Aliaga

Versión de impresión

El linaje Aliaga (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Aliaga, d'En Aliaga, Aliagas o latinizada de Aliaga) constituye una preclara, nobilísima e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzonía aragonesa de solar conocido, capitanes de conquista, caballeros de las órdenes militares, fundadores de ciudades y magistratura concejil en el Reino de Aragón, el Reino de Valencia, el Reino de Murcia, el Principado de Cataluña y el Virreinato del Perú, cuyo primitivo casal solariego radicó en la histórica villa turolense de Aliaga (a orillas del río Guadalope), desde donde marchó Alonso de Aliaga desde Jaca para sumarse a las huestes del rey don Jaime I el Conquistador, alcanzando célebre renombre al rendir en seis días el castillo de Domeño, pasando sus sucesores a Alicante —donde fueron insaculados por Fernando el Católico en el saco menor de ciudadanos—, poblando la ciudad de Lorca en Murcia y proyectando al Perú al ilustre conquistador Jerónimo de Aliaga a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede del sustantivo botánico romance y aragonés aliaga (derivado del hispanoárabe al-šabbāba o del árabe hispánico al-yuláq, influido por étimos ibéricos o prelatinos para designar a la Ulex parviflorus, arbusto espinoso de flores amarillas sumamente abundante en las serranías del Sistema Ibérico).

La estirpe adoptó el nombre propio de la villa y fortaleza de Aliaga, situada en las estribaciones montañosas de las Cuencas Mineras (provincia de Teruel), en una hoz estratégica labrada por las aguas del río Guadalope.

En esta plaza, históricamente vinculada a la encomienda de la Orden de San Juan de Jerusalén, los infanzones de Aliaga mantuvieron su casal solariego de piedra de sillería almenada con enterramiento de armas en la iglesia parroquial, disfrutando de privilegios de inmunidad y nobleza de sangre.

En los cartularios medievales, procesos de las Cortes de Aragón y censos forales alternó la forma canónica Aliaga con la variante plural de linaje Aliagas y las fórmulas de filiación caballeresca señorial (d'Aliaga o d'En Aliaga), reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la indivisible unidad de su origen solariego.

Quedó consignado en los censos de infanzones de la Real Audiencia de Zaragoza, en los libros de repartimiento foral y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Aliaga).

Procedente de la rama infanzona que se hallaba radicada en la ciudad pirenaica de Jaca, el esforzado caballero Alonso de Aliaga acudió con sus caballos y hombres de armas a ponerse a las órdenes del rey don Jaime I el Conquistador para emprender la toma del Reino de Valencia.

Tal como relata Mosén Jaume Febrer en sus Trovas, don Alonso de Aliaga demostró un valor y una pericia táctica tan singulares que el rey Conquistador le confió el mando y nombramiento de capitán en el sitio del castillo de Domeño (en la comarca de Los Serranos).

Frente a una plaza de difícil acceso y férrea guarnición sarracena, don Alonso condujo el asalto con tal resolución militar que logró la capitulación y rendición total de la fortaleza en un plazo de menos de seis días.

El monarca premió su heroísmo con amplias heredades, alquerías francas y casas solariegas en el reparto foral, dejando una dilatada sucesión en la capital valenciana que desempeñó magistraturas concejiles y preeminencias militares.

Descendientes directos de Alonso de Aliaga extendieron el apellido hacia el sur del reino foral, avecindándose en la ciudad y término de Alicante.

En esta plaza se consolidaron como una de las familias rectoras de la administración municipal, ejerciendo judicaturas y almotacenías.

Dos siglos después de la conquista, refrendando su esclarecida calidad y nobleza cívica, los caballeros de la casa de Aliaga fueron formalmente insaculados por el rey don Fernando el Católico en el saco menor de ciudadanos de la ciudad de Alicante, prerrogativa reservada a las familias de nobleza patricia y probada limpieza de sangre para la provisión de los oficios de gobierno concejil.

Desde el Reino de Valencia, miembros de esta estirpe pasaron a la repoblación militar del Reino de Murcia, estableciendo un prominente casal solariego en la histórica e inexpugnable ciudad fronteriza de Lorca.

El insigne historiador y tratadista murciano don Francisco Cascales, en sus Discursos Históricos de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Murcia, dedica amplio estudio a esta casa, considerando a los Aliaga de Lorca como originarios directos del Reino de Valencia (a través del solar aragonés), haciendo hincapié en su continuo servicio militar frente a las incursiones procedentes del reino nazarí de Granada y en sus sucesivos enlaces con la nobleza de regidores lorquinos.

Una rama del linaje pasó a las Indias Occidentales en los albores del siglo XVI, descollando de forma universal la figura del capitán y conquistador Jerónimo de Aliaga y Ramírez (nacido en Segovia, de la estirpe de los Aliaga aragoneses).

Pasó al Perú con Francisco Pizarro, siendo uno de los legendarios Trece de la Fama de la Isla del Gallo y cofundador de la Ciudad de los Reyes (Lima) en 1535.

En el reparto fundacional de Lima, recibió un solar colindante al Palacio de Gobierno, sobre el cual levantó la célebre Casa de Aliaga (la mansión habitada más antigua de América por una misma familia en línea continua).

Sus descendientes ostentaron los títulos de Marqueses de Zelada de la Fuente y Condes de San Juan de Lurigancho, ocupando las más altas magistraturas de la Real Audiencia de Lima y el ejército virreinal.

Miembros de la estirpe mantuvieron posesiones alodiales, casas solariegas y vínculos de parentesco en tierras de Lleida (especialmente en la Franja limítrofe con Aragón), el campo de Tarragona y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de somatén y hueste real.

Ramas de esta casa fijaron residencia en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña constan inscripciones de individuos del apellido bajo la grafía Aliaga y d'Aliaga como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Además de sus señoríos en Domeño, Alicante y la capital foral, caballeros de este apellido mantuvieron presencia en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña.

Justificaron su infanzonía y nobleza de sangre ante la Real Audiencia de Zaragoza, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Valencia, Murcia, Barcelona y Lima para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Santiago, Calatrava, Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III)


Armas

Escudo de armas

Los de Valencia y Navarra traen: En campo de oro, una banda o cotiza, de sable, y debajo de ella, una mata de aliaga de sinople.

Escudo de armas

Los de Aragón y Castilla, traen: En campo de oro, una banda o cotiza, de sable, acompañada en lo algo de una mata de aliaga, de sinople, y en lo bajo, de tres cabezas de águila con los pescuezos, puestas una en palo y dos en sotuer.

Escudo de armas

Los de Aragón, Valencia y Murcia, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de plata, una mata de aliaga floreteada de gules, que sostienen dos osos al natural, empinados y afrontados.

Escudo de armas

Los de Aragón, Valencia y Murcia, según Gracia Dei, traen: En campo de plata, una mata de aliaga de sinople, que sostienen dos osos de sable, empinados y afrontados.

Escudo de armas

Los de Vizcaya: En plata, una cruz de Calatrava, de gules, angulada de hierros de lanza de sable, con las puntas hacia fuera, cuyos cabos son de oro.

Escudo de armas

Según José Vilar y Psayla, usaron también: En campo de plata, una aliaga de gules, puesta en abismo, sostenida por dos lobos empinantes.

Escudo de armas

Según Lozano los de Vizcaya: En plata, una cruz de Calatrava, de azur, angulada de hierros de lanza de sable, con las puntas hacia fuera, cuyos cabos son de oro.

Escudo de armas

Otros traen: En campo de gules, una mata de aliaga de sinople, que sostienen dos osos al natural, empinados y afrontados; orla con unos eslabones, de oro.  

Escudo de armas

Otros traen: En campo de gules, una mata de aliaga de sinople, que sostienen dos osos al natural, empinados y afrontados; orla con ocho aspas, de oro.

Escudo de armas

Otros,  traen: En campo de plata, una mata de aliaga de sinople, que sostienen dos osos de sable, empinados y afrontados, debajo de los osos dos jabalíes de sable, parados y afrontados.

Escudo de armas

Otros traen: En campo de plata una banda de oro, perfilada de azur, acompañada de una mata de aliaga en la parte superior y tres cabezas de grifo, de azur, puestas dos y una en la punta o parte inferior del escudo.

Escudo de armas

Otros Aliaga, asentados en Aberca, traen: En campo de sinople, un castillo, de oro, con una mujer, en su homenaje.

Escudo de armas

Hay algunas ramas de este linaje que traen: En campo de plata, una aliaga de gules, puesta en abismo, sostenida por dos osos empinantes.