Alegre
El linaje Alegre (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Alegre, d'En Alegre, Alegris o latinizada de Alacri) constituye una preclara, nobilísima e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzonía aragonesa, alta nobleza militar en la Reconquista, caballeros de Cortes, Ciutadans Honrats, gobernadores señoriales, dignidades eclesiásticas y regimiento foral en el Principado de Cataluña, el Reino de Aragón, el Reino de Valencia, el Señorío de Vizcaya, la Corona de Castilla y el Reino de Mallorca, con dilatada proyección en Francia e Indias, cuyos solares matrices más remotos se sitúan en tierras catalanas y aragonesas, desde donde pasó tempranamente a Bilbao y acudió con Juan Alegre a la conquista de Valencia al lado del rey don Jaime I el Conquistador, destacando la esclarecida línea patricia de don Galvany Alegre (gobernador de Adria), el coronel Monsieur d'Allègre en San Quintín y el orador dominico fray Domingo Alegre, a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del adjetivo latino alacer / alacris («vivo, pronto, animoso, esforzado, diligente, jubiloso»), que en los romances hispánicos y occitanos evolucionó hacia la voz Alegre, adoptada como cognomen y nombre propio medieval de carácter augural y marcial para significar el ardimiento, la prontitud bélica y el buen ánimo en el combate.
En los cartularios medievales, protocolos notariales y censos de insaculación alternó la forma canónica Alegre con la variante diminutiva catalana Alegret, las fórmulas de filiación caballeresca (d'Alegre o d'En Alegre), la forma plural o latinizada Alegris y la transcripción francesa d'Allègre, reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la indiscutible unidad del tronco linajudo.
Quedó consignado en los libros de repartimiento foral, en las actas de Cortes de Cataluña y Aragón, y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Alacri).
Los registros genealógicos sitúan los casales más antiguos y nobles del linaje en el Principado de Cataluña, con destacadas casas solariegas en las ciudades y veguerías de Barcelona, Girona y Lleida.
Sus miembros figuraron formalmente reconocidos como caballeros con derecho de llamamiento y asistencia al brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña.
En la capital condal, caballeros de esta estirpe ingresaron en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats), ostentando cargos de consellers en el Consell de Cent, magistraturas en la Real Audiencia de Cataluña y puestos de administración en la Generalitat de Catalunya.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (muy especialmente en los fogatges de 1497 y 1553), constan registrados hogares bajo la grafía Alegre y d'Alegre en Barcelona, Girona y Lleida como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
Paralelamente, la estirpe floreció en el Reino de Aragón, manteniendo vínculos patrimoniales y casales francos en villas del valle del Ebro, gozando de exención de pechas pecheras por fuero de infanzonía de sangre y concurriendo al brazo noble de las Cortes aragonesas.
En los primeros siglos de la Reconquista, una rama del linaje pasó a radicarse en el Señorío de Vizcaya, avecindándose en la villa de Bilbao.
Tal como relata Mosén Jaume Febrer en sus Trovas, Juan Alegre, natural de dicha rama vizcaína, partió con sus mesnadas y monturas desde Bilbao para incorporarse a las campañas de don Jaime I el Conquistador en el Reino de Valencia.
Marchando Juan Alegre con muy poca tropa en la travesía desde la fortaleza de El Puig hacia el Grao de Valencia, fue acometido de improviso por un escuadrón de cien moros emboscados.
Al verse cercado y sin posibilidad de retirada segura, arengó a sus escasos hombres para morir combatiendo con denuedo antes que rendirse al cautiverio; acometieron a los musulmanes con tal bravura y concierto militar que no solo repelieron el asalto, sino que desbarataron a las fuerzas sarracenas, poniéndolas en vergonzosa fuga y capturando a veinte prisioneros, a quienes presentaron ante el propio monarca don Jaime I.
Recompensado ampliamente en el repartimiento de Valencia con tierras y alquerías francas, fundó un fecundo linaje señorial. El genealogista Onofre Esquerdo hace constar que algunos de sus descendientes directos en tierras valencianas mudaron el patronímico adoptando el apellido Luna en vez de Alegre.
En la capital foral floreció una de las líneas más calificadas de la nobleza militar valenciana:
Galvany Alegre: Insigne caballero y diplomático que sirvió como gobernador de la ciudad y principado de Adria por nombramiento del duque de Valentinois (César Borgia). Contrajo matrimonio con la noble dama doña Isabel de Blanes.
Juan Alegre: Hijo del anterior, enlazó con doña Ángela Esplugues.
Simeón de Alegre: Nacido de dicha unión, cabeza de la casa en el siglo XVI y padre a su vez de otro ilustre Juan Alegre.
El cronista Martín de Viciana, en su Crónica de Valencia, deja constancia del parentesco directo entre esta rama valenciana y la más alta aristocracia del Reino de Francia:
«A más de lo dicho desta familia, hallamos deste apellido a Monsieur de Alegre, señor de una tierra llamada de Alegre en Francia, este señor ha sido coronel del rey de España en lo de San Quintín y otras jornadas, y tiene por deudos los de la casa Alegre de Valencia. Y así cuando vino a esta ciudad, año de 1560, preguntó por el dicho Symeón de Alegre, y hallado, le habló y le honró, tratándose de deudo en nombre y sangre, porque así lo tenía entendido de sus padres y mayores en Francia».
Figura eclesiástica de relieve universal, fray Domingo Alegre, natural de la villa de Alcàsser (partido de Torrent, Valencia), profesó en la Orden de Santo Domingo (Predicadores).
Ejerció como prior del Real Monasterio de Corpus Christi de Llutxent y del convento de Santo Domingo de Valencia, siendo designado definidor general por la provincia de Aragón en 1670. Destacó como infatigable predicador, teólogo y misionero, legando fundamentales tratados de doctrina y piedad.
Los Alegre de Valencia mantuvieron una destacada presencia patricia en la capital del reino y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), administradores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Ramas del linaje pasaron a la Corona de Castilla, estableciendo casales hidalgos de gran predicamento en las ciudades de Valladolid, Burgos y Toledo.
Los Alegre castellanos litigaron y probaron reiteradamente su condición de notorios hijosdalgo de sangre y de devengar quinientos sueldos ante las Salas de los Hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid y de la Chancillería de Granada, obteniendo las correspondientes Reales Provisiones de Ejecutoria para gozar de exención de pechas pecheras y cargas concejiles.
A partir de los siglos XVI y XVII, miembros de esta estirpe pasaron al Nuevo Mundo, sirviendo en la administración virreinal, el ejército real y el cabildo eclesiástico en los virreinatos de Nueva España y el Perú.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron de manera continua su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder a cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el Gran i General Consell de Mallorca y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Probaron pureza genealógica y limpieza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia, Mallorca y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía, destacando su ingreso en la Orden Militar de Montesa, San Juan de Jerusalén y la Real y Distinguida Orden de Carlos III.
Armas

Las primitivas del apellido: En campo de oro, un ala de azur.
Así las traen muchos en Cataluña, Aragón, Valencia y Cerdeña.

El caballero vizcaíno Juan Alegre, que salió de Bilbao para asistir a la conquista de Valencia, mudó el campo de esas armas, y traía: En campo de plata, un ala de azur.

Onofre Esquerdo dice que después añadió al escudo anterior, en recuerdo de las victorias que obtuvo sobre los moros, un creciente jaquelado de oro y sable.
Los descendientes que en Valencia dejó dicho Juan Alegre, y que después se extendieron por Cataluña, Aragón y otros puntos, continuaron ostentando esas armas.

Otros traen: En campo de oro un medio vuelo de azur surmontado por una estrella del mismo color.

En campo de azur medio vuelo bajado y contornado de oro y sobre ondas de plata y azur. Bordura de ocho compones de oro.

Los de Burgos, según Vicente de Cadenas: Escudo cortado: 1º, en campo de azur, un vuelo de plata, y 2º, en campo de sinople, dos puñales de plata, encabados de oro, puestos en faja.

Los de las casas de Lleida y Tortosa usan: Escudo de azur, con una flor de lis de oro y cuatro crecientes de plata, apuntados al centro. En el jefe seis estrellas de plata, cuatro en faja y las otras dos bajo los extremos de ésta.

Otros, en Aragón, traen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un águila de sable, y 2°, en campo de gules, cinco lanzas de plata.

Otros de Aragón, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de plata, medio vuelo de azur, puesto en faja.

Otros: En campo de oro, un medio vuelo bajado de azur, y surmontado de una estrella del mismo color.

Otros: En campo de azur, un medio vuelo bajado y contornado de oro. Bordura de ocho piezas de oro.


