Alfique
El apellido Alfique es un linaje de una extraordinaria rareza, hondo calado histórico y un origen lingüístico netamente toponímico, ligado a la historia de la frontera y la repoblación de la Corona de Castilla durante la Baja Edad Media.
Se trata de un apellido de naturaleza locativa (nacido a partir del nombre de una propiedad, paraje geográfico o fortificación medieval) que experimentó una notable fijeza gráfica en el sur peninsular (Andalucía) antes de dar el salto al continente americano.
Al igual que la inmensa mayoría de los apellidos castellanos que comienzan con la sílaba "Al-", deriva directamente del artículo determinado árabe (al-, "el" o "la"). La segunda parte del vocablo procede de términos arquitectónicos o geográficos vinculados a construcciones rurales, pasos de agua, o pequeños enclaves agrícolas fortificados (alquerías) que abundaban en los reinos de Jaén, Córdoba y Granada. Nació bajo la fórmula original "de Alfique". Se otorgaba originalmente a los caballeros hidalgos o repobladores que recibían en el reparto real tierras, heredades o el señorío menor de un paraje caracterizado por este nombre, adoptando el topónimo como apellido familiar hereditario para certificar la posesión de la tierra.
Las casas más antiguas documentadas de este linaje de grafía exacta radicaron históricamente en Andalucía, con focos de gran arraigo y solera en la provincia de Huelva y zonas limítrofes de Sevilla. Sus miembros formaron parte del estamento de la pequeña nobleza local o hidalgos de cuño concejil, ejerciendo cargos menores en la administración de sus municipios.
Armas

En campo de gules, dos lobos, de oro, pasantes y puestos en palo.

Otros: En campo de gules, una noria, de oro.


