Alfaro
El apellido Alfaro es un apellido de origen toponímico de gran antigüedad, con una fuerte raíz histórica vinculada a la Reconquista y una posterior expansión señorial por toda la península ibérica y el continente americano. El apellido procede de la histórica ciudad de Alfaro, situada en la comunidad autónoma de La Rioja.
El linaje como apellido fue adoptado por los primeros caballeros e hidalgos que tomaron parte en la reconquista de la plaza o que heredaron tierras y señoríos en dicha jurisdicción, extendiéndose rápidamente a los reinos vecinos.
En Aragón y Navarra miembros del linaje Alfaro sirvieron a los monarcas aragoneses y navarros, fundando casales nobles en la zona de las Cinco Villas (Zaragoza) y en la merindad de Tudela.
En Castilla la Nueva y Murcia: especialmente célebre fue la rama que se asentó en Alcaraz (Albacete). De este solar manchego dimanaron importantes líneas que pasaron a la conquista y repoblación del Reino de Murcia y del Reino de Granada, alcanzando cargos de regidores, alcaldes y familiares del Santo Oficio.
La hidalguía de los Alfaro quedó ampliamente demostrada a lo largo de los siglos. Sus miembros litigaron sus ejecutorias de nobleza en la Real Chancillería de Valladolid y en la Real Chancillería de Granada, e ingresaron en las prestigiosas órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y Carlos III.
Armas

Sus primitivas armas son: En campo de oro, dos palos de sinople.

Originario de Aragón, radicado en La Rioja, Castilla y Andalucía, pasado a América: Escudo partido, 1º de oro, dos palos de sinople, y 2º de azur, un creciente ranversado de plata.

Los de Aragón y Murcia: Escudo partido: 1º, en campo de oro, dos bastones nudosos de sinople, puestos en palo y en faja, y 2º, en campo de azur, un creciente ranversado de plata.

Escudo partido, 1º de oro, tres palos de sinople, y 2º de azur, un creciente ranversado de plata.

Escudo partido: 1º, de azur, un creciente de plata ranversado, y 2º, de oro, tres palos de sinople.

Escudo partido: 1º, de sinople, tres palos de oro, y 2º, en campo de azur, un creciente de plata.

Una rama de Zaragoza: Escudo partido: 1º, de oro, tres palos de sinople recortados, y 2º, de azur, un creciente de plata.

Los de Arguedas, en Navarra: En campo de gules, cuatro bandas de oro cargada, cada una, de un lobo andante de sable y, entre ellas, diez y ocho armiños de sable.

Otros de Arguedas: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, una banda de plata cargada de dos lobos de sable, y 2º y 3º, de gules, una faja de oro.

Los de Vizcaya: Escudo partido: 1º, en campo de azur, una cruz versada de plata, 2º, en campo de oro tres palos de sinople.

Otros: En campo de azur, un castillo de oro acompañado de dos llaves de oro, una a cada lado, y saliendo de la puerta, una cadena de hierro.

Los de Portugal, que descienden de los Señores de Vizcaya: En campo de gules, tres pescuezos, con sus cabezas de serpiente de plata, enlazados y atados de oro y, la del medio, montante, con las de los lados contramirandose.


