Amoedo

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El linaje Amoedo (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y armoriales bajo las fórmulas tradicionales d'Amoedo, de Amoedo, o en sus grafías galaico-portuguesas arcaicas Amoeydo, Amoyedo y Amoeda) constituye una preclara, noble y esclarecida estirpe de matriz netamente toponímica, alodial y de probada hidalguía de sangre en el Reino de Galicia dentro de la Corona de Castilla, con cuna solariega e histórica indiscutible en la comarca de Vigo y tierras de Pazos de Borbén (provincia de Pontevedra), desde donde sus caballeros proyectaron pazos solariegos, ricas mandaciones aforadas y ramas de patriciado concejil hacia el norte de Portugal (Entre Douro e Minho), la corte de Madrid, Andalucía y los virreinatos y repúblicas del Nuevo Mundo a lo largo de la Edad Moderna y la Contemporánea.

El origen de este linaje es rigurosamente toponímico, territorial y militar, procediendo directamente de la parroquia histórica y lugar de San Salvador de Amoedo, perteneciente al término municipal de Pazos de Borbén (en la comarca de Vigo, adscrito históricamente a la jurisdicción de Redondela y a la antigua diócesis de Tui, en la provincia de Pontevedra); en este feraz y protegido enclave de las Rías Baixas, flanqueado por los valles del río Borbén y los accesos a la ría de Vigo, los señores de la tierra y caballeros de mesnada que poseyeron cotos alodiales y caserones fuertes adoptaron la denominación toponímica como apellido patronímico hereditario de solar y condición conocido (de Amoedo / Amoedo); desde este foco original pontevedrés, los Amoedo se consolidaron secularmente como una relevante familia de la hidalguía de pazo gallega, estrechamente vinculada al dominio foral, a la propiedad rústica de viñedos y maizales, al ejercicio de cargos de justicia y escribanía y al servicio en las milicias provinciales; dada la vecindad geográfica, lingüística y dinástica del suroeste gallego con el norte luso, diversas ramas cruzaron el cauce fronterizo del río Miño para asentarse en el Reino de Portugal (especialmente en las comarcas de Monção, Melgaço y Viana do Castelo), donde el linaje conservó idéntico prestigio y grafía (Amoedo); paralelamente, caballeros de esta estirpe se establecieron en la villa y corte de Madrid y en plazas andaluzas como Sevilla y Cádiz, en conexión con el tráfico mercantil y la administración real; a partir de los siglos XVIII y XIX, las corrientes de navegación ultramarina llevaron a distinguidas ramas familiares a arraigar con fuerza en el continente americano, sobresaliendo en Argentina, Uruguay, México y Brasil, donde alcanzaron un notable relieve político, hacendístico, letrado y cultural.

Etimológicamente procede de la toponimia romance gallego-portuguesa sobre una base latina o paleohispánica prerromana: deriva del étimo latino medieval amulletum o admolletum (de mollis / molletum, «terreno blando», «vega húmeda», «tierra fértil y esponjosa de regadío»), o bien, según la corriente de la onomástica gallega medieval, de un antiguo antropónimo o posesivo medieval germánico o bajolatino en genitivo ([villa] Adonemildi o Amonildus > Amoeydo > Amoedo), que designaba la villa rústica o predio familiar originario; en la práctica notarial y escribanil galaica y lusa de los siglos XIV al XVIII, el vocablo se mantuvo con extraordinaria uniformidad fonética y gráfica bajo la forma paroxítona trisilábica Amoedo, precedido frecuentemente en protocolos de la preposición (de Amoedo), consolidándose como cognomento hereditario inalterable de linaje, solar y armas conocido.

Históricamente se distribuyó por la provincia de Pontevedra (con cuna solariega en Pazos de Borbén, parroquia de Amoedo, Redondela, Vigo, Pontevedra capital, Soutomaior, Tui y Baiona), la provincia de Ourense (Ribadavia y comarcas del Ribeiro), el norte del Reino de Portugal (Viana do Castelo, Braga, Monção y Oporto), la villa y corte de Madrid, Andalucía (Sevilla y Cádiz), y, a partir del siglo XVIII, en el Virreinato del Río de la Plata y las repúblicas hispanoamericanas (Buenos Aires en Argentina, Montevideo en Uruguay, Veracruz y la Ciudad de México, y diversas capitanías de Brasil); en los pazos pontevedreses, los Amoedo integraron el estamento de la hidalguía de pazo y rectoral, ostentando la titularidad de vínculos de mayorazgo menor, foros alodiales y capillas de enterramiento; en la actualidad es un apellido de notable interés histórico, hidalguía y moderada frecuencia demográfica en España y América, conservando su principal núcleo de implantación en Galicia (singularmente en Pontevedra y A Coruña) y en la República Argentina.

A lo largo de la Edad Moderna y la Contemporánea, los miembros de la casa de Amoedo mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la fe pública y el gobierno concejil:

Para salvaguardar su condición de hidalgos de sangre y mantener la exención absoluta del pago de pechos ordinarios, alcabalas, cuarteles reales, tributos foreros y pedidos pecheros del común, miembros de las ramas gallegas acudieron ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y la Real Audiencia del Reino de Galicia, obteniendo Reales Provisiones Ejecutorias y autos de hidalguía que blindaron su fuero noble de solar conocido.

En los concejos y jurisdicciones de Pazos de Borbén, Redondela, Vigo y Tui, desempeñaron secularmente oficios reservados en exclusiva al estamento de hijosdalgo, tales como jueces ordinarios, alcaldes de la santa hermandad por el estado noble, regidores de concejo, procuradores generales y escribanos de número y marina.

En el plano militar, caballeros del linaje integraron los regimientos de milicias provinciales de Tuy y de Pontevedra, participando activamente en la custodia de las rías frente a las armadas enemigas anglo-holandesas y en la defensa de la raya de Portugal en los conflictos dinásticos del siglo XVII.

Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos ante las autoridades eclesiásticas de la diócesis de Tui y del arzobispado de Santiago de Compostela para fundar capellanías colativas familiares, dotar memorias de misas y ejercer oficios de familiares y alguaciles del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito de Santiago de Compostela.

En el continente americano descollaron ramas de extraordinario relieve patricia en el Río de la Plata, contándose ilustres jurisconsultos, médicos, terratenientes y figuras de las letras y la política argentina y uruguaya.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (dentro de las series de Hidalguía, Ejecutorias y Pleitos Civiles); en el Archivo del Reino de Galicia (A Coruña), con abundantes fondos de la Real Audiencia, pleitos de hidalguía y protocolos notariales; en el Archivo Histórico Provincial de Pontevedra (escrituras notariales de Redondela y Vigo desde el siglo XVI); en el Archivo Histórico Diocesano de Tui-Vigo; en el Archivo Histórico Nacional (Madrid), en las secciones de Órdenes Militares e Inquisición; en el Archivo General de Indias (Sevilla); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de la parroquia matriz de San Salvador de Amoedo y templos de Redondela desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron hidalgos y señores forales que fundaron y sostuvieron los pazos y casas solariegas en Amoedo y Pazos de Borbén en los siglos XV y XVI; jueces y regidores perpetuos que gobernaron las jurisdicciones del valle de Borbén y Redondela durante los siglos XVII y XVIII; oficiales de milicias que prestaron distinguidos servicios en las defensas marítimas de Vigo y Baiona; canónigos capitulares y beneficiados eclesiásticos que instituyeron capellanías y fundaciones pías dotadas con rentas alodiales de sus fincas rústicas; y prohombres que en el Río de la Plata destacaron en la magistratura civil, las ciencias médicas y la vida parlamentaria decimonónica.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de solar de hidalguía de sangre notoria inmemorial, hijosdalgos de casa y solar conocido, señores de pazos y caballeros de fuero militar en el Reino de Galicia y la Corona de Castilla, amparada en las Leyes de Castilla y en las ordenanzas forales de hijosdalgo. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros y cargas serviles, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso exclusivo a los oficios concejiles de honor; las Reales Sentencias dictadas por la Real Chancillería de Valladolid ratificaron secularmente su calidad de hidalgos de solar conocido y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.

Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en los pazos señoriales y casonas de sillería de la parroquia de San Salvador de Amoedo y el término de Pazos de Borbén (Pontevedra); en los casales hidalgos de Redondela, Soutomaior y Vigo; en las casas principales de la ciudad de Pontevedra y Tui; en las residencias nobles del norte de Portugal (Viana do Castelo y Monção); en las casas avecindadas en la villa y corte de Madrid; en las casonas de Sevilla y Cádiz; y en las estancias y casonas de mayorazgo de ultramar (Buenos Aires, Montevideo y México).

Su difusión territorial se articuló a lo largo de las rutas fluviales y costeras de las Rías Baixas y la cuenca del Miño hacia el norte portugués, canalizándose paralelamente a través del Camino Real de Galicia hacia la meseta castellana y los puertos atlánticos de Andalucía, enlazando matrimonialmente con esclarecidas familias de la hidalguía de pazo gallega (como los Sotomayor, Troncoso de Lira, Correa y Figueroa), del patriciado letrado y de la burguesía hacendada antes de su plena proyección en las instituciones contemporáneas.


Armas

Escudo de armas

En campo de gules, tres puñales, de plata, puestos en faja.