Almela
El linaje Almela (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos y armoriales como d'Almela, Armela, Almelas o Almeler) constituye una destacada estirpe toponímica y botánica de probada nobleza, hidalguía y arraigo en el Reino de Valencia dentro de la Corona de Aragón, con primitivas raíces en el Principado de Cataluña y el Reino de Aragón, y con posterior proyección hacia Murcia y la Corona de Castilla a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede del término fitonímico romance catalán y valenciano almela (variante dialectal histórica de ametlla o almetla, «almendra» o el «almendro»)
Surgió en la época altomedieval como designación locativa a partir de masías solariegas, heredades rústicas (Mas d'Almela) o términos caracterizados por arboledas de almendros, consolidándose en los protocolos notariales y censales forales a partir de los siglos XIII y XIV como apellido hereditario de solar conocido.
Tras la conquista de Valencia por el rey don Jaime I de Aragón, caballeros y pobladores de este nombre recibieron tierras y caballerías de feudo registradas en el Llibre del Repartiment.
Solares en la Plana de Castellón y l'Alcalatén: La casa matriz y de mayor lustre foral radicó en Castellón de la Plana, Vila-real, L'Alcora y Borriana, donde los Almela constituyeron una de las principales familias de caballeros, generosos y hacendados.
Ramas secundarias establecieron casales en Sagunto (Morvedre) y en la ciudad de Valencia, desempeñando de forma continuada oficios de jurados (jurats), escribanos de cámara, abogados de la ciudad y administradores de rentas reales.
Se documentan ramas hidalgas en Xàtiva, Gandia, Orihuela y el Reino de Murcia, vinculadas al gobierno municipal y a las milicias concejiles.
Miembros de la estirpe tuvieron continuada participación y asiento en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia celebradas a lo largo de los siglos XVI y XVII.
Caballeros de este linaje obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y mercedes de Caballero del Reino de Valencia concedidas por los soberanos de la Corona de Aragón y de la Monarquía.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Valencia y Murcia, así como para acceder a beneficios canonicales, preeminencias concejiles y colegiaturas de juristas en la Corona de Aragón.
Armas
Según Suárez Noguera, los de Valencia traen: De oro, un árbol de sinople; bordura de gules con ocho flores de lis de oro.


