Arborea
El linaje Arborea (con sus variantes históricas, documentales y dinásticas d'Arborea, de Arborea, Arborea de Cerdeña o Arborèa) constituye una de las más ilustres y soberanas estirpes de la historia medieval mediterránea, originaria del histórico Juzgado de Arborea (Giudicato di Arborea) en la isla de Cerdeña, con profundos vínculos dinásticos, señoriales y nobiliarios en la Corona de Aragón (particularmente en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca) a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente del topónimo del territorio y juzgado sardo de Arborea, derivado del latín arboreus / arboretum («lugar poblado de árboles», «arboleda» o «boscoso»).
Surgió en la Alta Edad Media como designación soberana de la dinastía de los jueces (iudikes) de Arborea (las familias Lacon-Gunale, Serra-Bas y sus enlaces con los vizcondes de Bas de Cataluña), consolidándose en las cancillerías reales y notariales de la Corona de Aragón como apellido de altísima nobleza y rango quasi-regio.
Durante siglos gobernaron el más longevo e independiente de los cuatro juzgados sardos. A través del matrimonio en el siglo XII de la heredera de Arborea con Ponce de Cervera, vizconde de Bas, el linaje entroncó directamente con la más alta nobleza catalana (rama conocida como los Cervera-Bas d'Arborea).
Leonor de Arborea (Elionor d'Arborea): Una de las figuras femeninas más célebres de la Europa medieval (1340–1404), jueza de Arborea, legisladora y promulgadora de la Carta de Logu, uno de los primeros y más avanzados códigos legales forales del Mediterráneo.
Tras las prolongadas guerras entre la Corona de Aragón y la casa de Arborea por el dominio de Cerdeña, y tras la batalla de Sanluri (1409), las ramas del linaje se incorporaron plenamente a la nobleza de la Corona:
El rey Alfonso V de Aragón reconoció y concedió a don Leonardo de Alagón y Arborea el título de Marqués de Oristán y conde de Goceano.
Miembros y descendientes de la casa de Arborea y los vizcondes de Bas mantuvieron extensos feudos y casales en Girona, Osona y Barcelona, figurando matriculados en el estamento militar y en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Ramas emparentadas con grandes linajes valencianos (como los Centelles, Carroz de Arborea y Moncada) pasaron al reino tras las campañas mediterráneas, ostentando señoríos de vasallos y heredades rústicas en la comarca de la Safor, el Comtat y la Plana de Castellón.
Se documentan caballeros y donceles del apellido avecindados en Palma, vinculados a la administración de rentas reales y al mando naval en el Mediterráneo occidental.
Miembros de la estirpe y sus entronques tuvieron asiento y voto preeminente en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en los Stamenti (Cortes) del Reino de Cerdeña y en el estamento noble de las Cortes del Reino de Valencia.
Caballeros de este linaje probaron su nobleza inmemorial de sangre y limpieza de linaje para su ingreso en la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), en la Orden de Montesa y en la Orden de Santiago.
Gozaron de patronatos sobre abadías, capillas catedralicias en Oristán, Cagliari, Barcelona y Valencia, y fundaron mayorazgos de estricta agnación.
Armas
Según Juan del Corral traen: De plata, un ciervo pasante de sable.


