Angelats, Angelat

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El linaje Angelats (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos y armoriales como d'Angelats, d'En Angelats, Angelades, Angelat o Angelart) constituye una estirpe patronímica de probada nobleza, hidalguía de paraje y arraigo en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con solares históricos de notable relieve en las comarcas pirenaicas y gerundenses, así como ramas secundarias en Barcelona, el Reino de Mallorca, el Reino de Valencia y el Reino de Aragón a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.

Filológicamente deriva de forma directa del nombre de pila catalán medieval Àngel (procedente del latín eclesiástico Angelus, y este a su vez del griego ángelos, «mensajero, enviado celeste, nuncio divino»), al que se le unió el sufijo patronímico colectivo romance -ats (equivalente arcaico del plural o colectivo descendental -ades / -arts).

Surgió en la Alta Edad Media para designar a los «hijos, descendientes o miembros de la familia de Àngel», consolidándose en los protocolos notariales y censales catalanes a partir de los siglos XIII y XIV como apellido patronímico hereditario de linaje e hijosdalgo notorios de sangre.

En los cartularios medievales y procesos de nobleza alternó la forma canónica Angelats con las variantes ortográficas afines Angelat, Angelades, la forma asimilada Angelart, y las fórmulas señoriales de pertenencia caballeresca (d'Angelats o d'En Angelats), reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de hidalguía la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en los censos de hombres de paraje del Principado, en los registros del Consell de Cent de Barcelona, en los protocolos reales de Mallorca y en la Real Cancillería desde el siglo XIV como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

Las referencias documentales más antiguas sitúan casas solariegas y casales de hombres de paraje (homes de paratge) en las comarcas pirenaicas e interiores de la Cataluña Vieja:

El Ripollès: Con antiquísimos casales en la histórica villa condal de Ripoll y en Sant Joan de les Abadesses, vinculados a la custodia militar y patrimonial de los célebres cenobios y colegiatas de la comarca.

La Garrotxa: En la villa de Olot y sus valles circundantes, donde sus señores levantaron casal solariego de piedra almenada con enterramientos de armas privativos.

Osona: En tierras de Vic y sus términos, donde poseyeron heredades rústicas, censales y vínculos de patrocinio eclesiástico.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan inscritas diversas familias Angelats en localidades de Girona, Lleida y Barcelona, ostentando la condición de hacendados del estamento noble rural, terratenientes alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Miembros del linaje se avecindaron en la ciudad de Barcelona y en villas de la comarca del Maresme desde el siglo XV, figurando inscritos formalmente en la matrícula y encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Intervinieron activamente en las corporaciones de jurados, en el comercio marítimo mediterráneo, como consellers en el Consell de Cent y como letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

Se documentan ramas del linaje avecindadas en la ciudad de Palma y en la noble villa de Sóller desde los primeros decenios del siglo XVI, dedicadas con preeminencia al ejercicio de las leyes, la escribanía real, el gobierno foral y la administración de rentas concejiles.

La memoria militar de esta casa alcanzó resonancia heroica en los anales del Reino de Mallorca a través del intrépido capitán Miguel Angelats, capitán de guerra de la villa de Sóller.

En el célebre año de 1561, cuando una formidable armada corsaria berberisca desembarcó sorpresivamente en aquellas costas al mando del temido arráez y renegado calabrés Ochali (Uchali), Miguel Angelats acaudilló a las milicias locales, somatenes y vecinos de Sóller, trabando feroz y sangriento combate contra las partidas sarracenas invasoras.

Su insigne pericia militar y denodada valentía lograron desbaratar a las huestes enemigas, expulsándolas de los litorales y librando a la villa de un devastador saqueo.

Coetáneamente a estas hazañas de armas, en el mismo año de 1561, Juan Angelats ejerció la máxima magistratura política de jurado de la ciudad y reino de Mallorca por el estamento de ciudadanos, interviniendo con acreditada prudencia en las asambleas del Gran i General Consell para la provisión del trigo y la fortificación de las atalayas de la isla.

Procedentes de Cataluña, miembros de esta familia pasaron en época foral al Reino de Valencia, avecindándose en la capital del reino y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon cargos de oficiales reales, jurados (jurats) locales, receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Ramas secundarias avecindadas en villas aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido, gozando de exención de pechas pecheras ante las asambleas forales.

Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron llamamiento, voz y asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas durante los siglos XVI y XVII, así como en el Gran i General Consell de Mallorca y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.

Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y reconocimientos de la dignidad de Caballero del Principado de Cataluña concedidos solemnemente por la Corona.

Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Mallorca, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.

Probaron legitimidad, hidalguía y limpieza de sangre para ejercer cargos de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Mallorca y Valencia, así como para acceder a beneficios eclesiásticos, canonjías y colegiaturas de juristas en la Corona de Aragón.

Vistieron hábitos de las reales órdenes militares de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).


Armas

Escudo de armas

En campo de oro, tres fajas de gules, cargada cada una de una flor de lis de oro.