Altet
El linaje Altet (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Altet, d'En Altet, Altell, Alted o latinizada de Alteto) constituye una noble, singular y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de conquista, Ciutadans Honrats, magistratura foral y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitiva cuna toponímica y solar matriz radicado en el lugar histórico de Altet (agregado al término de Tàrrega, en la comarca del Urgell, provincia de Lleida), desde donde sus varones se sumaron en el siglo XIII a las huestes del rey don Jaime I el Conquistador para la conquista y repoblación del reino foral de Valencia, arraigando con fuerza en las comarcas centrales y meridionales de Valencia y Alicante, y siendo formalmente reconocidos en el estamento patricia por merced regia al haber sido insaculados en el saco menor de ciudadanos por privilegio del rey Felipe III (según consigna el genealogista e informador de nobleza Vidal), extendiendo asimismo casales hacia la comarca de la Plana y Barcelona a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del adjetivo y sustantivo romance catalán altet, diminutivo orográfico derivado del latín altus / *altittus («altillo, cerro, colina o promontorio elevado»), término descriptivo empleado durante la repoblación medieval para designar un núcleo de población, atalaya o casa solariega erigida sobre un relieve o elevación dominante del llano circundante.
La estirpe adoptó el nombre propio del lugar de Altet, histórico núcleo de población situado en la comarca del Urgell (término municipal de Tàrrega, provincia de Lleida), sobre las llanuras agrícolas que lindan con la Segarra.
Los señores y caballeros de este casal levantaron su primitivo caserón solariego al amparo de la antigua torre y fortificación del enclave, disfrutando de enterramiento de armas privativo y posesiones alodiales, acudiendo a las huestes condales y reales.
En las escribanías, censos y protocolos notariales alternó la forma patrimonial canónica Altet con las variantes ortográficas afines Altell, Alted (frecuente en comarcas del sur valenciano), y las fórmulas de filiación señorial (d'Altet o d'En Altet), reconociéndose en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los cartularios comtales de Urgell, en los libros de repartimiento foral y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre (de Alteto).
Las referencias documentales y notariales sitúan los casales más remotos en la provincia de Lleida, con principal núcleo en las tierras de Urgell y la Segarra.
En estas comarcas, los portadores del apellido ostentaron continuadamente la condición de hacendados alodiales, titulares de censales y personas distinguidas del estamento de propietarios agrícolas y caballeros.
En el célebre censo general de hogares de Cataluña de 1553 (fogatge), constan formalmente registradas familias bajo el apellido Altet en las veguerías de Urgell, Cervera y comarcas limítrofes, gozando de exención de pechas pecheras por fuero de nobleza de sangre y figurando calificados en sus comunidades como personas de condición generosa.
Ramas del linaje pasaron a la ciudad condal de Barcelona, donde sus miembros ingresaron en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
Durante las decisivas campañas militares conducidas por el rey don Jaime I el Conquistador, esforzados caballeros de la casa de Altet acudieron desde tierras leridanas al frente de sus escuderos y mesnadas para sumarse a la reconquista y asentamiento cristiano del Reino de Valencia.
Por sus servicios de armas en los asedios de fortalezas y en la pacificación del territorio, el soberano los favoreció en el reparto foral con casas francas y haciendas de cultivo.
La estirpe echó profundas raíces en el reino foral, fijando solares señoriales en:
Provincia de Valencia: Con destacada presencia en la capital foral y en villas de la comarca de la Ribera del Xúquer y la Costera, donde sus miembros desempeñaron el regimiento concejil.
Provincia de Alicante: Con notable arraigo en las comarcas del Vinalopó y l'Alacantí, donde fundaron mayorazgos y concertaron alianzas con la nobleza de conquista.
El tratadista y genealogista Vidal recoge la memoria de este noble linaje, haciendo constar expresamente que los caballeros de la casa de Altet alcanzaron el insigne privilegio de ser insaculados en el saco menor de ciudadanos.
Dicha concesión, promulgada por Real Privilegio del rey Felipe III, acreditaba en juicio solemne la limpieza de sangre, la legitimidad de cuna y la ejecutoria de hidalguía de sus titulares, habilitándolos con exclusividad para acceder por insaculación y sorteo a los oficios de gobierno, jurados, justicias y magistraturas preeminentes de la administración foral.
Además de sus solares en Alicante y Valencia, caballeros de este apellido mantuvieron presencia en la capital del reino y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la familia avecindados en tierras aragonesas mantuvieron las prerrogativas de la infanzonía militar de carta y sangre, gozando de exención de pechas pecheras y derecho de portar armas de guerra.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas

En campo de plata, un monte de sinople cargado de una faja de gules que lo atraviesa, en punta un brazo desnudo al natural, que sostiene un palo en la mano.


