Aparicio, Aparicio de Uribe
El apellido Aparicio es un linaje noble de gran antigüedad, hidalguía y prestigio en España. Se trata de un apellido de origen patronímico (Aparicio deriva directamente del nombre de pila homónimo Aparicio, muy popular en la España medieval. Su significado literal hace referencia a los descendientes o "hijos de Aparicio"), con una profunda raíz religiosa y caballeresca, cuyos solares primitivos de rancio abolengo se sitúan en el norte de la península ibérica, desde donde se extendió con fuerza por toda Castilla, el sur de España y el continente americano.
Los cronistas y reyes de armas señalan que las casas solares más antiguas y de mayor nobleza documentada radicaron en las montañas de Santander (Cantabria), en el valle de Toranzo, y en la provincia de Burgos (Castilla). Desde estos enclaves norteños, los caballeros de este apellido sirvieron activamente a los reyes cristianos en las campañas de la Reconquista.
Una de las ramas más célebres del apellido fundó una importante y rica casa solariega en el norte de Extremadura. Los Aparicio extremeños se distinguieron como terratenientes y regidores, probando su nobleza de sangre en repetidas ocasiones.
A partir del siglo XVI, numerosas familias de apellido Aparicio se embarcaron hacia el Nuevo Mundo, estableciendo ilustres ramas familiares en países como México, Perú, Colombia, Guatemala y Argentina. En el ámbito religioso americano destaca la figura del Beato Sebastián de Aparicio (1502–1600), un humilde hidalgo gallego que emigró a México, donde fue un gran promotor de las vías de comunicación y más tarde ingresó en la orden franciscana, siendo venerado por sus milagros.
Armas

Las primitivas del linaje, esto es, las del solar de Aparicio, del lugar de Barruelos (Cantabria), traen: Escudo cortado: 1º, en campo de azur, un castillo, de plata, aclarado de azur y puesto sobre una roca de su color natural, y 2º, en campo de plata, una banda, de sinople, engolada de cabezas de dragones del mismo color, salpicadas de oro y lampasadas de gules; bordura de azur, con ocho veneras, de plata.
Estas mismas armas traen los radicados en Sucre (Bolivia), originarios de Castilla.

Algunos Aparicio, de Castilla, entre ellos los de Toledo, tienen según Frías de Albornoz, traen: En campo de oro, una faja, de gules, cargada de tres bezantes, de plata y acompañada de dos lebreles, de sable, pasantes, en direcciones opuestas.
Estas mismas armas utilizan los de Cataluña, según Vicente de Cadenas.

Otros de Castilla, traen: En campo de plata, una banda jaquelada de oro y gules, acompañada en lo alto de un lucero de azur.

Otros de Castilla, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una campana de oro, batallada de azur.

Los de Extremadura, traen: Escudo cuartelado: 1º, y 4º, en campo de gules, una estrella, de oro, y 2º y 3º, en campo de oro, una cruz floreteada, de gules.

Los de la casa de Torralba de Ribota (Zaragoza) y otras poblaciones de Aragón, traen: Escudo terciado en palo: 1º y 3º, en campo de plata, armiños de sable, puestos en sotuer, y 2º, en campo de gules, un león, de oro que sale del agua y trepa por una roca, de su color natural.
Estas mismas armas usan los de Asturias, según Vicente de Cadenas.

Otros de Torralba de Ribota (Zaragoza), traen: En campo de plata, cinco armiños, de sable, puestos en sotuer.

Los de las villas de Brías (Soria) y Gumiel de Hizán (Burgos), usan: En campo de plata, cinco hojas de parra, de sinople con nervios y contornadas de oro, colocadas en aspa, bordura de gules sin figuras.

Otros, traen: En campo de gules, un cardo al natural, con sus alcachofas, acostado de dos flores de lis de sable; bordura de oro, con cinco flores de lis de azur.

Los de Laredo (Cantabria), según Francisco Lozano, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, cinco estrellas de oro, y 2º, en campo de sinople, sobre ondas de agua de azur y plata, unas peñas y sobre ellas una torre almenada con su homenaje; bordura de oro.

Los radicados en León, usan: En campo de sinople, dos cabezas de mujer, al natural, puestas en faja.

Los radicados en León y Valladolid, usan: En campo de oro, doce cabezas de águila de sable, arrancadas y goteando sangre, con el pico y ojos de oro.

El Marqués de Ciadoncha para los Aparicio de Uribe recoge este otro: En campo de gules, dos torres de plata, unidas por un lienzo de muralla, y en medio de las torres, una estrella de oro; bordura de plata, con diez panelas de sable.

Los Aparicio de Uribe, de la anteiglesia de Abando, según Gonzalo Argote de Molina, traen: Escudo cortado por una faja de oro: 1º, en campo de gules, dos castillos de oro y en medio de ellos una estrella de oro, y 2º, en campo de gules, trece estrellas de oro.

Otros Aparicio de Uribe, traen: En campo de sinople, dos castillos de oro, uno sobre otro, y doce estrellas, también de oro, colocadas de dos en dos, seis a la izquierda y seis a la derecha.


