Aloi, Aloy
El linaje Aloy (con su variante gráfica tradicional Aloi o d'Aloy) constituye una estirpe patronímica de probada nobleza, arraigo e infanzonía en los territorios de la antigua Corona de Aragón, con solares históricos de notable antigüedad en el Principado de Cataluña y en el Reino de Mallorca, así como ramificaciones en el Reino de Valencia, el sur de Francia e Italia.
La mayoría de los filólogos y tratadistas onomásticos (entre ellos Francesc de Borja Moll) derivan el apellido del nombre propio Eloi o Eligio, procedente del latín eclesiástico Eligius (derivado del verbo eligere, «el elegido» o «el escogido por Dios»).
En los protocolos notariales y censos bajomedievales alternaron indistintamente las grafías Aloy, Eloy, Aloi y d'Aloy, consolidándose Aloy como la forma hegemónica en el ámbito lingüístico catalán y balear.
Las referencias señoriales más destacadas sitúan una casa matriz de gran antigüedad en Vilamitjana y el valle de Castellbò (comarca del Alt Urgell / Pallars, Lleida). De este solar dimanó don Juan Bautista de Aloy, gobernador del Vizcondado de Castellbò, elevado a la dignidad de Noble del Principado de Cataluña en 1680.
Otra rama de probado estamento militar radicó en Figueres y el Baix Empordà; a esta línea perteneció don José Aloy y de Pértoles, armado caballero del Principado de Cataluña a finales del siglo XVIII.
En los censos y fogatges catalanes de 1497 y 1553 constan diversas familias Aloy avecindadas en Barcelona, Vic y Manresa, vinculadas tanto al estamento de ciudadanos honrados como al artesanado mayor y la escultura gótica (destacando en el siglo XIV el insigne maestro escultor Aloy de Montbrai).
El linaje se estableció en Mallorca desde los primeros momentos de la conquista por el rey Jaime I de Aragón. La tradición genealógica balear (recogida por cronistas como Vicente Mut y Joaquín María Bover) vincula su asentamiento primitivo al caballero Roldán Loy (o Aloy), alférez del conde don Nuño Sánchez, quien recibió heredades en el reparto general de tierras.
Durante la época medieval y la época de la Monarquía, los Aloy levantaron casas solariegas en Palma de Mallorca, Porreres, Campos, Manacor y Sóller, interviniendo continuadamente como jurados, consejeros del Gran i General Consell y vegueres de la isla.
Caballeros de la casa Aloy concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, destacando su asistencia a las Cortes de 1701 y 1705.
En el Reino de Mallorca, miembros de este linaje probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de honor, figurando Gabriel Aloy Vaquer como oficial calificado ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de Mallorca en 1754.
Asimismo, miembros de las ramas valencianas y catalanas obtuvieron reconocimientos de hidalguía para el desempeño de escribanías de cámara y regidurías concejiles.
Armas
Según F.X. de Garma y Durán los Aloi, de Vilamitjana, traen: En campo de gules, un escudo redondo puesto de lado y en banda cargado de una espada de plata, guarnecida de oro, puesta en barra.
Otros, de Vilamitjana, ostentan: En campo de gules, un escudo de oro cargado con una espada de plata guarnecida de oro.
Según Ferran de Sagarra, otros de Vilamitjana, traen: En campo de gules, una espada de plata, guarnecida de oro, y puesta en banda, atravesando un anillo de oro y adiestrada de un bezante del mismo metal.
Según Francisco Alós, traen: en campo de gules, un vuelo de plata, cargado de un anillo de oro y surmontado de una estrella del mismo metal.


