronadas como propietarios de casas fuertes, hombres de paraje y ciudadanos honrados; ramas secundarias se avecindaron en la ciudad condal de Barcelona desde el siglo XIV, enlazando con la burguesía honrada y participando en los gremios mayores y la magistratura judicial; asimismo, caballeros de este solar pasaron a las Islas Baleares tras la conquista de Mallorca por el rey don Jaime I el Conquistador, recibiendo donadíos francos en el reparto insular y fundando solares de probada hidalguía en Palma, Manacor, Felanitx y Artà; durante los siglos XIV al XVI, miembros del linaje se establecieron con fuerza en el Reino de Valencia, con casales en la comarca de l’Horta, la Plana de Castellón, Xixona y Xàtiva, integrándose en los oficios de honor municipal y en la administración de la Corona.

Etimológicamente procede de la evolución lingüística del latín vulgar *ilicīna (forma adjetival derivada del latín clásico īlex, ilicis, «encina» o «carrasca»), voz que en el romance catalán primitivo dio lugar al sustantivo alzina; en la documentación notarial y cancilleresca medieval coexistieron con absoluta naturalidad las grafías con zeta (Alzina) y con ese (Alsina), adaptándose en los protocolos castellanos y levantinos bajo la forma ortográfica Alcina; en todos los casos, las variantes gráficas reflejan una misma raíz lingüística, pertenencia de linaje y memoria heráldica de solar conocido.

Históricamente se distribuyó por la provincia de Girona (Girona capital, Santa Coloma de Farners, La Bisbal d'Empordà, comarcas del Gironès, la Selva y el Baix Empordà), la provincia de Barcelona (Vic, Manresa, Moià, Terrassa, Sabadell, Vilafranca del Penedès y la ciudad condal de Barcelona), las Islas Baleares (ciudad de Palma, Manacor, Felanitx, Artà e Inca en la isla de Mallorca), el Reino de Valencia (Valencia capital, comarcas de l'Horta, Castelló de la Plana, Vila-real, Xàtiva y Xixona), el Reino de Aragón, la villa y corte de Madrid, y, con posterioridad a las corrientes administrativas de los siglos XVII y XVIII, en diversos virreinatos y audiencias de ultramar; en las tierras mallorquinas y del litoral catalán, los Alzina integraron los estamentos rectores, ostentando vínculos de mayorazgo, patronatos eclesiásticos y regidurías; en la actualidad es un apellido de notable prestancia histórica y dilatada difusión geográfica en el ámbito lingüístico catalán y balear, con amplia presencia en Cataluña, Baleares, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid.

A lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Alzina mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación foral en Cortes, el gobierno concejil y el Santo Oficio:

Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento formal en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas a lo largo de los siglos XVI y XVII, tomando parte activa en las deliberaciones nobiliarias y en la defensa de las Constituciones catalanas frente a los oficiales regios.

En 1642 y 1686, caballeros de las ramas catalana y balear obtuvieron solemnes privilegios de Caballero del Principado de Cataluña y reconocimiento de nobleza personal y hereditaria otorgados por la Corona, que ratificaron la antigüedad de su hidalguía y su continuada adhesión al servicio monárquico.

En el Reino de Valencia y las Baleares, desempeñaron de forma ininterrumpida oficios de jurados (jurats), justicias civiles y criminales, consellers, escribanos de cámara y procuradores reales en los concejos de Palma, Manacor, Xixona, Xàtiva y Valencia.

Para el ejercicio de cargos de honor, probaron rigurosamente su legitimidad de cuna, nobleza y limpieza de cuatro costados para ejercer oficios de familiares y alguaciles del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona y Mallorca, asegurando asimismo el acceso exclusivo a canonjías, beneficios eclesiásticos y preeminencias concejiles.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), dentro de las series de Real Cancillería, Procesos de Cortes, Maestre Racional y los fondos de la Generalitat; en el Archivo de la Real Chancillería y el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona (libros del Consell de Cent); en el Archivo del Reino de Mallorca (secciones de Jurats, Protocolos Notariales y Repartimiento); en el Archivo del Reino de Valencia (secciones de Gobernación, Procesos de Hidalguía y Protocolos Notariales); en los fondos notariales de los Archivos Históricos Comarcales de Girona, Osona y el Bages; en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los libros sacramentales de las parroquias históricas gerundenses, barcelonesas, mallorquinas y valencianas desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron caballeros que participaron en la hueste del rey don Jaime I en la conquista de Mallorca en el siglo XIII; hombres de paraje y donceles que fortificaron sus masías en el Gironès y la Selva frente a las bandosidades locales durante los siglos XIV y XV; procuradores reales y jurados de la ciudad de Palma y del consejo de Vic; caballeros reconocidos con el título de Caballero del Principado en las solemnes concesiones de 1642 y 1686; familiares del Tribunal del Santo Oficio que ejercieron con vara de justicia en el reino de Mallorca y el principado catalán; y dignidades eclesiásticas que instituyeron aniversarios de misas y capellanías familiares dotadas con rentas alodiales de sus heredamientos rústicos.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de nobleza de sangre inmemorial, donceles, caballeros del Principado de Cataluña, hombres de paraje, ciudadanos honrados y miembros de la nobleza foral en Mallorca y Valencia, amparada en los Usatges de Cataluña y las franquicias de la Corona de Aragón. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a pechos, subsidios pecheros, tallas comunales y cuarteles reales, disfrutando de fuero militar privativo y del acceso reservado a los oficios de honor; las Reales Letras de Privilegio y las sentencias forales ratificaron secularmente su calidad de hidalgos de solar conocido y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.

Sus casas solares, casales y masías armeras principales radicaron originariamente en las casonas y masías de sillería de la provincia de Girona (en las comarcas del Baix Empordà, la Selva y el Gironès); en las históricas masías solariegas de Vic, Manresa, Moià y Terrassa (provincia de Barcelona); en las residencias de ciudadanos honrados en la ciudad de Barcelona; en los casales de hidalguía y palacetes levantados en la isla de Mallorca (Palma, Manacor, Felanitx y Artà); en las casas principales avecindadas en el Reino de Valencia (Valencia capital, Xàtiva, Xixona y la Plana de Castellón); en las residencias de la corte de Madrid; y en las ramas establecidas con posterioridad en ultramar.

Su difusión territorial se articuló a través de los ejes naturales que comunican las comarcas pirenaicas y prelitorales catalanas con las grandes vías marítimas mediterráneas hacia el archipiélago balear y la llanura litoral valenciana, enlazando matrimonialmente con esclarecidas familias del estamento militar, de la caballería de conquista y del patriciado letrado antes de su plena integración en las instituciones modernas de la Corona.


Armas

Escudo de armas

Las armas de los Alzina de Cataluña y las que están en la sepultura honorífica que tienen en la iglesia de San Agustín de Barcelona, son: En campo de oro, una encina de sinople frutada de oro, y un sol de gules en el lado diestro de la copa de la encina.

Escudo de armas

Otros: En campo de oro, una encina de sinople frutada de oro, y un sol de gules encima de la copa de la encina.

Escudo de armas

Los de Mallorca y los de las provincias de Valencia y Alicante, ostentan: En campo de oro, una encina arrancada, de sinople y acostada de dos flores de cardo de su color natural.

Escudo de armas

Otros Alzina de Barcelona y en otros puntos, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con tres fajas de gules, y 2º y 3º, de oro, con una encina de sinople.

Escudo de armas

Otros, según Ferran de Sagarra: Escudo cuartelado: 1º, y 4º, de plata, tres fajas de gules, y 2º y 3º, de plata una encina de sinople.

Escudo de armas

Otros, de Mallorca y Valencia traen: De oro, una encina arrancada de sinople con las raíces de gules.

Escudo de armas

Según Philippe Lazerne, los del Rosellón, ostentan: De oro, una encina de sinople.