Amat

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El linaje Amat (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Amat, d'En Amat, Amato, Amati o latinizada de Amato) constituye una de las más nobilísimas, esclarecidas e inmemoriales estirpes de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta nobleza feudal carolingia, caballeros de conquista, próceres titulados, virreyes, barones de sangre y señores de justicia en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, el Reino de Cerdeña, el Reino de Aragón y el conjunto de la Monarquía Hispánica, cuyas primitivas casas matrices arrancan en los siglos XI y XII al servicio de los condes de Barcelona con casas preeminentes en Barcelona, Girona y el Vallès (con gran señorío en Terrassa y Viladecavalls), desde donde sus caballeros acompañaron a Alfonso I el Batallador en la toma de Zaragoza en 1118 y a don Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, descollando Bernardo Amat y sus hijos al expulsar a los sarracenos de Elda y recibir los homenajes de Elx, propagando ramas en Bocairent, Mallorca, Cerdeña (marqueses de San Filippo), Castilla y Andalucía (Huécija), culminando en el siglo XVIII con títulos de grandeza como el marquesado de Castellbell, el marquesado de Castellmeià, la baronía de Maldà y Maldanell, la célebre figura del virrey del Perú don Manuel de Amat y Junyent y el insigne cronista Rafael d'Amat i de Cortada a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede de forma directa del nombre de pila medieval catalán y romance Amat, derivado a su vez del latín tardío y clásico Amatus (participio pasivo del verbo amare, cuyo significado literal e indiscutible es «amado, querido, bienquisto, el que es objeto de amor y gracia divina»).

Empleado profusamente en el ámbito pirenaico y condal catalán desde los siglos X y XI tanto por su valor afectivo familiar como por su connotación cristiana de devoción, se transformó tempranamente en apellido patronímico hereditario de linaje para designar a los hijos, sucesores y solar de don Amat.

En los diplomas comtales, procesos de insaculación y actas de Cortes alternó la forma patrimonial canónica Amat con las fórmulas caballerescas de filiación señorial (d'Amat o d'En Amat), las variantes mediterráneas e itálicas con desinencia vocálica Amato y Amati (frecuentes en los registros sardos y sicilianos), y las grafías latinizadas de cancillería (de Amato), reconociéndose en todos los tribunales de hidalguía la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en los cartularios de la Catedral de Barcelona, en el Llibre del Repartiment de València, en los libros del estamento noble de Mallorca y Cerdeña, y en los registros de la Real Cancillería desde los siglos XI y XII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

La estirpe mantiene uno de los abolengos más documentados del Principado de Cataluña. Ya en los siglos XI y XII constan caballeros Amat interviniendo en donaciones alodiales, juramentos de fidelidad y firmas testamentarias de los condes de Barcelona (desde Ramón Berenguer I hasta Ramón Berenguer IV).

En la comarca barcelonesa del Vallès, los señores de Amat consolidaron un vasto dominio solariego e influencia política, destacando sus casales y castillos en los términos de Terrassa y Viladecavalls.

A este tronco señorial y a sus alianzas patricias se vinculan insignes patrimonios históricos, como la célebre y monumental Casa Alegre de Sagrera en Terrassa, solaricia residencia de linajes emparentados que personificó el poder y el refinamiento artístico de la estirpe.

Paralelamente, en la diócesis y comarca de Girona floreció una rama hidalga de gran antigüedad, cuyos caballeros sirvieron en las levas del obispado y en la custodia militar de las comarcas ampurdanesas.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan registrados hogares bajo la grafía Amat y d'Amat en Barcelona, Girona, Terrassa y comarcas limítrofes como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

En los albores del siglo XII, la espada de los Amat brilló en la gran ofensiva de la Reconquista aragonesa: el esforzado caballero Ramón Amat tomó parte principal junto al rey don Alfonso I el Batallador en el asedio y memorable conquista de la ciudad de Zaragoza en el año 1118, siendo recompensado con franquicias militares.

Más de una centuria después, otro esforzado capitán del mismo nombre, Ramón Amat, se distinguió con singular denuedo en las campañas militares conducidas por el rey don Jaime I el Conquistador, participando en los choques de vanguardia en la Corona de Aragón.

En las célebres Trovas de Mosén Jaume Febrer se glosa con sumo encomio la figura del caballero catalán Bernardo Amat y de sus valerosos hijos.

Hallándose en la frontera meridional valenciana cercada por las tropas sarracenas, Bernardo Amat y sus vástagos condujeron un ataque tan intrépido que obligaron a los moros a levantar el asedio y retirarse desordenadamente de la villa y fortaleza de Elda (Alicante).

En premio a tan señalado auxilio y a sus continuadas proezas bélicas, el rey don Jaime I el Conquistador otorgó a Bernardo Amat y a sus hijos los homenajes feudales, castillos y ricas tierras de Elx y de Elda, donde quedaron definitivamente establecidos, fundando un ilustre casal solariego foral que se perpetuó en dilatada descendencia.

Descendientes de Bernardo Amat multiplicaron sus ramas por tierras alicantinas y valencianas.

Una de las líneas más principales floreció en la histórica villa de Bocairent (partido judicial de Ontinyent, Valencia). De este casal procedió Urias Amat, hidalgo natural de Bocairent que pasó al Reino de Granada como poblador militar del lugar de Huécija (partido judicial de Canjáyar, Almería); allí se le repartieron suertes y ventajas de tierra franca, ejerciendo la máxima magistratura concejil de alcalde ordinario de Huécija en los años 1581 y 1593.

Caballeros de la casa Amat pasaron a las Islas Baleares, integrándose de pleno derecho en el estamento de la alta nobleza mallorquina y en el Gran i General Consell, concertando alianzas con los principales linajes de la isla.

En la isla de Cerdeña, incorporada a la Corona de Aragón, la estirpe arraigó con excepcional grandeza señorial a través de la celebérrima rama de los Amat de San Filippo.

Se convirtieron en una de las casas feudales más poderosas, respetadas y con mayor acumulación de títulos nobiliarios, baronías y gobernaciones de la isla sarda.

Diversas ramas de los Amat cruzaron los límites forales, avecindándose en tierras de Castilla la Nueva, La Mancha y Andalucía, donde fueron reconocidos en el estado noble.

La lealtad inquebrantable y los insignes servicios prestados por el linaje a los reyes de España fueron recompensados con las más altas dignidades:

Grandes Títulos del Linaje:

Marquesado de Castellbell: Concedido por el rey Felipe V en 1702 a don José de Amat y de Planella.

Marquesado de Castellmeià: Dignidad concedida para premiar los servicios políticos y militares de la casa.

Baronía de Maldà y Maldanell: Histórico señorío jurisdiccional catalán elevado al rango nobiliario.

Manuel de Amat y Junyent (1707–1782), Virrey del Perú: Nacido en Vacarisses (Barcelona), fue un esclarecido aristócrata y estratega militar, caballero de la soberana Orden de San Juan de Jerusalén (Malta) con grado de teniente general. Ejerció como Gobernador de la Capitanía General de Chile (1755–1761) y, posteriormente, como el célebre y reformador Virrey del Perú (1761–1776) bajo el reinado de Carlos III. Su gobierno transformó Lima con trascendentales reformas defensivas y monumentales obras arquitectónicas (la plaza de toros de Acho, el paseo de Aguas y la Alameda de los Descalzos).

Rafael d'Amat i de Cortada (1746–1819), Barón de Maldà: Preclaro noble barcelonés, recordado universalmente como el Barón de Maldà. Célebre tratadista y escritor, autor de la monumental obra Calaix de sastre (cincuenta y dos volúmenes manuscritos), considerada uno de los diarios personales y testimonios costumbristas, sociales y lingüísticos más importantes de la literatura catalana del siglo XVIII.

Además de sus señoríos feudales, miembros de la familia Amat ingresaron en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

Además de sus solares en Elda, Elx y Bocairent, caballeros de este apellido mantuvieron presencia continuada en la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.

Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el Gran i General Consell de Mallorca, en los Stamenti de Cerdeña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Mallorca y la Chancillería.

Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia, Mallorca, Zaragoza y Lima para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (San Juan de Jerusalén / Malta, Santiago, Calatrava, Montesa y Carlos III).


Armas

Escudo de armas

Los Amat del solar de Palou, en Cataluña, traen: Escudo de azur, con un sol de oro cantonado de cuatro estrellas de seis puntas, de plata.

Escudo de armas

Los Amat, de Sabastida, también en Cataluña, ostentan: Escudo de oro, con dos palos de gules; partido también de oro, con media águila de sable.

Escudo de armas

Los de la provincia de Alicante y algunos de la de Valencia, traen: En campo de oro, un ave de azur, de siete cabezas.

Escudo de armas

Los Amat, de Castellbell, de Cataluña, traen: Escudo de gules, con un brazo desnudo, de carnación naciente de una nube fija del flanco siniestro, empuñando una espada desnuda de plata, y bordura componada de plata y gules, de dieciséis piezas; cortado de azur, con tres fajas ondeadas de plata.

Estas mismas armas los que hicieron asiento en la villa de L'Alcudia (de Carlet), de la provincia de Valencia.

Estas mismas armas usan también algunas líneas de Castilla.

Escudo de armas

Otros Amat, de Castellbell, de Cataluña, traen: Escudo de gules, con un brazo desnudo, de carnación naciente de una nube fija del flanco siniestro, empuñando una espada desnuda de plata, cortado de azur, con tres fajas ondeadas de plata; bordura componada de plata y gules, de dieciséis piezas.