André
El apellido André (o su variante gráfica Andrés) es un apellido histórico de origen patronímico, derivado directamente de un nombre de pila de gran relevancia en la tradición cristiana europea. Su difusión inicial por la Península Ibérica está estrechamente vinculada a las corrientes migratorias de la Edad Media (la repoblación y las rutas pirenaicas) y a la posterior influencia cultural y comercial con Francia y Portugal.
Al ser un apellido patronímico, significa originalmente "hijo o descendiente de André". Su popularidad medieval se debe a la veneración de San Andrés Apóstol (hermano de San Pedro y primer discípulo de Jesús), lo que motivó que miles de familias sin relación de parentesco adoptaran el nombre del progenitor como apellido fijo a partir de los siglos XII y XIII.
Durante la Edad Media, numerosos caballeros, artesanos y repobladores francos y occitanos cruzaron los Pirineos para asentarse en los reinos de Aragón, Navarra y Cataluña (donde la forma nativa es Andreu), trayendo consigo la variante André.
En Portugal y en amplias zonas limítrofes de Galicia, André es la forma vernácula del nombre y del apellido patronímico, documentándose linajes hidalgos con esta grafía desde el siglo XIV.
A partir del siglo XIX y principios del XX, las corrientes migratorias procedentes de Francia, Bélgica y el norte de Italia (valle de Aosta) introdujeron el apellido con fuerza en países como Argentina, México, Brasil y Cuba, donde hoy cuenta con un arraigo notable.
Armas

Los originarios de Orense y radicados en La Coruña y Cuba usan: En campo de azur, tres víboras mordiéndose la cola y puestas dos y una.

Otros: En campo de gules, una rueda de molino, de oro.


