Arbuixech, Arborser, Arbusech
El linaje Arbuixech (registrado en las fuentes históricas, crónicas de armas y protocolos notariales bajo las variantes tradicionales Arborser, d'Arbuixech, d'Arborser, de Arbuixech, o en sus formas romances arcaicas Arboyxer, Arbuixer, Albuixech y Arbuixec) constituye una esclarecida, noble y preclara estirpe de inmemorial hidalguía de sangre en el Reino de Valencia dentro de la Corona de Aragón, donde floreció con señalado protagonismo militar y repoblador desde su reconquista fundacional por el rey Jaime I el Conquistador en el siglo XIII, proyectando desde su solar matriz en la villa de Ontinyent casales armeros, ricas mandaciones forales, beneficios eclesiásticos y ramas del estamento militar hacia las comarcas de La Vall d'Albaida, la Ribera del Xúquer / Ribera de San Felipe y la ciudad de Valencia a lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna.
El origen de este linaje es rigurosamente de caballería de conquista, servicio palatino y adscripción foral alodial:
El linaje arraigó en tierras valencianas de la mano de Pedro de Arborser (llamado ordinariamente por la tropa de mesnada Pedro de Arbuixech), preclaro caballero que sirvió con suma lealtad y eficacia como mayordomo y gentilhombre del infante don Fernando de Aragón (hijo de Jaime I y doña Leonor de Castilla); las crónicas refieren la absoluta satisfacción y confianza del infante hacia su persona, descansando en su celo cuanto dejaba a su cargo y gobierno.
Mosén Jaume Febrer inmortalizó en sus célebres Trovas las hazañas bélicas y la heráldica parlante de este caballero, consignando textualmente: «Pedro de Arborser (o de Arbuixech) pintaba en su escudo el árbol de su nombre (que es el madroño) cargado de fruto, sobre campo de plata. Era mayordomo y gentil-hombre del infante don Fernando, quien tenía de él la mayor satisfacción, pues descuidaba de lo que le dejaba a su cargo. Peleaba también valerosamente, y la tropa de ordinario de llamaba Arbuixech. Estimólo al Rey en tanto, que quiso que por segunda vez poblase a Onteniente.»
Premiado por Jaime I con un copioso heredamiento franco y caballerías de honor en la estratégica e insigne villa de Ontinyent (Onteniente), Pedro de Arbuixech se erigió en el tronco y patriarca de una dilatada e influyente estirpe que fundó el solar matriz del linaje en dicha villa; desde allí se ramificaron con gran prestancia territorial y hacendística por los términos de La Vall d'Albaida y la Ribera de San Felipe (Xàtiva y comarcas ribereñas del Xúquer), enlazando con la nobleza de sangre y el patriciado foral valenciano.
En el siglo XVI, el lustre caballeresco de la casa fue expresamente refrendado por la Corona Imperial: Mosén Gaspar de Arbuixech, caballero natural de Ontinyent, fue armado caballero por el emperador Carlos V mediante Real Cédula y Privilegio de Caballería despachado en la ciudad de Barcelona el 22 de abril de 1527, reconociéndosele a él y a sus descendientes las preeminencias del brazo militar de Valencia.
En el ámbito eclesiástico e intelectual descolló con singular devoción e influencia don Gaspar Blas Arbuixech, natural de Ontinyent, vicerrector de la Universidad de Valencia, beneficiado de la Iglesia Metropolitana de Valencia y presbítero de la Real Congregación de San Felipe Neri; a su fallecimiento, tras celebrarse solemnísimas honras fúnebres en Valencia donde pronunció la oración el arcediano Juan Bautista Ballester, su cadáver fue trasladado a Ontinyent para ser inhumado en la iglesia parroquial, colocándose en la sacristía un retrato suyo al óleo de medio cuerpo en perpetuo homenaje a los insignes favores y mandas pías otorgadas al templo.
En la vida de santidad y retiro religioso brilló Sor Ana Arbuixech, ejemplar religiosa de la Orden de Santo Domingo en tierras valencianas, fallecida en común olor de santidad por sus virtudes místicas y caridad heroica.
Etimológicamente, la doble denominación del linaje encierra una estrecha correspondencia semántica y botánica romance catalano-valenciana: la forma primitiva Arborser (o Arboixer) deriva del catalán medieval arboç / arbocer (del latín vulgar arbutius / arbutus, «madroño» o Arbutus unedo), alusivo al árbol del madroño y a sus frutos carnosos; paralelamente, la variante fonética popular Arbuixech (o Albuixech) surgió como un derivado locativo o diminutivo con el sufijo -et / -ech (arboix + -ech > arbuixech, «madroñal pequeño» o «lugar poblado de madroños»), fijándose en el uso militar de las tropas y alternando en los protocolos notariales y cancillerescos de los siglos XIII al XVIII como denominaciones sinónimas y equivalentes de una misma entidad nobiliaria.
Históricamente se distribuyó por el Reino de Valencia, con solar primordial e indiscutible en la villa de Ontinyent (Onteniente), irradiando sus ramas hacia los términos comarcales de La Vall d'Albaida (Agullent, Albaida, Bocairent), la Ribera de San Felipe / Xàtiva, la ciudad de Valencia (parroquias metropolitanas y ámbito universitario), el Reino de Murcia, la villa y corte de Madrid, y muy contadas ramificaciones en los virreinatos del Nuevo Mundo; en Ontinyent y Valencia, los Arbuixech ostentaron la titularidad de ricas fincas agrícolas de huerta y secano, casas-palacio con portaladas adoveladas, censales alodiales, capellanías colativas y enterramientos preeminentes en la iglesia arciprestal de Santa María de Ontinyent; en la actualidad es un apellido de notable interés onomástico, honda raigambre histórica y muy baja densidad censal, conservando sus portadores un vínculo secular con las comarcas centrales valencianas.
A lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Arbuixech mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación foral y el estamento eclesiástico:
En el Reino de Valencia, los caballeros del linaje integraron el brazo militar en las Cortes Forales Valencianas, gozando de asiento y voto entre los nobles de la tierra.
El estatus nobiliario de la familia quedó solemnemente ratificado por el privilegio otorgado por el emperador Carlos V el 22 de abril de 1527 en Barcelona, que confirió el título y prerrogativas de caballero a Mosén Gaspar de Arbuixech, eximiendo a su casal de pechos pecheros, cuarteles reales y tallas comunes.
En el municipio foral de Ontinyent y villas comarcales desempeñaron secularmente oficios reservados en exclusiva a los caballeros e hidalgos de sangre, tales como justicias ordinarios, jurados (jurats), almotacenes y capitanes de las milicias locales para la defensa de la costa y el interior.
En el seno de la Iglesia y las letras, ejercieron altas responsabilidades académicas y canónicas, como el vicerrectorado de la Universidad de Valencia y prebendas de la Catedral Metropolitana, fundando aniversarios de misas y dotando capellanías familiares con rentas de sus tierras.
Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos limpia de toda mácula ante las autoridades eclesiásticas de la archidiócesis de Valencia para fundar memorias pías y ejercer cargos de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito de Valencia.
El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo del Reino de Valencia (secciones de Bailía General, Gobernación, Real Cancillería —con el registro del privilegio imperial de Carlos V de 1527— y Procesos del Brazo Militar); en el Archivo Municipal de Ontinyent (libros de actas concejiles, repartimientos y padrones de vecinos); en el Archivo Histórico de la Universidad de Valencia (expedientes claustrales y de vicerrectorado de don Gaspar Blas Arbuixech); en el Archivo Capitular y Metropolitano de la Catedral de Valencia; en el Archivo Parroquial de Santa María de Ontinyent (con los registros sacramentales y actas de la sepultura y retrato del venerable vicerrector); en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los protocolos notariales de los distritos de Ontinyent y Xàtiva desde el siglo XIV.
Entre sus personajes más destacados figuraron:
Pedro de Arborser (o de Arbuixech), esforzado capitán de la hueste real, mayordomo y gentilhombre del infante don Fernando de Aragón y segundo repoblador de la villa de Ontinyent en el siglo XIII.
Mosén Gaspar de Arbuixech, armado caballero por el emperador Carlos V en Barcelona el 22 de abril de 1527.
Don Gaspar Blas Arbuixech, preclaro teólogo, presbítero filipense, beneficiado de la Catedral de Valencia y vicerrector de la Universidad de Valencia, benefactor insigne de la iglesia de Ontinyent.
Sor Ana Arbuixech, religiosa dominica célebre en la tradición devocional valenciana por su vida virtuosa y fallecida en olor de santidad.
Jurados mayores y prohombres que gobernaron la villa de Ontinyent durante los siglos XVI y XVII, preservando sus derechos forales y patrimoniales.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de caballeros del estamento militar foral en el Reino de Valencia y nobles de privilegio imperial, amparada en los Furs de Valencia y las leyes nobiliarias de la Corona de Aragón. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros y cargas serviles, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso reservado a las magistraturas concejiles de honor; las Reales Letras de Privilegio ratificaron secularmente su calidad nobiliaria y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.
Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la casona señorial de Pedro de Arbuixech en la villa de Ontinyent; en las haciendas alodiales de La Vall d'Albaida y términos de la Ribera de San Felipe; en las casas principales avecindadas en la ciudad de Valencia (parroquias metropolitanas); y en las residencias nobles levantadas en la villa y corte de Madrid.
Su difusión territorial se articuló a lo largo de las fértiles cuencas fluviales del río Clariano y el río Albaida hacia el valle del Xúquer, enlazando directamente con la calzada real que une Valencia con Xàtiva y Castilla, sellando alianzas matrimoniales con distinguidas estirpes del brazo militar valenciano y de la hidalguía de La Vall d'Albaida antes de su plena integración en las instituciones modernas de la Monarquía.
Armas

Los de Valencia traen: En campo de plata, un madroño de sinople frutado de gules.
La palabra "arborser", en valenciano, significa "madroño", por lo que se trata de un escudo parlante.


