Arago
El linaje Aragó (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y armoriales bajo las variantes tradicionales Aragón, d'Aragó, de Aragón, o en sus formas arcaicas medievales Aragons, Aragone y de Aragone) constituye una preclara, ilustre y monumental estirpe de matriz toponímica, gentilicia y de secular hidalguía en la Corona de Aragón, profundamente vinculada a las empresas de expansión territorial en el noreste peninsular, proyectando desde sus cunas en Cataluña y el Reino de Aragón casales armeros, ricas mandaciones forales y ramas de infanzonía militar y patriciado concejil hacia el Reino de Valencia, el histórico Rosellón y, en el siglo XIX, hacia la vanguardia científica y política universal.
El origen de este linaje es rigurosamente toponímico, territorial y gentilicio:
Deriva directamente del hidrónimo y topónimo Aragón (el río Aragón, que vertebra los valles pirenaicos occidentales y dio nombre al originario Condado y posterior Reino de Aragón); en su génesis antroponímica, designaba originariamente a caballeros, infanzones, repobladores o miembros de casas hidalgas procedentes de dicho territorio que se establecieron en otras comarcas de la Corona durante la Edad Media (en Pere d'Aragó > Aragó / Aragón).
Las casas solariegas y de armas más arcaicas documentadas en los censos de población eclesiásticos y fiscales (fogatges de los siglos XIV y XV) y en los registros de insaculación foral se sitúan en las provincias de Girona, Barcelona, Castellón y Valencia; en estos territorios, los Aragó se consolidaron como linajes de la nobleza cívica, infanzones de sangre y señores de haciendas alodiales.
Tras las campañas de conquista de Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, el linaje se asentó con extraordinaria fuerza en el Reino de Valencia, señaladamente en la fértil comarca de l'Horta de Valencia y en las tierras del Maestrazgo (Maestrat de Castellón); allí integraron la burguesía rústica terrateniente y el estamento militar foral, ostentando de forma continuada los cargos de jurados (jurats), consellers, justicias y alcaldes reales.
Una de las ramas más insignes y universales del linaje se afincó en la villa de Estagel (en la histórica comarca catalana del Rosellón, desgajada de la Corona tras el Tratado de los Pirineos de 1659); de esta casa solariega emergió en el siglo XIX una de las más portentosas sagas de hombres de ciencia y Estado de Europa, encabezada por François Arago (Francisco Aragó, 1786–1853), físico, astrónomo, director del Observatorio de París, descubridor de la polarización rotatoria, figura clave en la medición del meridiano terrestre, abolicionista de la esclavitud y Jefe de Estado de la República Francesa (presidente de la Comisión Ejecutiva en 1848), cuyo nombre figura grabado en la Torre Eiffel; junto a él descollaron sus hermanos Jacques Arago (célebre escritor, dibujante y explorador del Pacífico), Étienne Arago (dramaturgo, político y alcalde de París en 1870) y Jean Arago (general del ejército que combatió en la independencia de México).
Etimológicamente procede del hidrónimo paleohispánico y prerromano Aragón (registrado en la documentación medieval latina como Aragone, flumen Aragone y Aragonis); la lingüística histórica vincula su raíz primordial a una base vascónica o paleoeuropea ara- / aran- («valle», «cauce fluvial») combinada con el radical hidronímico ako- / aga- («agua corriente», «río»), o bien al vasco aragoitia («el valle de arriba» o «valle elevado»); en la evolución romance del noreste peninsular, la variante vernácula catalana y valenciana fijó la forma oxítona sin nasal final Aragó (con grafía plural arcaica Aragons en censos medievales), mientras que en castellano y aragonés retuvo la forma Aragón, manteniéndose ambas en los nobiliarios como expresiones legítimas de sus respectivos troncos forales.
Históricamente se distribuyó por el Principado de Cataluña (Girona, Olot, Barcelona, Vilafranca del Penedès y el histórico Rosellón en Estagel y Perpiñán), el Reino de Valencia (con enorme densidad en la ciudad de Valencia, l'Horta Nord y Sud, Segorbe, Morella, Sant Mateu y el Maestrazgo), el Reino de Aragón (Jaca, Huesca, Zaragoza y comarcas del río Aragón), la Corona de Castilla (Toledo, Sevilla y Madrid), y, a partir del siglo XVI, en los virreinatos del Nuevo Mundo (Virreinato de Nueva España, Virreinato del Perú y el Río de la Plata); en las villas forales, los Aragó ostentaron la titularidad de ricas heredades alodiales, vínculos de mayorazgo menor, censales y capellanías familiares; en la actualidad es un apellido de dilatada solera histórica, nobleza y amplia difusión en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón y Francia.
A lo largo de la Baja Edad Media, la Edad Moderna y la Contemporánea, los miembros de la casa de Aragó mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación estamental y la justicia civil:
En el Reino de Valencia, caballeros del linaje tuvieron asiento e intervención en el brazo militar en las Cortes Forales Valencianas, desempeñando oficios preeminentes de jurados mayores, justicias criminales y civiles, almotacenes y procuradores de las comunas en Valencia, Segorbe y comarcas del Maestrazgo.
En el Reino de Aragón y Principado de Cataluña, miembros de la estirpe justificaron su calidad de infanzones de sangre y de armas poner y de ciutadans honrats, obteniendo autos de firmeza de hidalguía ante la Real Audiencia de Zaragoza y la Real Audiencia de Cataluña, garantizando su total exención de impuestos comunes y cargas serviles.
En la Corona de Castilla, ramas del apellido litigaron y refrendaron su hidalguía de sangre ante las Salas de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de la Real Chancillería de Granada, obteniendo Reales Provisiones Ejecutorias frente a los repartimientos pecheros.
En el plano militar, mandaron compañías de milicias concejiles y tercios de infantería, participando en la defensa costera frente a la piratería berberisca y en las campañas bélicas de la Monarquía en Italia y Flandes.
Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos ante las autoridades eclesiásticas para fundar capellanías familiares y para ejercer cargos de familiares y comisarios del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza.
En la esfera política y científica universal del siglo XIX, la preclara saga de los hermanos Arago de Estagel elevó el patronímico a la cumbre de la astronomía, la geodesia, la literatura de viajes y la gobernación republicana en Europa y América.
El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), dentro de las series de Real Cancillería, Procesos de Cortes y Maestre Racional; en el Archivo del Reino de Valencia (secciones de Gobernación, Bailía General y Procesos de Hidalguía); en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona; en los archivos departamentales de los Pirineos Orientales (Perpiñán), con los protocolos y censos de la casa Arago de Estagel; en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid y de Granada; en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las parroquias históricas de Valencia, Morella, Estagel y Girona desde el siglo XVI.
Entre sus personajes más destacados figuraron los caballeros repobladores que recibieron caballerías de honor en l'Horta de Valencia y el Maestrat en el siglo XIII; jurados y justicias que gobernaron los municipios de Valencia y Segorbe durante los siglos XV y XVI; infanzones que defendieron los fueros tradicionales en las Cortes aragonesas y catalanas; canónigos capitulares y beneficiados eclesiásticos que dotaron memorias pías con rentas alodiales de sus fincas rústicas; don Jean Arago, general en la guerra de independencia mexicana; don Jacques Arago, célebre viajero y escritor; don Étienne Arago, ilustre dramaturgo y alcalde de París; y de manera eminente don François Arago, gloria de la ciencia moderna y estadista europeo.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de infanzones de sangre y de armas poner en Aragón, miembros del estamento militar foral y ciudadanos distinguidos en Valencia, e hijosdalgos notorios de casa y solar conocido en Castilla, amparada en los Fueros generales de la Corona de Aragón y las leyes del reino. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros y cargas serviles, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso reservado a las magistraturas concejiles de honor; las Reales Sentencias y decretos de insaculación ratificaron secularmente su calidad nobiliaria y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.
Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en los solares matrices de Girona, Barcelona y la ribera del río Aragón; en la célebre casona solariega de Estagel (Rosellón); en los palacetes urbanos y casonas de mayorazgo de la ciudad de Valencia; en las haciendas alodiales de l'Horta de Valencia; en los casales nobles de Morella, Sant Mateu y Segorbe (Castellón); en las casonas hidalgas de Zaragoza y Jaca; en las residencias nobles levantadas en la villa y corte de Madrid; y en las ramas establecidas con posterioridad en ultramar.
Su difusión territorial se produjo de manera orgánica siguiendo los cauces fluviales del Pirineo hacia el valle del Ebro y el litoral levantino, canalizándose paralelamente a lo largo de las rutas costeras hacia el Rosellón y el sur valenciano, sellando alianzas matrimoniales con esclarecidas familias de la infanzonía aragonesa, del estamento militar valenciano y de la nobleza cívica catalana antes de su plena consagración en la historia contemporánea.
Armas

En campo de plata, tres palos de azur.


