Antígon, Antígono
El linaje Antígono (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos notariales y armoriales como Antígon, d'Antígon, Antigón o Antigono) constituye una estirpe de probada antigüedad, hidalguía y nobleza en la Corona de Aragón, con solar solariego y principal arraigo en el Reino de Valencia, así como ramas de origen o enlace en el Principado de Cataluña y en el Reino de Mallorca a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Origen clásico y devocional: Procede directamente del nombre propio de estirpe clásica grecolatina Antígonos (Ἀντίγονος, latinizado como Antigonus).
Empleado en la antigüedad y en el ámbito paleocristiano mediterráneo, se conservó en la época altomedieval como nombre de bautismo, consolidándose en los protocolos notariales y cancillerescos de la Corona de Aragón a partir de los siglos XIII y XIV bajo las formas romances Antígon y Antígono.
Las referencias documentales y nobiliarias sitúan casas solariegas y casales de caballeros de este apellido en la ciudad de Valencia, en Sagunto (Morvedre) y en comarcas de la Plana de Castellón, donde sus miembros formaron parte del estamento de caballeros y generosos tras las campañas de conquista y repoblación foral.
Miembros del linaje figuraron avecindados en la capital del reino y en villas de realengo, desempeñando cargos de jurados (jurats), escribanos de cámara, administradores de rentas reales y consellers de los cabildos concejiles valencianos.
Se documentan caballeros y donceles de este nombre enlazados con familias de ciudadanos honrados de Barcelona y en villas foráneas del Reino de Mallorca, vinculados al comercio marítimo mediterráneo y al patronato eclesiástico.
Miembros de la estirpe tuvieron participación y asiento en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo militar de las Cortes de la Corona de Aragón celebradas durante los siglos XVI y XVII.
Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y mercedes concedidas por los soberanos de la Corona de Aragón.
Probaron legitimidad, hidalguía y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el Reino de Valencia, así como para acceder a beneficios eclesiásticos, colegiaturas de juristas y preeminencias forales.
Armas
Según Onofre Esquerdo, los de Valencia traen: En campo de azur, una banda de oro acompañada de dos “efes” del mismo metal.


