Ametller, Amejir, Ameller, Amelli, Ameler, Amell
El linaje Ametller (con sus múltiples variantes gráficas, fonéticas y dialectales históricas documentadas en protocolos notariales y armoriales como Ameller, Amejir, Ameler, Amell, Amelli o d'Ametller) constituye una estirpe de probada antigüedad, nobleza y arraigo en los territorios de la antigua Corona de Aragón, con solares matrices en el Principado de Cataluña y en el Reino de Mallorca, así como ramificaciones en el Reino de Valencia y posterior proyección peninsular e indiana a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente de la voz catalana ametller / ameller (el almendro, árbol frutal de gran arraigo en la agricultura mediterránea), derivada a su vez del latín vulgar *amandularius, procedente del latín clásico amygdalus (y este del griego clásico amagdále).
Surgió en la Alta Edad Media como sobrenombre locativo aplicado a caballeros, hacendados o propietarios de heredades, masías o términos rurales caracterizados por la presencia o cultivo de almendros (l'Ametller / l'Ameller).
Variantes gráficas y fonéticas:
Ametller / Ameller: Formas estándares en lengua catalana (con la alternancia fonética entre el grupo -tl- / -ll- habitual en las comarcas orientales e insulares).
Amell / Amelli: Variantes contractas o desinenciales romances frecuentes en censos medievales de Barcelona y el Penedès.
Amejir / Ameler: Adaptaciones fonéticas y notariales arcaicas registradas en protocolos castellanos y de frontera en los siglos XVI y XVII.
Solares en el Maresme, Girona y el Vallès: Las referencias más remotas sitúan casas solariegas y de hidalguía en la comarca del Maresme (destacando casales históricos en Arenys de Mar, Mataró y Calella), en el Gironès y en el Vallès desde los siglos XIII y XIV.
Ramas de esta familia se avecindaron en la ciudad condal, figurando inscritas en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo activamente en las magistraturas del Consell de Cent y en los gremios mayores.
En los censos y fogatges medievales de Cataluña (1497 y 1553), constan empadronadas diversas familias Ametller, Ameller y Amell en localidades de Barcelona, Girona, Tarragona y Lleida, ostentando la condición de hombres de paraje y propietarios de casas fuertes.
Caballeros de este apellido pasaron a las Islas Baleares tras la conquista de Mallorca y Menorca por los monarcas de la Corona de Aragón.
En la isla de Menorca (particularmente en Ciutadella y Maó), la rama de los Ameller formó parte del estamento noble insular, con caballeros que desempeñaron los cargos de jurados, clavarios y procuradores reales de la isla durante los siglos XVII y XVIII.
A Valencia pasaron los Ameller, sirviendo al rey don Jaime I “el Conquistador”, quien en premio de la ayuda que le prestaron los heredó en Valencia, Alzira, Carcaixent y otros lugares.
Miembros del linaje concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas a lo largo de los siglos XVI y XVII.
En 1702, caballeros de esta casa obtuvieron confirmaciones de la dignidad de Caballero del Principado de Cataluña por parte de la Corona.
En el siglo XVIII y principios del XIX destacó don Antoni Ametller, jurista y magistrado de la Real Audiencia, así como miembros de la familia que sirvieron como oficiales de marina y letrados en la administración regia.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Barcelona y Mallorca, así como para acceder a preeminencias concejiles y canonjías.
Armas
Los Ametller, de Bañoles, traen: Escudo de gules, con una banda jaquelada de oro y sable, en dos órdenes, y acompañada de dos estrellas de oro.
Otros: Escudo de gules, con una banda jaquelada de oro y sable, en dos órdenes, y acompañada de dos estrellas de oro en lo alto y un árbol (almendro) de sinople en lo bajo.
Según Lorenzo de Padilla traen: Escudo de oro, con un almendro de sinople y bordura lisa de sinople.
Según Hita ostentan: Escudo de oro, con un almendro de sinople, sobre la copa del almendro un chevrón de gules.
En una tumba de Sant Pere de Besalú: De gules, un almendro de sinople.


